España creará un fichero de viajeros en avión para detectar a yihadistas

El Parlamento europeo bloqueó una iniciativa similar al creer que vulnera derechos

Concentración en Madrid en repulsa por el atentado de París.

El Ministerio del Interior está montando un superfichero para controlar los datos de todos los pasajeros de líneas aéreas y, tras el análisis informático de esos datos, poder detectar a tiempo a terroristas yihadistas y otros delincuentes peligrosos, según fuentes gubernativas. España y otros 14 países europeos han decidido implantar esta enorme red de información, pese a que la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior (LIBE) rechazó en abril de 2013 su creación por entender que vulneraba la directiva sobre protección de datos de personales de la UE.

El PNR (Passenger Name Record) es un registro que contendrá toda la información relacionada con una reserva aérea, detallando si esta se ha hecho por Internet o por agencia de viajes, si el billete ha sido pagado en efectivo o con tarjeta de crédito, y si la ruta del interesado sigue algún patrón habitualmente utilizado por terroristas. Con estos “indicadores de riesgo”, la policía puede poner la lupa sobre presuntos criminales antes de que inicien el viaje o, llegado el caso, podrían interceptarlos durante el trayecto o al llegar a su aeropuerto de destino.

Estados Unidos, Canadá y Australia ya utilizan este tipo de información en prevención de ataques, según las fuentes informantes.

50 millones de euros para la red antiterrorista

El Gobierno español defiende que la propuesta de directiva europea de Registro de Nombres de Pasajeros (PNR) respeta los derechos fundamentales y la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Considera que no es incompatible con las normas de protección de datos personales de los europeos. Por eso, el Ministerio del Interior ya está poniendo en marcha el superfichero de viajeros, lo que pasa por la creación de un soporte informático capaz de tratar el ingente número de datos que se manejarán.

Como consecuencia del bloqueo a la directiva que regularía el establecimiento de esta red de información, España y otros 14 países europeos han decidido implantar su propio sistema PNR. En España y en esas otras naciones habrá una Unidad nacional de Información de Pasajeros, encargada de recoger los datos sobre todos los vuelos que operen en sus respectivos territorios. “Todo esto ya está en marcha”, asegura una fuente de Interior. De hecho, la Comisión Europea ha destinado 50 millones de euros a la financiación de estos sistemas, con cargo a los presupuestos destinados a la prevención y lucha contra la delincuencia.

El análisis de los datos, según las fuentes informantes, se llevará a cabo antes de que el pasajero sospechoso llegue a la frontera, dando tiempo así a que la policía tenga margen para interceptar o interrogar al presunto yihadista. “Este tipo de controles sería imposible en el aeropuerto de destino si no hay una información previa. Además, esta red permitirá detectar a viajeros con pasaportes falsos, robados con antelación”, agregan.

Las autoridades de Interior calculan que en el año 2016 habrá unos 3.600 millones de desplazamientos de viajeros en todo el mundo. Comparar los datos de estas personas con los existentes en las bases de datos policiales permitirá descubrir a potenciales yihadistas o criminales internacionales, según los expertos antiterroristas.

Fuentes de Interior recalcan que también la ONU se ha pronunciado sobre la necesidad de emplear todas las medidas legales disponibles para mejorar la eficacia en la lucha contra los islamistas. La Resolución del Consejo de Seguridad 2178, dictada en 2014, alienta a los Estados a emplear procedimientos para el control de pasajeros, sin recurrir a perfiles basados en estereotipos que suponen discriminación y que están prohibidos por el derecho internacional.

Los “indicadores de riesgo” que se harían constar en el fichero no serían referidos a la etnia o el aspecto del pasajero, sino a datos objetivos sobre si viaja solo; si no lleva equipaje y si se dirige a un determinado país haciendo un itinerario inhabitual.

En 2010, varios Estados de la Unión Europea animaron a la Comisión Europea a presentar un proyecto de directiva conjunta para la puesta en marcha de un Registro de Nombres de Pasajeros (PNR). El Consejo de Ministros de Justicia e Interior de la UE llegó a un acuerdo general en abril de 2012 sobre el texto del proyecto, por lo que se abrió el proceso de negociación con el Parlamento europeo para proceder a su adopción definitiva por los Estados (dado que afecta al procedimiento de codecisión).

Sin embargo, la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior parlamentaria se opuso a la creación del registro de pasajeros de líneas aéreas al considerar que podría vulnerar algunos derechos fundamentales de las personas. Así lo estimaban los eurodiputados socialistas, liberales, verdes y de Izquierda Unitaria.

El rechazo de la comisión LIBE al proyecto hizo que los ministros de Interior de España, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Bélgica, Suecia, Polonia y los Países Bajos enviaran una carta al presidente de dicho organismo, que entonces era el socialista Juan Fernando López-Aguilar, con objeto de transmitirle el gran interés de estos Gobiernos en implantar este gigantesco fichero de datos. Pero se agotó la pasada legislatura sin que el plan saliera adelante.

El Gobierno español y otros están actualmente “muy preocupados” por los varios miles de europeos que se han trasladado a Siria para unirse como combatientes a la sanguinaria organización terrorista del Estado Islámico o DAESH (las siglas en árabe de su antigua denominación de Estado Islámico de Irak y Levante).

Más que la integración de estas personas en las filas terroristas, lo que inquieta a los Gobiernos es el retorno de estos individuos a sus países de origen. El riesgo que entrañan estos retornados para la seguridad de la Unión Europea es evidente, teniendo en cuenta que son sujetos curtidos en el combate y en el manejo de armas y explosivos. El Registro de Nombres de Pasajeros es “fundamental” para detectar e investigar a los yihadistas de Siria, Irak, Malí y otros países en conflicto.

Los ministros de Interior volvieron a insistir el pasado octubre en la importancia de que concluyan los trabajos encaminados a elaborar una directiva europea sobre este asunto que afecta a la seguridad mundial.

El pasado 6 de noviembre los ministros de Interior enviaron una carta al presidente de la Comisión de Libertades, el británico Claude Moraes, solicitando a los europarlamentarios el desbloqueo y aprobación de la directiva sobre el Registro de Nombres de Pasajeros, ante “la seria amenaza del terrorismo yihadista”.

Jorge Fernández, titular de Interior, también cursó una carta a los europarlamentarios españoles solicitándoles su apoyo al proyecto “para proteger a los ciudadanos frente a la amenaza del terrorismo yihadista”. En la misma línea, el ministro italiano, Angelino Alfano, ha insistido ante el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en la importancia de contar con esta herramienta.

En la actualidad, los países interesados en la creación del superfichero están a la espera de que la comisión LIBE retome el expediente que permita su implantación a nivel europeo.

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