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España y Marruecos sortean la crisis diplomática

Los dos Gobiernos se remiten a la investigación sobre el rescate del Atlas

España y Marruecos han escenificado este lunes su voluntad de no dejar que los últimos acontecimientos —la muerte de dos espeleólogos españoles en el Atlas y el auto del juez Pablo Ruz que procesa a 11 altos cargos marroquíes por genocidio en el Sáhara— enturbien sus relaciones. “Marruecos mira a España como un socio estratégico y no vamos a cambiar”, dijo el ministro marroquí de Exteriores, Salahedine Mezouar, tras reunirse con su homólogo español, José Manuel García-Margallo.

El primer síntoma de que la sangre no llegaría esta vez al río fue la decisión de Mezouar de acudir a la conferencia de Barcelona, aunque no estaba previsto; el segundo, el comunicado difundido el sábado por su ministerio, en el que cargaba contra el juez Ruz pero no contra el Gobierno español; y el último, la comparecencia conjunta de los dos ministros.

Ambos expresaron su pesar a las familias de los espeleólogos, pero se remitieron a la investigación judicial abierta en Marruecos. “Vamos a esperar a los resultados de la investigación y ver qué responsabilidades se derivan”, afirmó Margallo, ante las críticas sobre la negligente actuación de la Gendarmería marroquí en el rescate. Tras ofrecer apoyo consular a las familias de los fallecidos que quieran personarse en la causa, Margallo aseguró que “el deseo de los dos Gobiernos es que [la investigación] sea lo más rápida posible”.

Focos de fricción

- El accidente sufrido por tres espeleólogos españoles en el Atlas el 29 de marzo, que se cobró las vidas de dos de ellos, está bajo investigación. Uno de los dos fallecidos murió tras un rescate fallido dirigido por Marruecos, y las familias denunciaron que no se había aceptado la colaboración de expertos españoles.

- El juez Pablo Ruz procesó el pasado día 9 a 11 altos cargos marroquíes (ocho militares y tres civiles) por supuesto genocidio del pueblo saharaui entre 1976 y 1991.

Mezouar y Margallo abordaron “tangencialmente”, según este último, la causa abierta en la Audiencia. El español volvió a ampararse en la independencia de los tribunales: “Los dos Gobiernos acataremos las decisiones que adopten los órganos judiciales de acuerdo con la legislación interna e internacional”, dijo. Mezouar fue más lejos y se preguntó por qué el tema se resucita ahora. “Marruecos se defenderá con la legalidad y la veracidad. Los que siempre intentan crear problemas entre nuestros países están perdiendo el tiempo”, subrayó.

Lo que más interesa a Rabat es la prórroga de la misión de la ONU para el Sáhara, que debe votarse este mes en el Consejo de Seguridad, donde se sienta España. Mezouar defendió la oferta marroquí de una “autonomía avanzada” para la excolonia española como única fórmula que, en su opinión, garantiza la estabilidad de la zona. Margallo guardó silencio, aunque eso no significa que otorgara.

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