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Marruecos impidió 80 saltos masivos y 20.000 entradas ilegales en 2014

Los Parlamentos de los dos países certifican en Rabat su modelo de lucha común contra el terrorismo y el fanatismo

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Jesús Posada y Pío García-Escudero, en Rabat. EFE

Marruecos ha exhibido este miércoles en Rabat músculo y datos para demostrar el buen momento de las relaciones de cooperación en materia de seguridad, terrorismo y lucha contra la inmigración ilegal con España, cuando aún están calientes las reacciones a los atentados yihadistas de París. El ministro delegado de Interior, Charki Drais, el número dos del departamento, aprovechó una cita bilateral de representantes de los parlamentos de los dos países esta mañana en Rabat para subrayar que, durante 2014, su Gobierno había frustrado un total de 80 saltos masivos en las vallas de Ceuta y Melilla y había practicado un total de 37.000 detenciones de inmigrantes sin papeles, de las cuales estimó que unas 20.000 se habían realizado justo en el instante en el que los irregulares intentaron traspasar las alambradas de concertinas sin éxito.

El ministro delegado de Interior marroquí intervino en el III Foro Parlamentario Marroquí Español justo después de que, tanto los presidentes de las dos parlamentos de Marruecos (Rachid Talbi Alami, presidente de la cámara baja y Cheij Biadillah, presidente de la cámara alta) como de España (Jesús Posada, presidente del Congreso y Pío García Escudero, presidente del Senado), destacaran casi con idénticas palabras el excepcional grado de colaboración que disfrutan ahora ambos países, en general y en particular, en todo lo relacionado con el ámbito de la seguridad. "Una cooperación que es un modelo a seguir en esta cuenca del Mediterráneo", según resumió Biadillah y corroboraron todos los demás.

Drais anticipó esos datos sobre el despliegue de las distintas fuerzas de seguridad marroquíes como ejemplo de esa buena sintonía. Marruecos, durante el pasado ejercicio, desmontó así, además, un total de 97 redes de contrabandistas de inmigrantes en las fronteras directas con España.

El ministro marroquí y la veintena de parlamentarios de los dos países vecinos que acudieron al encuentro resaltaron también la importancia de compartir, junto con la información y los medios policiales, una "visión humanista" del problema de la inmigración ilegal. Marruecos acaba de finalizar, el pasado 31 de diciembre, su periodo excepcional de regularización de inmigrantes abierto durante todo 2014, un proceso inédito en África.

Los datos oficiales aún tardarán otros dos meses en conocerse, para resolver los últimos expedientes, pero la ministra sobre asuntos de la inmigración, Anis Birrou, ha avanzado que la cifra de inmigrantes a los que ya se les ha dado la carta de residencia asciende a unos 7.000 (la mayoría de las mujeres que la han solicitado), que otros 3.000 están con el trámite resuelto y a la espera de los papeles y que se han denegado entre 13.000 o 14.000 peticiones. El mayor porcentaje de los rechazados se han encontrado con el escollo de no poder demostrar una de las condiciones exigidas, los cinco años de residencia en el país. El secretario general del Sindicato de Trabajadores Inmigrantes, Marcel Amiyeto, ha valorado el paso positivo de esta primera regularización, aunque ha lamentado la disparidad de criterios aplicados en cada una de las 83 oficinas abiertas al respecto por todo Marruecos.

Tanto Posada como García Escudero como sus homólogos marroquíes reafirmaron el trabajo leal entre ambos países en la lucha contra el terrorismo y el yihadismo en los últimos tiempos y confirmaron que así continuará la situación tras los atentados de París. De hecho, este mismo martes, la policía marroquí detuvo otra célula incipiente de captación de adeptos hacia el Estado Islámico en la localidad fronteriza de Fnideq (antigua Castillejos), con tres personas implicadas, en la misma zona donde ya se había producido una redada similar el pasado agosto. Drais reiteró que su departamento comparte registros, información y detenciones sin problemas con las fuerzas de seguridad españolas.