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Un alcalde canario inhabilitado se atrinchera en el Ayuntamiento

Domingo González Arroyo, regidor de La Oliva, en Fuerteventura, se niega a acatar una condena firme de inhabilitación

El municipio canario de La Oliva (Fuerteventura, 24.307 habitantes) vive estos días un esperpento político. El alcalde, Domingo González Arroyo, conocido como el Marqués de las Dunas por su poderío económico, se ha acantonado en su despacho municipal después de recibir una condena firme de nueve años de inhabilitación.

González Arroyo, de la formación local Partido Progresista Majorero (PP Majo) y alcalde de La Oliva en varios periodos, incluidos los últimos años del franquismo, dio órdenes a la Policía Local para que no notificara a los concejales la convocatoria de un pleno extraordinario el pasado 26 de diciembre para investir al nuevo regidor, Pedro Amador, de su mismo partido. El día del pleno, alguien cambió la cerradura del Ayuntamiento y la sesión no se llegó a celebrar.

En las elecciones municipales del pasado mayo, el consistorio de La Oliva, municipio clave en el turismo de Fuerteventura, quedó absolutamente fragmentado, con seis formaciones todas alejadas de la mayoría absoluta. González Arroyo obtuvo el bastón de mando con los votos de su partido.

Quince días después de asumir la Alcaldía, el Marqués de las Dunas recibió una condena de nueve años de inhabilitación para los cargos de alcalde y concejal por permitir una cantera ilegal en su anterior etapa como regidor, que acabó en 2003.

Aunque pidió una aclaración para ganar tiempo, en octubre se rechazó su solicitud. El 17 de diciembre pasado la Junta Electoral Central remitió al Ayuntamiento de La Oliva la credencial para que Pedro Amador, primer teniente alcalde y del mismo partido que González Arroyo asumiese la alcaldía. Sin embargo, el pasado miércoles, 23 de diciembre el ex alcalde ingresó en el Consistorio y se atrincheró en la oficina de alcalde.

Pedro Amador intentará entrar este lunes, cuando los funcionarios abran el Consistorio. “No hemos denunciado a la Policía Local, aunque lo consultaremos con los servicios jurídicos”, dice Amador. Antes del 31 de diciembre han de realizar varias votaciones que podrían suponer la pérdida de más de tres millones de euros si no se celebra el pleno que habilita las decisiones. “Es una pena pero es lo que está ocurriendo. Estamos poniendo voluntad porque se está generando alarma social”, dice Amador.

Rosa Fernández, portavoz socialista, asegura que “la Delegación del Gobierno de España en Canarias debería haber intervenido” y también asegura que “hay que denunciar al subinspector de la Policía Local que no quiso notificar a los concejales”. “Debe intervenir la Fiscalía, es intolerable. No es de hoy para mañana, ha pasado una semana y estamos en la misma situación”, dice Fernández.

Desde Votemos La Oliva, que contaría con varios apoyos que permitirían su investidura, han amenazado con “pedir la disolución del Ayuntamiento de La Oliva”. Lo pedirían “al Gobierno de Canarias y también al Consejo de Ministros”. Álvaro de Astica, portavoz de la formación habla de “caos” y podría pedir que “se tome la misma disposición que el 7 de abril de 2006 para la disolución del Ayuntamiento de Marbella” si Domingo González Arroyo se sigue negando a abandonar la Alcaldía.

Este lunes el teniente alcalde volverá a intentar entrar al Ayuntamiento y convocará un nuevo pleno extraordinario que se debe celebrar antes de final de año, para elegir nuevo alcalde e intentar no perder 3,2 millones de euros. Domingo González Arroyo tiene previsto volver a sentarse el sillón de alcalde, aunque está inhabilitado para ello durante los próximos 9 años.

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