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Iglesias rechaza hablar de pactos y antepone la reforma constitucional

Podemos se afianza como tercera fuerza: "Nuestros 69 diputados van a tender la mano para hablar de esos cambios constitucionales y políticos"

 Foto: Bernardo Pérez

Podemos se afianza desde esta noche como tercera fuerza política. La formación emergente y sus alianzas en Cataluña, Galicia y Comunidad Valenciana lograron 69 escaños en el Congreso, confirmaron la remontada, aunque quedaron lejos de disputar la segunda posición al PSOE, uno de los objetivos de Pablo Iglesias. El líder partido, que se fundó en enero de 2014 para romper el bipartidismo, evitó hablar de pactos pero prometió “tender la mano” a cambio de reformas.

Iglesias habló rodeado de su ejecutiva, en nombre de Podemos y de sus tres coaliciones territoriales. Aunque la formación no consiguió el sorpasso del PSOE, su primer análisis del resultado reflejó una palpable satisfacción por haber logrado un cambio profundo en el mapa político. “Hoy ha nacido una nueva España que pone fin a una etapa política”, proclamó. “Somos la primera fuerza política [en votos] en Cataluña y en el País Vasco, y la segunda en la Comunidad de Madrid, en la Comunidad Valenciana, en Navarra, Baleares y Galicia”. “El PSOE”, prosiguió, "ha obtenido su peor resultado electoral de toda la democracia y el PP, el peor desde 1989. Se acabó el sistema del turno en España”.

Podemos, recordaban ayer sus dirigentes, “nació para esto”. Es decir, para lograr una sensación de “victoria” en las elecciones generales. La formación contaba de antemano con quedar muy por debajo del Partido Popular, aunque siguió hasta el final de la campaña electoral con su aspiración fundacional prácticamente intacta: competir con el PSOE. No lo consiguió, aunque su proyección refleja una importante caída de los socialistas.

“Se constata una vez más que cada vez que hay elecciones, las fuerzas del cambio avanzan. Tenemos 69 diputados de las fuerzas del cambio, que están par defender la justicia social y combatir la corrupción”, insistió Iglesias, apuntando ya a la función de Podemos en un Congreso que, tras estas elecciones, queda más fragmentado que nunca.

Pactos y referéndum

Fue tajante el secretario general de la formación con respecto a la posibilidad de alcanzar acuerdos de investidura. Ahora no toca. “No toca hablar de entendimiento con partidos, toca hablar de reforma constitucional. Nuestros 69 diputados van a tender la mano para hablar de esos cambios constitucionales y políticos”. Iglesias fijó tres prioridades. Las calificó de “inaplazables e imprescindibles”. Se trata del “blindaje de los servicios sociales” en el futuro texto constitucional, de reformar electoral y de aprobar un mecanismo revocatorio “para que haya una moción de confianza ciudadana al Gobierno que no cumpla su programa”. Iglesias habló de la defensa de una “España plurinacional”, incluyéndola como cuarta condición para el diálogo, pero no fue explícito con respecto al referéndum. “Estas elecciones”, dijo, “han dejado claro que el nuestro es un país plurinacional”. Y se atribuyó el mérito de liderar “la única fuerza política de ámbito estatal capaz de liderar la concreción de ese nuevo acuerdo territorial”.

Iglesias aseguró que intentará dialogar con todo el mundo y evitó decir con quién tiene más probabilidades de entenderse. Con todo, la lectura de los resultados puede obligar ahora a Podemos a repensar, en el corto plazo, su relación con el PSOE. Las dos fuerzas comparten, en el fondo, algunos ejes programáticos. Ambas han hecho hincapié durante la campaña en la lucha contra la desigualdad y la corrupción, y ambas están convencidas de que la próxima legislatura estará marcada por el diálogo en torno a la reforma de la Constitución. En este contexto, Iglesias tiene posibilidades de entenderse con Sánchez a propósito del blindaje de los derechos sociales en la Ley Fundamental, y con Albert Rivera, líder de Ciudadanos, para lograr una reforma de la Ley Electoral y otras medidas de regeneración. Ni el PSOE ni Ciudadanos aceptan, en cambio, la defensa del referéndum catalán del que Podemos ha hecho bandera durante la campaña, y que en el Congreso de los Diputados será uno de los objetivos de las alianzas territoriales alcanzadas en Cataluña (En Comú Podem); en la Comunidad Valenciana (Compromís-Podemos-És el moment) y en Galicia (En Marea).

Fichajes y Julio Rodríguez

Este domingo se respiraba un ambiente de euforia en el teatro Goya de Madrid, donde la formación hizo el seguimiento de los resultados. El partido convocó en paralelo a sus simpatizantes en la plaza del Museo Reina Sofía de la capital para celebrar el resultado hasta la madrugada. Fue allí donde Podemos aplaudió la elección de cinco eurodiputados la noche del 25 de mayo de 2014, convirtiéndose en la mayor sorpresa de esas elecciones europeas.

No obstante, el fichaje más sonado del partido, el general Julio Rodríguez, no logró escaño en el Congreso al concurrir de número dos por Zaragoza. Sí entran en la Cámara baja la juez Victoria Rosell, el juez Juan Pedro Yllanes y el exportavoz de la Asociación Unificada de la Guardia Civil Juan Antonio Delgado.

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