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Rajoy negocia un amplio consenso político sobre la guerra en Siria

Rajoy ha hablado ya con Sánchez, Albert Rivera, Pablo Iglesias e Iñigo Urkullu, y la vicepresidenta intenta sumar a los demás partidos parlamentarios

El presidente del gobierno, Mariano Rajy, durante el acto de hoy ATLAS

El presidente del Gobierno negocia para cerrar otro acuerdo de Estado sobre la respuesta política en España a la guerra en Siria y frente al terrorismo yihadista. Ese pacto lo firmó Mariano Rajoy en febrero pasado solo con el PSOE a iniciativa de Pedro Sánchez tras los atentados contra el semanario Charlie Hebdo. Ahora podría ampliarse, como el del frente al desafío independentista en Cataluña, “para evitar las discrepancias en lo fundamental” antes del 20-D. Rajoy ha hablado ya con Sánchez, Albert Rivera, Pablo Iglesias e Iñigo Urkullu, y la vicepresidenta intenta sumar a los demás partidos parlamentarios.

Rajoy aterrizó en Madrid sobre las diez de la noche del lunes procedente de la cumbre del G-20 en Antalya (Turquía) con mucha información de primera mano sobre las divergencias entre los líderes europeos y los actores principales que buscan en Viena una solución a la guerra civil que sufre Siria desde hace cuatro años. También tuvo la oportunidad de leer, en ese viaje, las posiciones diversas y las propuestas de todo signo que empezaban a realizar en Madrid los candidatos de los principales partidos a las elecciones generales del 20 de diciembre sobre cómo actuar ante ese dramático conflicto y tras los terribles atentados de París el 13-N.

El presidente del Ejecutivo apeló a la memoria, recordó lo bien que han resultado los contactos mantenidos estas semanas con todos los partidos constitucionalistas para fraguar una posición común de Estado frente al desafío soberanista en Cataluña. Rajoy rememoró también lo mal que lo pasó y las funestas consecuencias que tuvo el comportamiento unilateral de José María Aznar ante los atentados del 11-M en Madrid o la guerra de Irak.

El estadista Iglesias y las Azores de Rivera

El presidente Rajoy ha tardado mucho en mencionar por sus nombres tanto al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, como al de Podemos, Pablo Iglesias. A este, incluso, intentó evitar conocerlo. En la ronda de contactos que abrió hace tres semanas sobre Cataluña concluyó que no perdía nada por recibirlos. Ahora ya no les relega, aunque quiere privilegiar a Pedro Sánchez. Este miércoles se quedó impactado del “sentido de Estado razonable” y el entendimiento que mostró Iglesias para hablar de la guerra en Siria. Y en La Moncloa entusiasmó su salida al descalificar la propuesta de Rivera de enviar ya tropas españolas sobre el terreno porque “con sus aspavientos y su sobreactuación belicista se parece mucho al Aznar de las Azores”. Algo que aún no han pedido ni los países afectados ni la coalición internacional.

El líder del PP ha observado las diferencias que mantienen sobre cómo actuar en Siria tanto Francia, como Rusia, Estados Unidos y el Reino Unido, por citar las naciones más relevantes, y quiere evitar a toda costa las discusiones ahora en España cuando aún no se ha conseguido ese “acuerdo de mínimos” entre los países afectados en primera línea.

Rajoy aboga por una “respuesta política coordinada y común en lo sustancial en España”, según fuentes oficiales de La Moncloa, y se ha comprometido a compartir todos los datos de que disponga tanto con el socialista Sánchez (con el que habló el martes) como con Rivera e Iglesias, a los que llamó el miércoles. También telefoneó al presidente vasco, Iñigo Urkullu (PNV). La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, contactarán ahora con los demás dirigentes de IU, UPyD y el grupo mixto.

El Gobierno coincide con los principales partidos en que antes de decidir una intervención española en Siria tendrían que cuadrar una serie de condiciones que aún están muy lejos: resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y mandato del Congreso. El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, admitió que esa propuesta tan grave debería contar con el mandato del nuevo Gobierno que salga de las Cortes tras el 20-D.

En el Ejecutivo, además de ser conscientes de lo bien que funciona ese liderazgo institucional de Rajoy, también asumen que esa es la respuesta normal que debe articularse en un periodo en el que las Cortes están disueltas ante la próxima cita electoral.

Lucha coordinada

No se esperan, por ahora, ni reuniones de todos los partidos en La Moncloa ni una declaración o una fotografía conjunta. Entre otras razones, porque se concede que estamos en la práctica en campaña y cada líder tiene que disponer de espacio incluso para exponer diferencias, que se aceptan como normales y lógicas.

La nota predominante con Sánchez es el acuerdo. Ambos sostienen que la lucha contra el Estado Islámico tiene que ser coordinada con la comunidad internacional, con amparo legal y a la espera de lo que el presidente Françoise Hollande pueda pedir a los 28 miembros de la UE. Tanto Rajoy como Sánchez creen que no hay que tomar decisiones precipitadas.

La diferencia está en que Sánchez pide a Rajoy que como presidente no esté “a la espera” de lo que le digan sino que “tome alguna iniciativa” y haga “alguna propuesta”, como le reclamó el miércoles en distintos foros, incluido un acto de partido celebrado anoche en Asturias junto al presidente del Principado, Javier Fernández. El líder socialista estuvo el día anterior en Bruselas con la Alta Representante de Política Exterior de la Unión Europea, Federica Mogherini, y con el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz.

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