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Arpegio gastó 3,3 millones en primeras piedras y propaganda

EL PAÍS accede a la contabilidad interna de esta empresa de la Comunidad de Madrid, investigada por el juez Velasco en el marco de la trama Púnica

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Esperanza Aguirre coloca la primera piedra de la comisaría de Alcalá de Henares.

Colocar la primera piedra de la comisaría de policía de Alcalá de Henares (una carpa con un monolito del evento y un cóctel) costó 28.232 euros; la de la residencia de mayores de Navas del Rey (lo mismo, pero con una degustación de pinchitos) 29.000 euros; y los 10.000 paraguas y bolígrafos traídos urgentemente desde China en avión, otros 28.072. Sólo en relaciones públicas, publicidad y primeras piedras, Arpegio, la firma 100% pública de Madrid que investiga el juez Eloy Velasco dentro de la red Púnica, gastó 3,3 millones con cargo al plan Prisma de inversiones 2006/2007.

EL PAÍS ha tenido acceso a los gastos internos (referidos a consultorías, comidas, teléfono, relaciones públicas, primeras piedras, folletos...) que tuvo la filial pública Arpegio durante el desarrollo del Plan Regional de Inversiones de Madrid (Prisma, 2006/2007). El objetivo de este plan, puesto en marcha por el Gobierno de Esperanza Aguirre, era ayudar a los municipios a sufragar las obras que necesiten. El Prisma 2006/2007 ha dispuesto hasta ahora de 582 millones de euros.

Arpegio es la sociedad pública a la que se encomendó el desarrollo de este plan. Para llevarlo a cabo realizó gastos “muy disparatados e innecesarios” (al margen del presupuesto de 582 millones), según fuentes cercanas a este organismo. Todos estos gastos internos figuran en una factura por importe total de 16,5 millones que ha sido elevada por Arpegio a la Comunidad de Madrid para que le sea abonada en su cuenta. Pero la Comunidad está poniendo pegas y la factura se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza para el Gobierno de Cristina Cifuentes. Y, en concreto, para su número tres y consejero de Medio Ambiente, Jaime González Taboada, quien durante los últimos 12 años ha sido director general de relaciones con la administración local y, por tanto, la persona que gestionó con alcaldes y ayuntamientos las inversiones del Prisma. La factura ha estado guardada desde 2009 en un cajón y su destino final sigue coleando. González Taboada aseguró a este periódico que él no tiene nada que ver con la gestión de Arpegio, puesto que se trata de una sociedad que tiene su propio consejo de administración.

Si no hubo recato económico en la colocación de primeras piedras (que suman 782.000 euros), el coste del despliegue propagandístico y publicitario de estas obras no se quedó a la zaga. Arpegio contrató, por ejemplo, un plan de comunicación de sus obras por 2,5 millones. Por la elaboración de un “vídeo estereoscópico en tres dimensiones” y la presentación de “vídeos zonales” de obras del Prisma, Arpegio pagó, en concreto, 852.000 euros. Y otros 500.000 por la creación y mantenimiento de una página web. Más otros 660.000 por “consultorías y asistencia técnica para la gestión integral, técnica, jurídica y económica" de las obras del Prisma 2006/2007.

5,9 millones en consultoría y sueldos

Si impresiona el despliegue propagandístico que Arpegio dio a las obras del Prisma 2006/2007, en la factura de 16,5 millones que este organismo público pretende ahora que le abone la Comunidad de Madrid hay otras anotaciones que también llaman la atención. En concreto, 5,9 de los 16,5 millones que conforman esa factura se han gastado “en consultorías y asistencias para la tramitación de licitaciones”, según reza la factura sobre ese gasto en concreto. Este dinero es al margen de los 582 millones invertidos por la Comunidad en las obras del Prisma 2006/2007.

Fuentes cercanas a la firma Arpegio señalan que esos 5,9 millones se corresponden, además de con consultorías, con el pago de salarios a los trabajadores, una veintena, que hubo que contratar para el desarrollo del plan de inversiones.

La más cara y suntuosa de las primeras piedras importó 35.000 euros y fue para una obra del Prisma en Serranillos del Valle, municipio de apenas 4.000 habitantes. Otra costosa primera piedra fue la que se puso con motivo del inicio de las obras de la comisaría conjunta de Policía Nacional y Local de Alcalá de Henares, 28. 232 euros. El acto se limitó a la instalación de una carpa con su respectivo atril y un monolito símbolo del inició de las obras. Lo presidió Aguirre, aunque también asistieron los exconsejeros Alfredo Prada y Granados.

Entre los gastos que Arpegio quiere que la Comunidad le abone (y que forman parte de la citada factura de 16.5 millones) figuran también 289.000 euros por las plazas de garaje para empleados y arrendamiento de la oficinas que tuvo Arpegio en la Torre II de la plaza de Colón; otros 96.027 euros se gastaron “en supermercado, suministros higiénicos, farmacia, consumibles informáticos y bebidas (agua y café)”; mientras que en “ticket de comida para empleados” hay anotados otros 48.286” euros.

La partida de publicidad y propaganda es de las más elevadas. “E innecesarias”, señalan fuentes cercanas a Arpegio. En total 2,5 millones. Según se indica en un anexo de la citada factura de 16,5 millones, los 2,5 millones se gastaron en lo siguiente: “Realización de una campaña publicitaria institucional, con elaboración de audivisuales y folletos para presentar los proyectos regionales, así como elaboración del logotipo Prisma y relaciones con los medios de comunicación”.

Asimismo, para el “mantenimiento de sistemas informáticos, aplicaciones, web, equipos y en licencias de programas informáticos de renovación anual, constan pagos por importe de 351.000 euros”, sin contar otros 78.000 empleados en “útiles y herramientas de escritorio”. Fuentes del actual Gobierno de Cristina Cifuentes admiten que ciertamente se produjo un derroche de dinero en publicidad y propaganda en el marco del Prisma 2006/2007.

Un periodista de EL PAÍS analizó los cientos de pagos de la citada facturas de 16,5 millones y observó que, además, Arpegio contrató actos con la firma de la red Púnica Waiter Music. Con posterioridad la Comunidad ha rechazado tales contrataciones. Waiter Music es una de la empresa de las que se sirvió el exconsejero Francisco Granados para amasar su ilícita fortuna.

Arpegio se dedica a desarrollar el programa Prisma y también a realizar operaciones relacionadas con el suelo. Es decir, compra terrenos, insta la recalificación, los urbaniza y los saca a concurso para su venta. Su finalidad es atraer inversiones para la Comunidad. El juez Velasco está investigando presuntos pelotazos en recalificaciones de terrenos en las que habría intervenido Arpegio y de las que se habrían beneficiado Granados y otros implicados. El cerebro de la trama Púnica, David Marjaliza, ha pactado con la Fiscalía Anticorrupción confesar todos sus chanchullos a cambio de una rebaja de pena. En su declaración ha implicado a González Taboada, antiguo subordinado de Granados.

investigación@elpais.es