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El Hierro vive del viento durante cuatro horas

La isla canaria logró abastecerse al 100% de energías renovables el 9 de agosto

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Vista de la central hidroeólica Gorona del Viento. AFP

La isla de El Hierro, la más pequeña y occidental del archipiélago canario, con unos 10.000 habitantes, ha logrado un hito de ámbito planetario. Es el primer territorio aislado del mundo que logra abastecerse al 100% de energías renovables. A las 12.00 del pasado domingo 9 de agosto, la central hidroeólica Gorona del Viento comenzó a generar la totalidad de la electricidad de la isla a partir de fuentes limpias, y así se mantuvo durante cuatro horas; 240 minutos que suponían la culminación de una idea surgida hace 30 años.

“¡Es la bomba!”, exclama Gonzalo Piernavieja, director de I+D+i del Instituto Tecnológico de Canarias, una de las entidades que participan en el proyecto junto al Cabildo de El Hierro como socio mayoritario, Endesa y el Gobierno de Canarias. Los técnicos han logrado el reto gracias a la unión de dos fuentes de obtención de energía renovable: la hidráulica de la central de Gorona y un parque eólico de cinco aerogeneradores acoplados a ella. Su combinación es capaz de producir, de manera estable y segura, los 35 GW/h de energía que necesita la isla. Un sistema que supondrá 80 millones de ahorro en las dos próximas décadas gracias a las 6.000 toneladas menos de diésel que se quemarán al año. Las emisiones de CO2 a la atmósfera también se reducirán en cerca de 20.000 toneladas anuales.

El proyecto, cuyo coste ha ascendido a 82 millones de euros, representa un logro tecnológico y de innovación. Aunque existían estudios teóricos sobre la utilización conjunta de ambos métodos, es la primera vez que se pone en práctica algo parecido. Su funcionamiento es el siguiente: cuando el parque eólico logra satisfacer la demanda de electricidad de la isla, la energía sobrante que continúa generándose se dirige a las bombas de la central, que elevan agua de un depósito situado a nivel del mar a otro a 700 metros de altura. Eso permitirá que los días en los que el viento no sea suficiente para proporcionar la energía requerida, se ponga en marcha la instalación hidráulica. Se deja entonces caer el agua del depósito superior al inferior, lo que mueve las turbinas que producen la energía eléctrica necesaria para cubrir la demanda de la población.

La generación de energía renovable en El Hierro ronda ahora una media del 80%, pero seguirá habiendo picos de días, semanas e incluso meses del año que estará en el 100% si la fuerza de los alisios acompaña, explica Piernavieja. “Hay islas en el Pacífico de menos de 1.000 habitantes o algunas comunidades africanas que también han logrado abastecerse en su totalidad de fuentes limpias. Pero nada es comparable a lo de El Hierro, tanto por la cantidad de personas abastecidas como por el hecho de que nuestro sistema no está conectado con el exterior, con lo que toda la energía la tenemos que producir en la isla”.

La presidenta del Cabildo de El Hierro, Belén Allende, se siente orgullosa de lo conseguido: “Es una fecha que marcará la historia para el resto del mundo”. Su propósito es que el know how (conocimiento fundamental) que atesora la isla sirva para su aplicación en otros territorios similares. “En Europa hay 17 millones de personas que viven en islas, y 600 millones en todo el planeta”, señala. Incide además en el deseo de que El Hierro se consolide como un laboratorio natural donde desarrollar iniciativas medioambientales a pequeña escala que luego sean aplicables a áreas mayores. El proyecto ha recibido en los últimos tiempos visitas de expertos procedentes de Japón, Taiwán o Islas Feroe, que analizan las posibilidades de implantarlo en sus regiones.

Fuerteventura y Lanzarote

La paradoja hace que en otros territorios tan cercanos como las islas de Fuerteventura o Lanzarote no sea posible replicar el sistema de depósitos herreño por ser prácticamente llanas.

Además de Belén Allende, una de las personas más satisfechas estos días en El Hierro es Tomás Padrón, expresidente del Cabildo isleño y delegado de la eléctrica Unelco-Endesa en la isla cuando la idea germinó a principios de los años ochenta del siglo pasado. Después de muchas vicisitudes, y hasta periodos de paralización del proyecto, este se hizo por fin realidad. Padrón se enteró por un mensaje que le envió el actual responsable de Endesa en la isla. Y su alegría fue inmensa: “Me quedé en la nube con la que tanto había soñado, y en ella permanecí durante unos segundos”.

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