Los sindicatos acusan a Educación de “sustituir” profesores por becarios

El ministerio aprueba un programa para que 2.000 titulados universitarios den clases de apoyo tras el recorte de 25.000 docentes en dos años

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, en el Congreso de los Diputados. EFE

Cinco sindicatos de enseñanza (CC OO, ANPE, CSIF, STES-i y UGT) acusan al Ministerio de Educación de intentar "cubrir con becarios las plazas de profesores que se han perdido en los centros durante la crisis". La protesta responde al último anuncio de Educación, que prevé destinar 22 millones de euros para que 2.000 titulados universitarios con buenos expedientes realicen prácticas como personal de apoyo en centros de primaria con alumnos con necesidades especiales. Todas las centrales piden la "retirada inmediata" de la medida, que se empezaría a aplicar el curso que viene mientras el ministerio señala que los becarios "no son ninguna amenaza para el empleo público".

Medir resultados

La puesta en marcha del plan del Ministerio de Educación para llevar becarios con buenos expedientes a las aulas depende de las comunidades autónomas. Educación presentará este jueves a las autonomías el proyecto y les pedirá un "mapa de centros" susceptibles de tener este tipo de refuerzo, explica el director general de Evaluación, José Ignacio Sánchez. Una vez seleccionados, se sacará la convocatoria que, según el director, primará a los titulados de Magisterio.  

La intención del ministerio es medir los resultados de este programa. "Estableceremos indicadores objetivos para conocer el porcentaje de mejora que aportan los egresados", según Sánchez. Entre otros, el número de alumnos con suspenso que tiene el centro antes y después de que lleguen los universitarios o "encuestas de satisfacción del centro y de las familias con el programa". 

Las centrales critican que esta medida llega después de que las aulas públicas hayan perdido casi 25.000 docentes en dos años hasta 2014, según los datos oficiales del Ministerio de Hacienda, lo que supone un 4,75% menos de plantilla. Según Educación, el grueso de este descenso corresponde a la etapa de secundaria y se debe principalmente al aumento de dos horas de la jornada lectiva de los docentes.

La educación compensatoria, destinada a garantizar la equidad y atender a los alumnos más rezagados a los que Educación quiere ahora destinar a este personal de apoyo, perdió casi el 90% de sus fondos en los últimos presupuestos. El recorte supera los 48 millones de euros. Los 22 millones del programa provienen de la partida presupuestaria de acciones de calidad, según el ministerio.

La secretaria de Estado de Educación, Monsterrat Gomendio, explicó el lunes que los futuros becarios acudirán a centros especializados en alumnos con necesidades especiales o que tengan una alta proporción de alumnos repetidores. Cobrarán 1.000 euros al mes durante los siete meses que dure la beca "que irá acompañada de un periodo formativo previo y el alta en la seguridad social".

Los requisitos para acceder a dichas becas serán, o bien el grado de Maestro o equivalente (con una media igual o superior a 8,5), o un título de grado en áreas relacionadas con las materias de lengua castellana y literatura, lengua extranjera, matemáticas, ciencias naturales y ciencias sociales, con una nota media de, al menos, un 8. También se les exigirá tener un nivel B2 en lengua extranjera. "Queremos que los egresados con expediente brillante puedan devolver a la sociedad parte de su talento", señala a EL PAÍS el director general de Evaluación del Ministerio de Educación, José Ignacio Sánchez.

CC OO lo considera una "sustitución de profesorado por trabajadores a bajo coste y con fines electoralistas" y reclama que esa partida "se emplee en la recuperación de los profesionales de los que se ha prescindido en los últimos años". "Muchos interinos fueron despedidos por los recortes y, con este proyecto del ministerio, ven frustradas sus opciones de reingresar en la función pública docente", añade ANPE. "Quieren introducir becados (contratos en precario) que no tienen la formación necesaria para atender al alumnado con especiales dificultades", añade la Federación de Trabajadores de la Enseñanza de UGT.

STES-i critica que "la política de recortes" en educación se aplica "más con criterios economicistas y mercantiles la calidad del sistema educativo". Y CSIF añade que esta medida se ha tomado "sin analizarla previamente con las organizaciones sindicales" y "por tanto saltándose la negociación de las condiciones laborales". Un portavoz del ministerio rechaza que se trate de "una contratación encubierta ni la sustitución de profesores" y añade que "servirán de apoyo a los docentes".

El director general de Evaluación acusa a las centrales de hacer "demagogia" y asegura que los becarios "no suplirán la labor de ningún docente y estarán siempre acompañados de docentes en el desarrollo de programas nuevos".

Los sindicatos exigen la "convocatoria urgente" de una Mesa Sectorial de Negociación, en la que los sindicatos del sector de la enseñanza "puedan analizar este procedimiento, establecer las bases de contratación, el tipo de contrato y las condiciones de trabajo, para que no se cubran puestos de trabajo con empleos precarios".