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El petróleo abre un nuevo frente entre Marruecos y el Polisario

Dos multinacionales perforan por primera vez un pozo exploratorio en aguas del Sáhara

El buque 'Atwood Achiever' zarpa de Las Palmas en diciembre.

Después de la renuncia de Repsol a seguir con las prospecciones en aguas canarias, la polémica viaja hacia el sur, aunque con mucho menos ruido que en el caso de las islas. Dos multinacionales —la estadounidense Kosmos Energy y la escocesa Cairn Energy— están acometiendo un pozo exploratorio en el Atlántico, a unos 100 kilómetros de las costas del Sáhara Occidental.

Este sondeo —autorizado por Marruecos y el primero en la historia que se realiza en la zona— ha provocado las protestas del Frente Polisario. Su secretario general, Mohamed Abdelaziz, envió el lunes un escrito a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el que advierte de que estas actividades son "una seria provocación y una amenaza real contra la paz y la estabilidad para el Sáhara Occidental y la región del Magreb". La organización Ecologistas en Acción, por su parte, ha alertado de que los trabajos pueden tener "consecuencias negativas para el frágil ecosistema marino de la zona" e "impacto sobre los recursos pesqueros y la fauna amenazada".

A mediados de diciembre, un mes después de que Repsol comenzara el trabajo de sondeo en aguas canarias, el buque perforador Atwood Achiever empezó a trabajar en aguas saharauis, en la zona de Cabo Bojador, a unos 200 kilómetros de las Islas Canarias. Kosmos y Cairn esperan tener a finales de marzo los resultados de esta campaña exploratoria.

Esta zona es muy sensible. El Sáhara Occidental es uno de los 17 territorios no autónomos bajo supervisión del Comité de Descolonización de la ONU. Sin embargo, cuando España abandonó su antigua colonia hace 40 años, una parte importante quedó en manos de Marruecos, que la administra actualmente. De hecho, el Gobierno marroquí es el que ha concedido las autorizaciones y participa en el accionariado del proyecto, como ocurre en el resto de permisos de exploración de hidrocarburos concedidos por este país.

Consciente de que se trata de un punto caliente, Kosmos —que posee el 55% del proyecto y, por lo tanto, lleva la voz cantante como operador— se reunió la semana pasada con representantes de los ministerios de Asuntos Exteriores e Industria de España. Fuentes del departamento de José Manuel Soria sostienen que, en su caso, el encuentro tuvo un carácter técnico. Según la información trasladada a este ministerio, los trabajos se centrarán al sur, en el bloque llamado Cabo Bojador. "También parece que tienen previsto perforar al norte, pero la investigación está menos avanzada", añaden estas fuentes ministeriales. Incluyendo Cabo Bojador, Kosmos Energy tiene cuatro permisos otorgados por Marruecos. "Si los resultados son positivos en el sondeo, iniciarán una nueva ronda de contactos", añade el departamento de Industria. Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha rechazado dar explicaciones de la reunión con Kosmos.

El único pronunciamiento público del Gobierno sobre este asunto data de mediados de diciembre. "Las prospecciones que se están llevando a cabo están dentro del respeto más absoluto al derecho internacional", sostuvo el ministro de Justicia, Rafael Catalá, cuando fue interrogado por los periodistas en Canarias.

Pero el Frente Polisario rechaza esta interpretación. Bucharaya Beyun, delegado en España de esta organización, afirma que es "una violación del derecho internacional". "Le corresponde a la ONU tomar medidas", añade Beyun, para quien Marruecos busca "atraer" inversión extranjera para conseguir un reconocimiento de facto de su soberanía.

Contra esta campaña exploratoria también se ha manifestado el Observatorio de los Recursos Naturales del Sáhara Occidental. El representante en España de esta organización, Alejandro Garcés, recuerda que en 2002 un pronunciamiento del ex secretario general de asuntos jurídicos de la ONU Hans Corell estableció que la explotación de los recursos en la zona debía repercutir favorablemente en esta área y contar con el consentimiento de la población local. El primer supuesto, según Garcés, podría haberse cumplido, ya que Kosmos ha anunciado que construirá algunas escuelas. Respecto al segundo, el del consentimiento, afirma que no se ha cumplido.

La compañía no comparte esta visión. Reg Manhas, vicepresidente de asuntos exteriores de Kosmos, envió un escrito en noviembre a los representantes de ocho organizaciones que defienden los intereses saharauis ante las dudas mostradas por estos. En esa carta explica que han presentado su proyecto a "actores locales principalmente en Dajla, así como El Aaiún y Bojador". En septiembre, explica en el escrito, hubo encuentros de la empresa con "cargos electos, empresarios, líderes tribales y representantes de organizaciones civiles, de la industria turística y de comunidades de pescadores". Respecto a la repercusión para los saharauis, Manhas asegura que "las poblaciones locales se beneficiarán de forma eficiente, efectiva y transparente". Y pone como ejemplo la "industria de petróleo y gas" que se ha creado en Ghana gracias al yacimiento marino Jubilee Field.