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Moción de censura a un rey del transfuguismo

Toda la oposición se alía en Tarifa para echar al alcalde del PP, que ya ha pasado por cuatro partidos distintos y que trató de urbanizar la playa virgen de Valdevaqueros

El alcalde de Tarifa, Juan Andrés Gil, en el salón de plenos.
El alcalde de Tarifa, Juan Andrés Gil, en el salón de plenos.

- Toma una de mis tarjetas. Tengo que gastarlas... En ellas pone que soy alcalde.

En la segunda planta del Ayuntamiento de Tarifa, junto a las puertas del despacho del regidor, una placa rememora a quienes han ostentado el bastón de mando de esta localidad gaditana. Decenas de nombres se suceden en un listado que se remonta a 1699 y que, actualmente, acaba con Juan Andrés Gil. Al lado, una fecha recuerda que su último paso por la Alcaldía aún no ha concluido: "2011- ". Pero este ciclo tiene los días contados. Este jueves, si los nueve concejales de la oposición cumplen lo pactado, se aprobará una moción de censura contra el dirigente del PP. Será al mediodía. Y apenas cinco meses después de la investidura. PSOE, IU y PA desalojarán así del Gobierno a todo un rey del transfuguismo que ha pasado por cuatro formaciones distintas —sus bandazos incluyen a PP e IU— y que ha dirigido el municipio bajo tres siglas diferentes.

"Me esperaba esta maniobra. Estaba totalmente programada [desde las elecciones]", sentencia Gil. Con gesto serio. El mismo hombre que salió a la calle hace apenas tres años para defender ante los vecinos su intento de urbanizar la playa salvaje de Valdevaqueros con 350 viviendas y 1.400 plazas hoteleras; el mismo que se enfrentó a los ecologistas tras las denuncias de 2013 de que vendía ilícitamente arena del litoral a Gibraltar para ganar terreno al mar; conversa ahora resignado. Sabe que sus bazas para mantener el poder escasean. El resto de grupos llevan casi dos meses de negociaciones. Y, tras conocer el pacto, ni siquiera ha surtido éxito su intento de ofrecer entrar en el Gobierno al único edil del PA, Sebastián Galindo. "He tratado de llegar a un acuerdo con él. Pero no ha querido escucharnos", subraya el líder del PP local.

El regidor apunta intencionadamente al concejal andalucista. Es la clave de esta moción. En las elecciones de mayo, los populares consiguieron ocho ediles de los 17 que componen el pleno. Los socialistas obtuvieron seis. E IU, dos. Ambos grupos ya trataron entonces de impedir la continuidad de Gil al frente del Ayuntamiento y mantuvieron alguna conversación con Galindo para que les respaldase, pero este no aceptó en ese momento. Así que la lista más votada revalidó la Alcaldía. ¿Y qué ha cambiado en estos cinco meses? "Tras los comicios hubo muy poco tiempo para que las tres fuerzas cerrásemos un pacto. Además, hemos podido corroborar en este periodo la situación de caos económico del Consistorio", señala el portavoz del PA.

Detalle de un cuadro del Ayuntamiento de Tarifa, donde se graban los nombres de los alcaldes.
Detalle de un cuadro del Ayuntamiento de Tarifa, donde se graban los nombres de los alcaldes.

La oposición también acusa al alcalde de gobernar autoritariamente, pese a que no ostenta la mayoría. "En el pleno hemos aprobado mociones que él mismo ha dicho que no ejecutaría porque no quería", apunta Antonio Cádiz (IU). "Y tiene pendientes dos procesos judiciales por enchufismo. Uno de ellos, el próximo 14 de diciembre", remacha el socialista Francisco Ruiz. Pero Gil rechaza todas estas acusaciones. Insiste en que esta moción responde a una cuestión personal contra él. El PP habla de "revanchismo" y de "asalto" a la Alcaldía. Y la tensión sube en Tarifa.

El paso de IU al PP

Es el primer martes de noviembre. Y el regidor camina hacia el salón de plenos. Afuera, una racha de aire y agua golpea a este municipio de casi 18.000 vecinos, potencia turística de Andalucía. Dentro del Consistorio, también se prevé temporal. El alcalde ha suspendido hace unas horas una junta municipal con presencia de la oposición; y, ahora, carga sin paliativos contra ellos. Define como "radicales" al PSOE y a IU. Habla del "desprestigiado" concejal andalucista: vincula el apoyo de Galindo a la moción a su pasado socialista —en 2011 se presentó como cabeza de lista de ese partido—. Y defiende una reforma de la ley electoral que permita gobernar a la lista más votada.

Juan Andrés Gil, en su despacho.
Juan Andrés Gil, en su despacho.

Una norma que, de existir, le hubiese impedido al propio Gil alzarse como primer edil en su primer mandato. Porque, tras pasar por las filas andalucistas, aterrizó en la Alcaldía en 1999, cuando gastaba el carné de IU. Pese a que entonces fue el único concejal de la coalición de izquierdas, negoció un pacto con los populares y con un partido local (TAIP) para arrebatarle el Gobierno al PSOE. La condición era que él fuese el regidor. Y así se hizo. Su formación le expulsó y se integró en el TAIP. En 2003 perdió las comicios, pero volvió al poder en 2011. Ya como miembro del PP. Cuatro años y medio después, el bastón de mando se le escapa de las manos. Y se lo va a quitar, según el acuerdo de la oposición, el cabeza de lista de los socialistas: el hijo del regidor al que Gil le quitó el despacho en 1999. El viento tarifeño vuelve a soplar en esa dirección.