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Los resultados dejarían un Congreso casi ingobernable en unas generales

El PP perdería 66 diputados y estaría muy lejos de poder formar una mayoría

Mariano Rajoy
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. REUTERS

La proyección de los resultados de las votaciones de ayer a unas elecciones generales dejaría un Congreso casi ingobernable, si bien la extrapolación presenta esta vez más dificultades que nunca. Usando los resultados de las autonómicas donde las ha habido (incluida Andalucía) y de las municipales en Cataluña, Galicia y País Vasco, el Partido Popular perdería 66 escaños y tendría casi imposible lograr una mayoría. Tampoco el PSOE tendría suficientes apoyos claros para formar Gobierno.

Los resultados dejarían el Congreso de los Diputados más fragmentado de la Democracia, según una extrapolación de los datos al sistema electoral utilizado para asignar los escaños mediante la ley D’Hondt en circunscripciones provinciales. Es, en todo caso, un ejercicio de política ficción, sujeto en esta ocasión a más salvedades que nunca.

Cada elección es diferente de otra, con distintos niveles de participación, diferentes candidatos, distintas dinámicas políticas y diferente momento. Eso convierte en aventurado sacar conclusiones de unas elecciones concretas para los resultados de otras. Esta vez, además, la dificultad para extrapolar los resultados es mayor que nunca. A las salvedades habituales, hay que añadir otras muy relevantes. Así, por ejemplo, Podemos no se presentaba como tal a las elecciones municipales. Patrocinaba o apoyaba candidaturas en algunos municipios. Además, tanto las fuerzas próximas a Podemos como Ciudadanos presentaban un número reducido de candidaturas en las municipales, de modo que muchos electores no podían votarles.

Los resultados dejarían un Congreso casi ingobernable en unas generales

Por ello, para trasladar a un hipotético Congreso de los Diputados los resultados de las elecciones de ayer, se han tomado preferentemente los datos de las elecciones autonómicas en las comunidades donde se celebraban ayer y también en Andalucía, por estar muy recientes. En cambio, en Cataluña, Galicia y País Vasco se han usado los resultados de las municipales. Aparentemente, las dinámicas políticas de las elecciones autonómicas son más próximos a los de unas generales, por el tipo de circunscripción y de candidaturas. En las comunidades donde no ha habido autonómicas, los resultados de las municipales se han depurado agrupando para Podemos candidaturas próximas a la formación.

Con todo ello, un ejercicio de simulación realizado por EL PAÍS con el escrutinio por encima del 95% en todas las comunidades, muestra que el PP perdería 66 escaños hasta quedarse con solo 120 en unas generales. El PSOE también retrocedería terreno, pero solo perdería dos diputados. Quienes ganan más escaños son las nuevas formaciones políticas: Podemos, con 37 diputados, y Ciudadanos, con 18, que serían la tercera y cuarta fuerza política del Congreso, respectivamente. También surge con gran fuerza Compromís, en la Comunidad Valenciana, que lograría 7 diputados, y ERC, que subiría a 10. IU retrocede terreno, mientras que UPyD desaparece del mapa.

Eso, junto a otros cambios menores, dejaría un Congreso prácticamente ingobernable, en que el PP tendría muy difícil formar una mayoría. Ni siquiera la heterogénea y difícil suma de Ciudadanos, CiU, PNV, Coalición Canaria, UPN y PRC sería suficiente para que el PP gobernase, pues sumaría 168 diputados.

Enfrente, el PSOE, con sus 108 diputados, también estaría muy lejos de poder formar una mayoría, pues aun sumando a cinco partidos de izquierdas, entre ellos algunos nacionalistas (Podemos, ERC, IU, Compromís y BNG), tendría solo 170 diputados, así que tendría que añadir también a algunos de centro o nacionalistas moderados (Ciudadanos, CiU, PNV, CC, PRC...) para tener una mayoría, en una coalición casi imposible.

De ese modo, si se producen resultados similares en las elecciones generales a celebrar este mismo año, sería muy difícil formar un Gobierno estable. Solo la suma de PP y PSOE alcanzaría una mayoría holgada, pero la gran coalición no es un escenario que parezca muy probable hoy por hoy. la alternativa sería un Gobierno en minoría con apoyos de otros partidos, pero tendrían que ser más de cinco los partidos que apoyasen al PP o al PSOE para poder formar un Gobierno, lo que haría aparentemente muy inestable la situación.

Extrapolando las municipales

La conclusión no es demasiado diferente si se extrapolan solo los datos de las municipales. En este caso, sin embargo, las dificultades de cálculo y las salvedades son aún mayores. Puesto que Podemos no se presentaba como tal, hay primero que sumar, con cierto margen de discrecionalidad, candidaturas que se consideran próximas a Podemos, con lo que el resultado es discutible y más subjetivo. Además, tanto las fuerzas próximas a Podemos como Ciudadanos presentaban un número reducido de candidaturas en las municipales, debido a su menor implantación territorial, de modo que muchos electores no podían votarles. Por ello, son los grandes perjudicados de esta extrapolación y lograrían solo 16 y 10 diputados, respectivamente.

Pese a ello, su irrupción ya sería suficiente para dinamitar el mapa político del Congreso de los Diputados, también con los datos de las municipales, pues el Partido Popular perdería más de 50 diputados y se quedaría también muy lejos de la mayoría. Con unos 132 escaños, tampoco en este caso le bastaría la suma de Ciudadanos, CiU, PNV, Coalición Canaria, UPN y PRC sería suficiente para gobernar, pues sumaría 168 diputados.

Enfrente, tomando solo las municipales, el PSOE avanzaría 9 escaños, hasta 119, pero también estaría muy lejos de poder formar una mayoría.

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