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El Rey preside una fiesta nacional que se reivindica como “el día de todos”

La asistencia de unos 2.000 invitados al Palacio Real con motivo de la Fiesta Nacional minimiza el vacío de los presidentes de Cataluña, Euskadi y Navarra

El rey Felipe VI ha presidido el desfile en Madrid, este lunes. Álvaro García / Reuters-Live

]La asistencia de unos 2.000 invitados al Palacio Real con motivo de la Fiesta Nacional minimizó el vacío de los presidentes de Cataluña, Euskadi —cuya inasistencia es ya tradicional— y Navarra. "El día de todos", como definió el Gobierno el 12 de octubre en su carga de contenido patriótico, casi alcanzó su objetivo. Pero la causa de sus ausencias —el desafío independentista catalán y el debate sobre la pervivencia del cupo vasco y el convenio navarro— estuvo en todos los corrillos del acto presidido por el rey Felipe VI, al que sí estaban invitados todos.

Siendo como siempre, la recepción de este lunes en el Palacio Real con motivo del día de la Fiesta Nacional fue diferente. El Gobierno había querido rellenar de intensidad patriótica la celebración de este 12 de octubre frente al descenso de la marca España y la tensión territorial que agita el país: la del pulso de los separatistas catalanes —cuyos partidos acaban de ganar las elecciones— y la que empieza a despertar en Euskadi y Navarra con el debate que cuestiona el actual sistema de financiación de ambas comunidades: el cupo y el convenio.

Las ausencias de los presidentes catalán y vasco son una constante en esta recepción. Sin embargo, la de la máxima autoridad navarra fue ayer una novedad. Uxue Barkos se unió al coro discordante de Artur Mas e Iñigo Urkullu, ensanchando un vacío muy perceptible —estaba en las conversaciones— a pesar de que el Palacio Real estaba a rebosar de invitados. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que fue de los primeros en abandonar la recepción porque salía de viaje a Nueva York a primera hora de la tarde, quiso quitar hierro a las ausencias de la presidenta navarra y sus homólogos catalán y vasco, así como también a la causa que las motiva. "Los importantes son los que están aquí", zanjó con media sonrisa.

Sin embargo, el problema de la cohesión de España estaba en muchos corrillos en el Palacio Real. Un presidente autonómico, que en los últimos meses ha mantenido varios encuentros con el Rey, mostraba en privado su inquietud por la falta de reacción de Rajoy ante el devenir de la situación catalana: "Los independentistas tienen muy claros sus objetivos y una hoja de ruta definida. El Gobierno no tiene ningún plan al respecto. El Rey está más concienciado que Rajoy del problema que tiene el Estado".

División social

El secretario general de PSOE, Pedro Sánchez, también se mostró preocupado por uno de los efectos que causa esta tensión: la división de la sociedad catalana. Sánchez, que abogó por recuperar el catalanismo que postula para Cataluña un papel activo en España, reclamó a Mas y a los independentistas que hagan la lectura correcta del resultado de las elecciones del 27 de septiembre. "En Cataluña no hay una opinión mayoritaria a favor del sí ni en contra del no. Hay una sociedad catalana que está pidiendo a sus políticos que se entiendan. Cataluña solo puede avanzar unida", explicó.

Pese a estas destacadas ausencias, los Reyes estuvieron arropados durante el acto por un amplio espectro de representantes políticos, empresariales, sociales y culturales. Antes de la recepción, Felipe VI presidió su tercer desfile del Día de la Fiesta Nacional en Madrid, el segundo como monarca. Un acto que también estuvo imbuido del realce patriótico imprimido por el Gobierno. Unos 3.500 militares y guardias civiles —400 más que en 2014—, 48 vehículos y 53 aeronaves participaron en el desfile que constituye el acto central de la jornada. El vuelo de aviones que desempeñan misiones en el exterior y la presencia de la bandera de la OTAN en la parada militar fueron algunas de las novedades de este año.

El Gobierno, en su afán de convertir el 12 de octubre en un acto de reafirmación nacional, recurrió al lema El día de todos para su promoción. Albert Rivera, líder de Ciudadanos, planteó durante la recepción cómo buscar la complicidad ciudadana para implicar a la gente en las celebraciones callejeras, como ocurre de manera natural en Francia, Reino Unido o Italia.

Los ausentes: tres presidentes y un líder emergente

Tres presidentes autonómicos han anunciado su ausencia en el desfile de la Fiesta Nacional, aunque la falta de dos de ellos es casi una tradición en la fiesta del Doce de Octubre. No estarán en la tribuna de la plaza de Neptuno ni Artur Mas, presidente de la Generalitat de Cataluña; ni Iñigo Urkullu, lehendakari, ni la presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos.  Tampoco tienen previsto acudir a la posterior recepción real, de la que también se ausentará, tal y como ha anunciado, Pablo Iglesias, líder de Podemos, tras una polémica autoconcluida sobre el envío de su invitación al acto.

Ni Mas ni Urkullu han acudido nunca al desfile militar, mientras que Uxue Barkos, de Geroa Bai, que se estrenaría en el de este año, no estará presente por motivos de agenda, ya que asistirá a la sesión plenaria del Comité de las Regiones en Bruselas.

Si estarán, en principio,  el resto de presidentes autonómicos españoles. Para Emiliano García Page, presidente de Castilla-La Mancha; Pedro Antonio Sánchez, de Murcia; José Ignacio Ceniceros, presidente de La Rioja; Ximo Puig, de la Comunidad Valenciana; Francina Armengol, de Baleares; Javier Lambán, de Aragón; Cristina Cifuentes, de la Comunidad de Madrid y Fernando Clavijo, de Canarias, será la primera vez que presencien el desfile del Día de la Hispanidad en la condición de jefes de ejecutivos autonómicos que ostentan desde las elecciones del 24 de mayo. 

Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura, volvió a ser elegido para el cargo en sustitución de José Antonio Monago en los citados comicios autonómicos. Por eso éste no será su estreno en el Día de la Hispanidad, puesto que ya fue presidente de Extremadura desde 2007 y hasta 2011. Un caso similar es el de Miguel Ángel Revilla, que fue reelegido presidente de Cantabria, pero ya había acudido a los actos de esta festividad durante los años en los que gobernó esta comunidad desde 2003 a 2007.

Susana Díaz, la presidenta andaluza, asistirá por tercera vez al desfile militar que presiden los Reyes de España.

El asturiano Javier Fernández; el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera; el jefe de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo y los presidentes de Ceuta y Melilla, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, respectivamente, también fueron reelegidos para sus cargos el 24M y como es su costumbre estarán presentes en los actos del 12 de octubre.

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