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EE UU e Israel pugnan por vender drones a Defensa por 300 millones

España comprará cuatro aviones no tripulados mientras se desarolla el programa europeo

Imagen del MQ-9 Reaper, de la firma estadounidense General Atomics, que Defensa estudia adquirir.
Imagen del MQ-9 Reaper, de la firma estadounidense General Atomics, que Defensa estudia adquirir.

Estados Unidos e Israel pugnan por hacerse con el primer gran contrato de drones de las Fuerzas Armadas españolas: el MALE (Media Altiud Largo Alcance, por sus siglas en inglés) del Ejército del Aire. El Ministerio de Defensa tiene ya sobre la mesa las ofertas del MQ-9 Reaper de General Atomics, aliado con la firma española Sener, y el Heron TP de Israel Aerospace Industries (IAI), con Indra como socio nacional, por un importe de casi 300 millones.

Las Fuerzas Armadas españolas cuentan ya con algunos drones o UAV (vehículos no tripulados) de vigilancia como los Searcher o Raven, utilizados por el Ejército de Tierra en Afganistán o los ScanEagle, embarcados en buques de la Armada en el Índico, pero se trata de aviones pequeños (en algún caso no mayores que un aparato de aeromodelismo) limitados a misiones de reconocimiento táctico.

El MALE, por el contrario, es un sistema de vigilancia estratégica capaz de volar durante más de 24 horas a unos 9.000 metros de altura, que pesa varias toneladas y despega y aterriza en pista como un avión convencional. El Ministerio de Defensa lo ha identificado como una de sus máximas prioridades y espera tenerlo operativo en 2017.

Para que ello sea posible, el Gobierno prevé adjudicarlo este verano o, en todo caso, antes de las elecciones generales. Se trata de adquirir cuatro aviones, con dos estaciones terrestres de control (una fija y otra portatil) y los equipos asociados. Al tratarse de un programa de adquisición, la participación de la industria española será muy limitada, pero tanto General Atomics como IAI han buscado socios nacionales: Sener e Indra, respectivamente.

El contrato pretende cubrir el hueco hasta que esté operativo el futuro MALE europeo,  en 2025

La ventaja del Heron, que el ministro de Defensa, Pedro Morenés, pudo ver en acción durante su visita a la base de Tel Nof (Israel), en diciembre pasado, es que ofrece una mayor transferencia de tecnología y un mayor acceso a las tripas del sistema, según los expertos consultados.

El Reaper —también denominado Predator B— es el preferido por las Fuerzas Armadas, ya que lo han adquirido Reino Unido, Francia, Italia y Holanda, y ello facilita tanto el adiestramiento de los pilotos, como la posibilidad de compartir procedimientos o actuar conjuntamente en operaciones. Defensa ha excluido al Global Hawk de la estadounidense Northrop Grumman, con el argumento de que sus prestaciones exceden con mucho las necesidades del Ejército del Aire.

El programa se concibe, en realidad, como un puente que cubra la transición hasta que exista un dron europeo, en el horizonte de 2020-25. Tras varios intentos fallidos, los ministros de Defensa de Alemania, Francia e Italia lanzaron el pasado 18 de mayo en Bruselas los estudios técnicos para el desarrollo del European MALE, capaz de abrirse un hueco en un mercado copado hasta ahora por estadounidenses e israelíes. Solo el coste de desarollo del prototipo, en los próximos dos años, se estima en 60 millones de euros.

España no está en el nucleo inicial del proyecto , pero los tres países fundadores han abierto la puerta a incorporar nuevos socios; con especial mención a España y Polonia. Según los expertos, la compra del Reaper o el Heron —que podría ser de segunda mano, para ahorrar costes— debería capacitar a la industria española para subirse al European MALE.

Aunque tanto el estadounidense como el israelí pueden equiparse con misiles, fuentes militares aseguran que todas sus armas serán radares y sensores.

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