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La corrupción preocupa a un número mayor de españoles

El principal generador de inquietud social es el desempleo, según una encuesta del CIS

Barómetro del CIS

El paro, la corrupción y los problemas de índole económica siguen siendo las principales inquietudes de los ciudadanos, según el último barómetro de Centro de Investigaciones Sociológicas correspondiente al mes de mayo. El desempleo, nombrado espontáneamente por el 79,4% de los 2.500 ciudadanos encuestados, encabeza un mes más los desvelos de los españoles. El 48% de los encuestados situaban el paro como el problema que les afecta personalmente en mayor medida.

El mes anterior la cifra alcanzaba el 81,5%, poco más de dos puntos por encima. El pasado 19 de mayo, durante la campaña para las elecciones autonómicas y municipales, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se preguntó retóricamente: "¿Quién habla hoy de la recesión, del rescate y del paro?". El trabajo de campo del barómetro se cerró una semana antes de estas manifestaciones.

La preocupación por la corrupción se ha mantenido oscilante a lo largo de los últimos barómetros del CIS. Un total del 50,8% de los encuestados la citan entre sus preocupaciones. En abril pasado, esta inquietud era nombrada de forma espontánea por el 48,6% de los encuestados entre los tres mayores problemas de España. Un 20,9% de los entrevistados situaban la corrupción y el fraude como el principal problema de España sin que le fuera sugerido por el encuestador. El 14,3% de los entrevistados dicen que la corrupción es el problema español que más les afecta personalmente.

Esta cifra era apenas una décima superior a la registrada el mes anterior. Sin embargo, en marzo la preocupación por la corrupción había bajado en siete puntos con respecto al mes anterior, aunque se mantenía en el segundo puesto de las inquietudes de los encuestados. En enero la cifra llegaba al 55,5%.

El barómetro del CIS de mayo tiene una parte específica sobre la convivencia de diferentes culturas. Un 52,4% de los ciudadanos dicen que prefieren vivir en una sociedad "con personas de diferente origen, cultura o religión", mientras que más de uno de cada tres (36,2%) opta por una sociedad uniforme, en la que "la gran mayoría de la gente tenga el mismo origen, cultura y religión".

Entre los valores sociales para una buena convivencia, los ciudadanos destacan la honradez (29,9%), seguida de la tolerancia y el respeto hacia los demás (24,6%). Casi la mitad de los encuestados considera que los españoles son "bastante tolerantes" hacia las personas con ideas, creencias y estilos de vida diferente, mientras que el 37,1% los considera "poco tolerantes". En general, la mayoría opina que los españoles son ahora más tolerantes que hace diez años.

La encuesta pone a prueba la percepción de tolerancia en diferentes ámbitos como la inmigración, la religión, la política, o la homosexualidad, entre otros. Los encuestados opinan que los españoles son "bastante tolerantes" con los inmigrantes, en concreto un 44,9%. Esta cifra es apenas cinco puntos superior a la de quienes creen que son "poco tolerantes" con los extranjeros.

Las proporciones se invierten si a quien se examina es la persona inmigrante. Los encuestados creen mayoritariamente (42,1%) que los extranjeros son “poco tolerantes” con la población autóctona española.

Respecto a la religión, los encuestados creen en general (42,6%) que las personas con creencias religiosas son “bastante tolerantes” con quienes no profesan ningún credo. Son más (46,5%) quienes creen que los ateos y agnósticos toleran a los creyentes.

En cuanto a las relaciones personales, un 84,9% asegura tener amigos con ideas políticas distintas a las propias; un 63,9% dice tener amigos de creencias religiosas distintas y un 48,7% amigos de diferente orientación sexual.

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