Selecciona Edición
Iniciar sesión

El PSOE autorizará pactos para las investiduras, salvo con Bildu y el PP

Los candidatos autonómicos socialistas vislumbran situaciones muy variadas

Ampliar foto
Belloch, Lambán, Sánchez, Fernández y Díaz, en noviembre en Zaragoza.

“Solo hay una línea roja para pactar las sesiones de investidura: Bildu”. Esta afirmación es categórica en la dirección del PSOE respecto a qué políticas de pactos se establecerán después de las elecciones autonómicas del 24 de mayo. ¿Y con el PP? A esta pregunta la respuesta es también categórica, aunque hay resistencia a colocar a los populares en la misma línea que a la formación abertzale. La opción de pactos con esta última podría darse numéricamente en Navarra, pero tanto el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, como la candidata socialista al Gobierno navarro, María Chivite, lo rechazan.

Despejado ese camino, la otra línea maestra en este terreno es firme en el no a pactar con el PP en ninguna comunidad autónoma, según aseguran fuentes de la dirección federal y de los candidatos autonómicos, consultados por EL PAÍS. “El PP es nuestro adversario. Al final, solo este partido o nosotros seremos capaces de formar una mayoría parlamentaria”, explica un candidato autonómico socialista. Esta previsión de dirigentes socialistas no coincide con los cálculos de Podemos, cuya aspiración está en que la disyuntiva se produzca entre el PP y ellos en varias autonomías.

Una vez zanjado y rechazado por el PSOE, Podemos y Ciudadanos el debate lanzado por el PP para que gobierne la lista más votada, los partidos se preparan para la complejidad de las situaciones que se producirán tras las elecciones del 24-M por ausencia de mayorías absolutas. Todo será posible. La misma libertad que Susana Díaz tiene para conseguir ser investida presidenta de Andalucía, la tendrán los demás; lo que un candidato autonómico denomina “el café para todos”. Así será pero sin que pueda interpretarse como un desaire a dejación de responsabilidades de la dirección federal, señalan diversos interlocutores socialistas.

Si la presidenta en funciones de Andalucía advirtió que no quería “interferencias” en las conversaciones para su investidura, el resto de los barones no lo planteará en esos términos. Las opciones que serán asumibles por el líder del PSOE, Pedro Sánchez, aventuran estos interlocutores. Sí quedará claro que los candidatos socialistas no van a negociar coaliciones de Gobierno, sino líneas generales para que les apoyen en sus investiduras. Ciudadanos, Podemos, Izquierda Unida, alguna fuerza regionalista, o nacionalista, como Compromís en Valencia, son fuerzas políticas con las que el PSOE puede establecer diálogo en torno a la investidura.

El proceso de acuerdos no partirá de Madrid, sino que habrá un comité federal de muchas horas de duración

El proceso de acuerdos no partirá de Madrid, sino que habrá “un comité federal de muchas horas de duración en la que cada candidato y secretario general de federación exponga qué ha ocurrido en su territorio y qué opciones se abren”, señala un líder autonómico.

“El comité federal tendrá una posición flexible y atenderá la información y la posición de cada uno de los afectados”, señalan estas fuentes. En ese órgano recae la competencia de decidir los pactos y alianzas con otras fuerzas políticas.

Para explicar la posible multiplicidad de situaciones, la dirección socialista proclama que “el PSOE es el partido que más se parece a España”, a la “España autonómica”, remachan. Y se da el caso de que el candidato socialista de Extremadura, Guillermo Fernández-Vara, tiene buena opinión sobre los candidatos de Podemos y Ciudadanos; en tanto que en el caso de Asturias, su presidente, Javier Fernández, no tiene la menor sintonía con los representantes asturianos del partido de Pablo Iglesias. Fernández sí ve con naturalidad un posible diálogo con Ciudadanos e Izquierda Unida.

pulsa en la foto
Viñeta de Peridis del 30 de abril de 2015.

En Madrid, el candidato autonómico socialista, Ángel Gabilondo, y el de Podemos, José Manuel López, presentan unas características personales y políticas que facilitarían el diálogo. En Castilla-La Mancha, el candidato socialista, Emiliano García-Page, se centra solo en la campaña, no en el día después. “Ni Cospedal ni Podemos”, rechaza.

Más información