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La brecha de género crece entre los estudiantes españoles

Ellas son mejores en lectura y ellos en matemáticas, según PISA. Las chicas aspiran a llegar más lejos en su vida profesional que los chicos

Clase de Educación para la Ciudadanía en un colegio de Jaén, en 2007. José Manuel Pedrosa | VÍDEO: ATLAS

La brecha de género ha crecido en las aulas en la última década. Las chicas españolas han empeorado sus resultados en matemáticas en la prueba PISA y los alumnos varones han bajado en la prueba de lectura. Esta es una de las conclusiones del último informe de la OCDE El ABC de la desigualdad de género en educación que analiza los resultados de los exámenes realizados a alumnos de 15 años.

El último trabajo de la OCDE, que analiza por primera vez educación y género con estadísticas de 2000 a 2012, saca distintas conclusiones. En España, la brecha se acrecienta, las chicas son mejores en clase y repiten curso con menos frecuencia. En líneas generales, que las alumnas tienen mejores expectativas sobre su futuro profesional (excepto en las carreras más técnicas) pero afrontan con más nerviosismo su día a día. Los cuestionarios de PISA detectan en ellas más “ansiedad” frente a las matemáticas, por ejemplo, que en el caso de los chicos y detectan que se sienten más inseguras.

En todos los países que participaron en la prueba de 2012, las chicas superan a los chicos en lectura. La puntuación media de diferencia (38 puntos) es equivalente a un año de clase. Las matemáticas se les dan mejor a los alumnos en 38 de los países con una media de 11 puntos más (equivalente a unos tres meses de clase). En ciencias, según el informe, la diferencia es muy pequeña. 

Con los distintos datos, el informe considera que “la brecha de género en rendimiento académico no se encuentra determinada por diferencias innatas de capacidad”. “Es posible cerrar esta brecha y no resulta muy caro”, ha señalado Stefan Kapferer, secretario general adjunto de la OCDE en la presentación del estudio, que ha compartido con la secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio.

Recomendaciones

El informe recomienda a los padres dar el mismo apoyo a sus hijos que a sus hijas en relación con su trabajo escolar o sus aspiraciones profesionales. “Cuando las madres trabajan tiene un impacto positivo sobre el rendimiento de sus hijos, pero sobre todo sobre el de sus hijas”, ha explicado Gomendio, que asegura que no han podido determinar la razón.

Se pide a los profesores que eviten “el posible sesgo de género” al dar las notas a sus alumnos y reclama el respaldo de los gobiernos. España, con una brecha de género en aumento, no ha diseñado medidas concretas para solventar este asunto. Preguntada a este respecto en tres ocasiones durante su comparecencia, Gomendio ha admitido que no existe “una medida específica para resolver ese problema puntual”. Pero defiende distintos cambios incluidos en la reforma educativa (la Lomce). Entre otros, las evaluaciones externas (la primera se hace este curso en tercero de primaria), que pueden detectar de forma “precoz” problemas en los alumnos. Y un nuevo programa de Educación que prevé 22 millones de euros para que egresados universitarios con los mejores expedientes acudan como refuerzo a las aulas. Este último aspecto ha sido muy criticado por los sindicatos educativos, que acusan al ministerio de “sustituir docentes con becarios”.

Expectativas  

Los alumnos que hacen PISA (cerca de medio millón en la última edición de 2012) respondieron a la pregunta de qué trabajo esperan ocupar a los 30 años y hasta qué nivel educativo confían en llegar. Para llegar a la conclusión de que las chicas son más ambiciosas con su futuro, los técnicos de la OCDE sistematizaron las respuestas abiertas en una clasificación internacional (ISEI) que determina el prestigio social de determinadas ocupaciones.

Así, en porcentaje de estudiantes que prevén trabajar como directores o profesionales, las mujeres destacan en todos los países, excepto Alemania —donde están equiparados— o Suiza, donde los chicos están por delante.

El informe de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) incluye una gráfica, con datos de 2006, en la que se observa que, de media, cerca del 60% de las chicas prevén un puesto así frente a un poco menos de la mitad de los chicos. En España, la brecha es mayor, entre el 70% y poco más del 50%. Según Gomendio, en el caso de España se cumple otro tópico. Las mujeres tienden más a las carreras de Ciencias de la Salud y ellos a Ingeniería o Informática.

A la cabeza de esa tabla de chicas que aspiran a grandes futuros profes profesionales están Jordania, Turquía, México o Colombia. Pero el informe sobre género también recoge los resultados de las llamadas encuestas de habilidades de adultos de 2012. Y la realidad rebaja la expectativa. En 2000, según el trabajo, el 34% de los chicos y el 41% de las chicas esperaban trabajar como directores o profesionales a sus 30. En 2012, solo el 21% de los hombres de 24 a 35 años y el 23% de las mujeres de las mismas edades ocupaban esos puestos.

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