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Sánchez dice ‘no’ a Rajoy e intentará formar un Gobierno de cambio

El líder del PSOE asegura que la celebración de nuevas elecciones es la última opción

Reunión de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez en La Moncloa este miércoles. Luis Sevllano

El PSOE no tiene nada que hablar con Mariano Rajoy, candidato del PP, respecto a su investidura. Al menos así se lo ha comentado el líder socialista, Pedro Sánchez, al presidente del Gobierno en funciones en una reunión que apenas ha alcanzado los 20 minutos. Nada ha podido ofrecerle Rajoy para que los socialistas apoyen su investidura. De esta manera, se ha mantenido en su posición inicial del rechazo de los 90 parlamentarios socialistas a hacerle presidente. “El PSOE no va a apoyar la continuidad de Rajoy y del PP porque los ciudadanos han votado cambio”. El líder del PSOE ha comparecido en la sede de su partido, no en el Palacio de La Moncloa, para responder a solo cinco preguntas con el argumento de que tenía que marcharse con prisa.

Pero las posiciones han quedado claras. Su no a la candidatura de Rajoy y de cualquier otro candidato del PP es absoluta y definitiva. Es más, en un breve corrillo informal precisó que no hay ningún motivo por el que tenga que reunirse de nuevo con Mariano Rajoy. “Respetemos los procedimientos de la democracia y ahora es el tiempo del partido que ganó las elecciones”, ha dicho Sánchez para poner freno de momento a las iniciativas del tercer y cuarto partidos, Podemos y Ciudadanos, cuyos líderes quieren convocar al resto de los partidos políticos.

“La primera fuerza política tiene la responsabilidad de intentar formar gobierno y pasada esa etapa cumpliremos el mandato de los ciudadanos para que haya un gobierno de cambio”. La fórmula para que la segunda opción, cual es que Pedro Sánchez y el PSOE presidan el gobierno, no está aún sobre la mesa toda vez que los posibles socios ponen condiciones, en el caso de Podemos, imposibles para el PSOE porque afectan a la integridad territorial de España. “A los que ponen líneas rojas les digo que el PSOE tenderá puentes para el diálogo”, señaló sin más precisión, aunque sí dejó claro que los socialistas no quieren que se repitan las elecciones. "No vamos a aceptar esa hipótesis, es la última de las opciones", ha indicado.

En la brevísima reunión de Sánchez con Rajoy ha dado tiempo a pocas profundidades, pero sí el líder socialista le ha comunicado al presidente del Gobierno en funciones que el cambio y la pluralidad por la que han optado los españoles debe reflejarse en la Mesa del Congreso. El PSOE quiere para sí la presidencia del Congreso. Lo cierto es que por votos podría conseguirlo si el resto de los partidos lo apoya. De esto sí hablará el PP con el PSOE y con todas las demás fuerzas políticas, pero no Sánchez y Rajoy, sino que será una comisión negociadora, en el caso del PSOE dirigida por Antonio Hernando, quien negocie los puestos en la Mesa del Congreso. En las próximas semanas pocas decisiones tomará el PSOE ya que quiere dejar al PP que agote su tiempo. Si consigue una mayoría, de momento no salen los números, el PSOE “hará una oposición leal y constructiva”.

El ganador de las elecciones, Mariano Rajoy, candidato del PP, y el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que las urnas colocaron el pasado domingo en el segundo puesto en número de votos y escaños, han estado reunidos durante apenas una hora. Este ha sido el primer paso que da el presidente del Gobierno en funciones en aras de conseguir los apoyos necesarios en el Congreso para ser investido como jefe de Gobierno. El lunes, Rajoy recibirá al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, tal como ha anunciado en Twitter. "Le explicaré nuestra propuesta de país que no es compatible con que el PP siga gobernando". Ese mismo lunes, Rajoy se verá con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

Sánchez estaba a la espera de que Mariano Rajoy le citara en cualquier momento como es imprescindible para quien ha quedado a 53 escaños de la mayoría que le permitiría por sí mismo ser investido presidente del Gobierno. El jefe del Ejecutivo en funciones cuenta con los 40 escaños de Ciudadanos, quien ha comprometido su voto para la investidura del candidato del partido más votado, el PP, con el objetivo de que las elecciones no tengan que repetirse. Pero le faltan 13 votos.

Los miembros de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, reunidos el lunes por la mañana por Pedro Sánchez, coincidieron en no servir de muleta a Mariano Rajoy para que sea presidente. Este es el criterio también de Sánchez y de los presidentes autonómicos. Las diferencias en el PSOE vendrán por otras razones, pero no por rechazar la investidura de Rajoy, a pesar de que este presione a los socialistas con una fuerte campaña a favor de la estabilidad del país.

No será esta seguramente la última reunión entre Rajoy y Sánchez, dado que el proceso de formación de una mayoría parlamentaria llevará semanas. El candidato socialista, además, tiene una cita importante el próximo lunes con su partido. El Comité Federal del PSOE, máximo órgano de poder que agrupa a los doscientos dirigentes de esta organización que representan el poder territorial, incluidos los secretarios generales y presidentes autonómicos, debatirá por primera vez tras las elecciones la posición que debe tomar el PSOE respecto a la investidura de Rajoy. También, sobre si el PSOE deberá intentar formar su propia mayoría si Rajoy fracasa en el intento de conseguir más votos a favor que en contra.

Los socialistas consideran que si apoyan a Rajoy "defraudarán a los cinco millones y medio de ciudadanos" que les han votado, ha señalado el portavoz parlamentario socialista, Antonio Hernando y número tres de la lista por Madrid que encabezó Pedro Sánchez. La número dos, Meritxell Batet, responsable del programa electoral, además, ha sentenciado para justificar el no a la investidura de Rajoy: "El PP ha hecho mucho daño a los españoles".

Sánchez advierte a Díaz de que será él quien marque la línea política del partido

Solo una frase ha sido suficiente para dejar claro el malestar de Pedro Sánchez sobre algunas de las consideraciones de Susana Díaz, presidenta de Andalucía, sobre lo que hay que hacer en este momento. No tanto probablemente por el fondo sino por la oportunidad de sus declaraciones. “Susana Díaz sabe perfectamente, porque tiene cultura de partido, que el secretario general marca las líneas políticas del partido y yo lo voy a cumplir”. Con esta frase, el líder socialista deja claro que va a ejercer en plenitud los poderes que tiene como secretario general del PSOE, si bien corresponde al comité federal, compuesto por más de 200 personas, aprobar la política de alianzas y decisiones estratégicas del partido. Este órgano se reúne el lunes y al mismo Pedro Sánchez llevará la propuesta de no votar a Mariano Rajoy.

La presidenta andaluza coincidió este lunes con Pedro Sánchez en el “no rotundo” a facilitar la investidura a Mariano Rajoy. Después advirtió de que el PSOE no podía caer en “aventurerismos” lo que se ha interpretado como un aviso para no pactar con Podemos. “Comprendo y comparto muchas de las declaraciones de Susana Díaz”, ha respondido Sánchez al ser requerido para que opinara sobre las apreciaciones de la presidenta andaluza. Después de resaltar esa coincidencia, lanzó el mensaje de que el líder del partido es él.

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