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Una extensa red de 250 locutorios y carnicerías financia la yihad en Siria

Simpatizantes del EI usan la ruta española del 'hawala' para enviar donativos. España es centro financiero del islamismo radical

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Locutorio desde el que se financió a Al Qaeda.

España es unos de los centros financieros de la yihad en Siria e Irak, según alertan informes de los servicios de inteligencia e información españoles. Una extensa red de 250 locutorios, carnicerías y tiendas de alimentación constituyen la red hawala (sistema informal de transferencia de fondos) que mueve sin ningún control los ahorros de más de 150.000 musulmanes y está siendo aprovechada para enviar donativos al Estado Islámico (EI) y al Frente al Nusra, filial de Al Qaeda.

El circuito secreto de los hawaladares es, también, el vidrioso conducto por el que llegan a España desde los campamentos del norte de Siria los salarios que los muyahidines españoles cobran en las katibas (brigadas) del EI: 800 dólares los solteros y 1.200 los casados, según aseguran fuentes policiales. “Algunos están ayudando a sus familias y les envian dinero. El EI se ha convertido, también, en una empresa que paga y da trabajo”, afirma un responsable de la Comisaría General de Información de la Policía.

Alrededor de un centenar de jóvenes residentes en España, en su mayoría marroquíes, se han unido al EI. Al menos trece de ellos han fallecido, varios en acciones suicidas que han provocado decenas de muertos en las filas del Ejército de Bachar al Asad. Mandos de las Fuerzas de Seguridad admiten ignorar el número exacto de los que han viajado a Siria a hacer la yihad. “Es imposible saberlo”, reconoce un responsable.

Yihadistas envían por este canal sus sueldos a sus familias en España

La secreta red hawala en España la integran alrededor de 300 hawaladares (agentes hawala), en su mayoría paquistaníes, con oficinas clandestinas en Barcelona, Tarragona, Lleida, Bilbao, Santander, Valencia, Madrid , Logroño, León, Jaén y Almería, en otras ciudades en las que la comunidad paquistaní está muy arraigada. Su control es “practicamente nulo”, según reconocen mandos de la lucha antiterrorista. “Sabemos que a través de este circuito se está ayudando a la yihad en Siria”, asegura una agente operativo.

Este sistema de pago ancestral mueve en España los ahorros de unos 150.000 musulmanes, en su mayoría sirios, tunecinos, argelinos y especialmente paquistaníes, y no deja rastro ya que los pagos están basados en la confianza. Los agentes destruyen sus apuntes y contabilidad. El secreto y la inmediatez en los pagos la hacen muy atractiva. De esa esa opacidad se aprovechan las redes yihadistas para contribuir con sus donativos a financiar la yihad y apoyar al recién constituido califato.

Maya: "Bien por los hermanos franceses"

J. M. I.

Mustafá Maya, de 51 años, uno de los reclutadores de muyahidines más activo detenido en Melilla el pasado mes de marzo celebró en su celda de la prisión la matanza de 17 personas protagonizada recientemente en París por los hermanos Said y Chérif Kouachi en el semanario satírico Charlie Hebdo y en una tienda de alimentación judía por Amédy Coulibaly.

Durante los dos días que los tres terroristas de Al Qaeda mantuvieron en vilo a Francia, Maya hizo patente ante otros presos sus muestras de alegría y apoyo con gestos y frases como: “bien por los hermanos franceses”, según aseguran fuentes penitenciarias y judiciales.

Sentado en su silla de ruedas y frente a un ordenador el barbudo Mustafá Maya dirigía desde su casa en Melilla una red de captación y reclutamiento de yihadistas que procedentes de nueve países viajaron a Siria para unirse al Estado Islámico (EI). Junto a él fueron detenidas otras siete personas, varias dispuestas a viajar a los campamentos del EI.

En distintas prisiones varios presos condenados o preventivos en causas de terrorismo yihadista exhibieron sin ningún pudor una actitud similar y no ocultaron su celebración. Instituciones Penitenciarias ha elaborado informes en los que se describe la actitud de estos reclusos.

Las cárceles son uno de los escenarios más propicios para el radicalismo, según se ha acreditado. Algunos jóvenes que se unieron a células yihadistas lo hicieron después de haber sido sometidos a un lavado de cerebro por sus compañeros de patio o celda.

El Ministerio del Interior controla en las cárceles a unos 50 presos comunes de los que se sospecha simpatizan con la yihad. Las prisiones acogen a unos 7.000 reclusos musulmanes.

El hawala lo inventaron los chinos. Lo llamaban fei qían (dinero volador) y es un sistema de transferencia informal de fondos,— fuera del sistema bancario legal internacional—, que copiaron los comerciantes árabes para evitar los robos en la ruta de la seda. La cadena es gigantesca y va desde Madrid a Kabul, de Karachi a París o de Lleida a Nueva Delhi. En casi todos los rincones del planeta hay un agente hawala. Con un teléfono y una dirección ordenan a sus corresponsales que hagan los pagos que reciben a cambio de una comisión. Un joven a los mandos de una bicicleta o una moto acude al día siguiente al lugar indicado a entregar el dinero.

La red hawala en España se ha utilizado para financiar atentados. Khalid Sheikh Mohamed, cerebro del 11-S, empleó a varios agentes hawala en Logroño y Barcelona. Dos paquistaníes residentes en el barrio de El Raval, Ali Gujar y Mohammad Afzaal, ambos detenidos, enviaron dinero desde un locutorio hawala a la célula que asesinó en 2002 al periodista del The Wall Street Journal Daniel Pearl, de 38 años, secuestrado por Al Qaeda. Desde ese mismo locutorio, propiedad de Mohammad Choundry, se transfirieron 18 millones de euros en solo quince meses, según una investigación judicial.

Ahmed Rukhsar, de 50 años, un campesino del Punjab que regentaba un locutorio en Logroño envió 9.500 euros a una cuenta en Valencia de un ceramista paquistaní. Con ese dinero se compró un camión que cargado de explosivos y al volante del suicida Nizar Nouar acabó con la vida de 22 turistas en la primavera de 2002.

La propaganda que ha logrado el EI y la fuerza de las redes sociales para extender su proyecto a todo el planeta está siendo aprovechada, también, para captar fondos entre sus simpatizantes. “Desde las época de Afganistán no habíamos visto nada parecido. No solo reclutan combatientes aquí, también están recibiendo dinero desde aquí”, admite un agente de inteligencia. “La red ha crecido. Creeemos que ahora hay unos 250 establecimientos hawala en España”, asegura un jefe policial.

El 4 de octubre de 2004 un cable secreto de la embajada de EE UU informaba a Washington que España era un importante centro financiero de la yihad en Irak y Afganistán. En el cable se incluía una frase pronunciada por Alberto Moreno. entonces subdirector del Ministerio de Asuntos Exteriores para Oriente Próximo: “Con la mejor voluntad del mundo no hay mecanismo en España para bloquear la financiación de los insurgentes en Irak, a menos que uno pueda demostrar que dichos insurgentes también apoyaron a los terroristas”. Otro cable secreto fechado en 2005 apuntaba a Dubai como la central financiera para las organizaciones hawala que operan en España.

investigación@elpais.es

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