Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los Reyes cancelan su primera visita de Estado a Francia

La célula de crisis francesa muestra a don Felipe imágenes de la zona del avión siniestrado

Don Felipe y Doña Letizia, junto a Hollande. ATLAS

La catástrofe aérea registrada en los Alpes obligó este martes a los reyes a suspender su visita a Francia, la primera de Estado que realizaban, solo unas horas después de haberla iniciado. En el patio del Elíseo, y después de reunirse durante una hora con el presidente François Hollande, Felipe VI anunció la cancelación. “Sabemos que hay muchas víctimas y, entre ellas, un número muy elevado de españoles, alemanes y turcos”, señaló el Rey, tras precisar que había tomado la decisión después de hablar con Hollande y con el presidente español, Mariano Rajoy.

La noticia del accidente se difundió cuando el Rey y la reina Letizia se dirigían desde el aeropuerto de Orly al palacio nacional de Los Inválidos, donde les esperaba Manuel Valls para el recibimiento oficial. El primer ministro les trasladó allí mismo que, según los datos de que disponía la célula de crisis establecida por el Gobierno francés, había al menos 42 españoles entre los pasajeros del avión siniestrado.

Desde ese momento, fuentes de la delegación española y del Ejecutivo francés comentaron la posibilidad de que el programa de la visita sufriera “profundos cambios”. Con gesto grave, el Rey y pasaron revista a las tropas en el patio de Los Inválidos tras escuchar el himno nacional español y La Marsellesa. Tras la ceremonia, y en el mismo patio, el Rey y Valls se unieron a la reina y al ministro español de Exteriores, José Manuel García Margallo, para recibir las últimas informaciones sobre el siniestro.

Los Reyes se desplazaron seguidamente al Elíseo, donde Hollande y Valls volvieron a trasladar los datos de última hora que la célula de crisis suministraba al primer ministro. Una hora después, el Rey y Hollande, acompañados de la reina Letizia y de Margallo, comparecieron en el patio del Elíseo ante un micrófono colocado allí con urgencia. "Hemos llegado a la decisión de cancelar el viaje, de suspenderlo, a la espera de poder encontrar fechas futuras en las que continuar esta visita, en la que se habían puesto muchos esfuerzos, trabajo e ilusión”, afirmó Felipe VI.

“Es una decisión que hemos tomado en estos mismos momentos”, dijo el Rey, tras expresar sus condolencias “más sinceras, de todo corazón”, a los familiares de las víctimas. “Es una terrible prueba para los países afectados”, agregó Hollande, quien trasladó su pésame “al pueblo español”. “Entendemos perfectamente la decisión que acaba de anunciar su majestad el Rey”. “En este momento de duelo, no se podía producir esta visita de Estado”. Tanto el Rey como Hollande anunciaron que la visita se celebrará en el futuro. A partir de ese momento, el programa oficial quedó cancelado.

Hollande anunció que, antes de su regreso a España, él mismo y Valls trasladarán a los reyes las últimas informaciones de que dispongan sobre la catástrofe. Poco después de las 15.30, los Reyes, Hollande y Valls se reunieron en el Ministerio del Interior con una treintena de miembros de la célula de crisis, entre los que figuran altos cargos de la policía, los servicios de información, la Gendarmería y el Ejército. En la reunión les mostraron imágenes de la zona del siniestro, de muy difícil acceso, a la que había llegado un equipo de rescate a bordo de un helicóptero.

La visita de Estado a Francia se había preparado durante meses y el Gobierno francés le había dado un nivel mucho más elevado que el habitual para otras de jefes de Estado. Para esta noche estaba prevista una cena de Estado en el Elíseo, el Rey y Hollande iban a inaugurar una magna exposición de Velázquez en el Gran Palais y Felipe VI iba a intervenir el miércoles en la Asamblea. Grandes banderas de Francia y España adornan desde hace dos días los Campos Elíseos y el traslado de los reyes de Los Inválidos al Elíseo fue acompañado de una treintena de motoristas y 126 miembros de la Guardia Republicana a caballo.

Más información