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Una brigada contra la justicia tardía

La movilización de abogados hace virales fotos de citaciones a años vista

Una fotografía de una resolución del Juzgado de lo Social 3 de Sevilla que fija una vista para el 6 de febrero de 2019. A las 10.20. Esa imagen, apenas dos párrafos con una línea subrayada con fluorescente amarillo (la fecha y la hora), se hizo viral la semana pasada a través de las redes sociales, sobre todo de Twitter. Durante varios días, tuit a tuit, miles de usuarios, difundieron la foto por la Red acompañada en muchos casos de una etiqueta (hashtag en el argot tuitero): #JusticiaTardiaNoEsJusticia.

El lema no era nuevo, pero quizá porque hasta ahora algunos aseguraban que había juicios programados para 2019, pero pocos los habían visto, la imagen sirvió para poner en primer plano dos realidades que en los últimos tiempos caminan de la mano: la lentitud de la justicia y la movilización a través de internet de miles de profesionales que se han tomado muy en serio la denuncia pública de las disfunciones de la justicia. Muchos lo hacen como verdaderos militantes de la autodenominada Brigada Tuitera, un movimiento nacido en 2013 formado, sobre todo, por abogados, pero al que se han unido procuradores, profesores, periodistas y algunos jueces y fiscales.

Actúan a diario, tuiteando enlaces de informaciones publicadas en medios de comunicación, comentando declaraciones de políticos, divulgando sentencias. Y, periódicamente, organizan una “carga”: una acción masiva centrada en un tema concreto. La última, la noche del pasado jueves, fue para recordarle al ministro Rafael Catalá su promesa de revisar la ley de tasas judiciales. Eligieron el hashtag #CataláNoTQuedaOtra y volvieron a ser trending topic.

“Lo único que hacemos es aprovechar el potencial que nos ofrecen las redes sociales. La idea es tan sencilla como fijar un objetivo concreto y dirigirlo a un colectivo que quiere aportar”, explica José Muelas, decano del Colegio de Abogados de Cartagena (Murcia) y uno de los fundadores de este movimiento. Se distinguen por el símbolo #T en rojo superpuesto a la foto de perfil de Twitter. Al principio se lo ponía Muelas uno a uno a cada usuario que lo pedía, pero ya hay aplicaciones en Facebook y Twitter para pegarlo de forma automática. Han repartido más de 11.000, pero consideran que activos hay unas 8.000. Aunque admiten que les gusta envolverse en cierta “épica”, más que un ejército se consideran un “enjambre” que se mueve con algunas nociones de software e “inteligencia colectiva”.

“En #T ninguno somos indispensables y todos somos importantes”, asegura Verónica del Carpio, abogada y profesora de derecho civil y otra de las miembros más activas de esta brigada. Ella colgó su primer tuit de denuncia contra los juicios señalados a años vista en septiembre de 2013 y el 7 de febrero de 2014 usó por primera vez la etiqueta #JusticiaTardiaNoEsJusticia para difundir un juicio laboral señalado para el 21 de febrero de 2017. Hizo un llamamiento para que otros tuiteros dieran a conocer más casos y así, poco a poco, la red se fue llenando de citaciones judiciales para 2016, 2017, 2018... “Llevo ejerciendo desde 1986 y la justicia siempre ha sido el patito feo. Pero nunca como ahora. Jamás había visto resoluciones a tres y cuatro años vista”, asegura.

Tampoco las había visto el juez Miguel Ángel Navarro, titular del juzgado de lo Mercantil 2 de Sevilla, el más sobrecargado de España según el último informe del Consejo General del Poder Judicial. La carga aprobada para cada juzgado de lo Mercantil es de entre 333 y 399 asuntos al año, pero en el del juez Navarro entraron el año pasado 2.952. Cuando él llegó al juzgado, en 2009, señalaba las vista con cinco o seis meses de antelación. Ahora ya tiene una fijada para julio de 2018.

El juzgado más sobrecargado de España cita para el verano de 2018

“Nos han presentado recursos en el acto por dilaciones indebidas y quejas en el Poder Judicial. Pero no queda otra”, explica Navarro, que admite que los afectados afrontan la situación con paciencia. “Cuando les dices que su juicio será en 2018 se quedan sorprendidos. Pero protestan poco. La gente ha asumido que la justicia funciona así”. Él mismo, reconoce, también lo ha asumido. “Al principio me sabía mal señalar para dentro de dos o tres años, pero ya tengo claro que es lo que hay”, explica Navarro, que ha pedido dos jueces de refuerzo para los Juzgados de lo Mercantil de Sevilla y espera que, en breve, le concedan al menos uno.

La falta de medios es, según la mayoría de los juristas consultados, la responsable de las dilaciones. Pero no todos lo creen así. El Sindicato de Secretarios Judiciales (Sisej) está convencido de que, más que medios, falta organización. Ahora, explica el sindicato, cada juez decide cuántos días celebra juicios y cuántos cada día. “Reivindicamos que los señalamientos no respondan a los criterios subjetivos del juez, sino que se unifiquen” explica el portavoz de Sisej, Rafael Lafuente, que recuerda que el ex ministro socialista Mariano Fernández Bermejo intentó una reforma procesal que daba a los secretarios las competencias para los señalamientos y los jueces se pusieron en huelga. “Decían que perdían independencia, pero nosotros creemos que se ganaría en agilidad”, asegura Lafuente.

El juez que cita para 2019 pide medios

JAVIER MARTÍN-ARROYO

Incredulidad. Sin sonrisas. Es la reacción de los usuarios del Juzgado 3 de lo Social de Sevilla cuando les comunican que su juicio se celebrará dentro de cuatro años, en 2019, por el colapso que sufre este órgano, protagonista esta semana en las redes sociales gracias a la indignación de algunos juristas. “Con dinero y voluntad se puede arreglar. A los políticos les da igual y nos ven como un poder ajeno. No tienen interés por arreglar la situación ¿Por qué funciona la Seguridad Social y la Agencia Tributaria?”, interroga el titular del juzgado, Francisco de la Chica, que tiene claro que el atasco de su jurisdicción es debido a la falta de voluntad política. El magistrado destila un tono amargo que comparte un funcionario del juzgado que pide el anonimato: “Hablamos del pan de muchas personas. Los recursos fallan, pero ahora lo Social debe ser una prioridad. Demasiada paciencia tiene la gente”, subraya.

El juzgado soporta una carga de trabajo que duplica los 800 casos al año recomendados por el Poder Judicial, pero el motivo del señalamiento de juicios a cuatro años vista estriba no solo en la montaña de casos. También suman los criterios para lograr que el juzgado esté al día, ya que no todo es celebrar juicios: citar en forma, notificar las sentencias, tramitar los recursos y ejecutar estas sentencias. En 2000 el juzgado redujo sus funcionarios de 10 a 8 y las bajas ahora solo se cubren después de tres meses. El juez decano de Sevilla, Francisco Guerrero, reclama la creación de seis nuevos juzgados de lo Social para la capital andaluza, que se sumen a los 11 actuales y los dos jueces de refuerzo.