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El silo nuclear de Cuenca avanza pese a las dudas sobre el terreno

Enresa quiere resolver el contrato público, de 217 millones de euros, el 1 de febrero

Los estudios geológicos aún se están elaborando y el almacén carece de autorización

Terreno en el que se construirá el almacén nuclear en Villar de Cañas (Cuenca).
Terreno en el que se construirá el almacén nuclear en Villar de Cañas (Cuenca).

"Enresa no se ha planteado paralizar las adjudicaciones", ha sido la respuesta que ha ofrecido esta empresa pública sobre las obras que está licitando para la construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares, que está previsto que se construya en Villar de Cañas (Cuenca). El Consejo de Administración de Enresa aprobó el 4 de septiembre sacar a concurso la "obra civil principal" de esta instalación, con un coste de adjudicación máximo de 217 millones de euros, sin contar el IVA. El plazo para presentar las ofertas terminó el 27 de octubre y, según dijo la sociedad estatal entonces, la firma está "prevista para el 1 de febrero de 2015".

Esos plazos no han variado —según la contestación que ha dado este miércoles Enresa a EL PAÍS— a pesar de las dudas que han surgido en los últimos meses sobre la idoneidad de los suelos de la parcela elegida. Enresa tampoco ha recibido aún el visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), cuyo pronunciamiento es preceptivo y vinculante. La empresa pública ha asegurado este miércoles que las obras solo se acometerán cuando "disponga de las autorizaciones preceptivas para ello".

Veto a la información

El PP ha impedido este miércoles en el Congreso que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) traslade a los grupos los informes técnicos sobre el Almacén Temporal Centralizado, como habían reclamado los partidos de la oposición. Ha sido en la Comisión de Industria y Energía del Congreso. En esa misma comisión, el 3 de diciembre, el presidente del CSN, Fernando Martí, se comprometió a facilitar esta información.

El propio grupo popular había presentado dos propuestas que iban en este sentido. Una en la que se pedía al CSN que remita a la comisión "cualquier requerimiento o petición de información adicional relevante que se realice a Enresa respecto al ATC". Otra en la que se pedía establecer una "relación específica" entre los técnicos del CSN que supervisan el proyecto y los grupos. Pero los populares han decidido retirarlas este miércoles en el último momento.

La diputada del PP Encarnación Jiménez ha negado que se trate de una posición de "oscurantismo" y ha explicado que el rechazo se debe al "ánimo constructivo" de dejar trabajar al CSN, no bloqueando su trabajo solicitándole cada documento que emita, informa Efe.

El CSN emitió el 15 de septiembre un informe —firmado por Antonio Munuera, director técnico de Seguridad Nuclear— en el que planteaba un largo listado de peticiones de información adicional a Enresa. Entre otras cosas, se solicitaban más datos para asegurar que el diseño de las cimentaciones es el correcto, información sobre sismicidad en la zona, inundabilidad del terreno y composición geológica.

Este informe, donde se reclaman muchos más datos, es posterior al concurso abierto por Enresa para adjudicar la obra. En el pliego se detallan las características técnicas de las tres primeras fases de construcción del silo. Y esas características podrían variar. El 24 de octubre —tres días antes de que se cerrara el plazo para que las empresas se presentaran al concurso abierto por Enresa— la sociedad de ingeniería estadounidense URS, subcontratada por el CSN para supervisar el proyecto, emitió otro informe importante. En el documento se alerta de que, partiendo de la información suministrada por el promotor del almacén, "el emplazamiento previsto es inadecuado". URS apuntaba a la "excepcionalidad de las condiciones de expansividad potencial que presenta el terreno de cimentación" que complicarían asegurar la estabilidad de las edificaciones previstas.

Enresa ha contratado en las últimas semanas al menos dos nuevos estudios geológicos. Uno de ellos, sobre "geotecnia, sismicidad y geofísica", se adjudicó por 110.960 euros en un procedimiento negociado sin publicidad. El segundo, por 57.920 euros y también sin publicidad, se ocupa de "geotecnia, estabilidad del terreno y sistemas constructivos". Fuentes conocedoras de estos estudios afirman que al menos uno de ellos aún no ha concluido y que forman parte de "la caracterización de los materiales del terreno", es decir, que aún se está estudiando su composición exacta.

El PSOE ha llevado este miércoles estas dudas a la sesión de control del Gobierno en el Congreso de los Diputados. El portavoz del PSOE en el Parlamento, Antonio Hernando, ha preguntado al Ejecutivo "por qué no ha paralizado el proceso ATC". "¿Lo va a paralizar inmediatamente?", ha insistido Hernando.

Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta del Gobierno, ha recordado a los socialistas que el anterior Ejecutivo fue el que incluyó a Villar de Cañas en la terna de candidatos a albergar el ATC. "El Gobierno anterior dejó elegidos ocho emplazamientos para el ATC, de los cuales cuatro eran los más idóneos", ha dicho. Entre esos cuatro figuraba Villar de Cañas. Pero fue el actual Ejecutivo el que decidió, nada más ganar las últimas elecciones, que el silo iría al municipio conquense.

Sáenz de Santamaría no ha entrado en la posible paralización del proceso de adjudicación. Pero ha recordado que ahora mismo se está en la fase de "otorgar las concesiones para el emplazamiento y para la construcción". El CSN, ha afirmado, debe emitir un "informe preceptivo", que será "vinculante" en el caso de que sea "negativo". "Se están pidiendo todos los informes pertinentes y eso a mí me tranquiliza", ha sostenido la vicepresidenta.

“Grandes sobrecostes”

Las dudas sobre la idoneidad del emplazamiento elegido para albergar el almacén nuclear, un terreno a las afueras de Villar de Cañas (Cuenca), cunden entre los geólogos consultados, que tanto a título individual como a través de su colegio oficial alertan ya de los “grandes sobrecostes” en los que puede incurrir la construcción. Los estudios preliminares han sido “muy insuficientes e inadecuados” y se han seguido criterios “fundamentalmente políticos” en lugar de técnicos, aseguró el Colegio Oficial de Geólogos.

Fuentes del colegio añaden que los costes “se van a disparar, puede que hasta un 50%” y señalan que “todo el mundo” en el sector está de acuerdo ya en la “mala elección geológica” del lugar, puesta en cuestión tanto por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) como por un informe de la consultora URS encargado por el CSN. “Llama poderosamente la atención que una estructura de riesgo elevado esté sobre una zona inundable, con karstificación de yesos y arcillas expansivas”, añadió esta fuente.

Estas arcillas cambian su volumen en función de la humedad. Se hinchan en contacto con el agua y se contraen y se cuartean en seco, lo que dificulta la cimentación. “Se puede construir sobre estas arcillas, pero sale caro. Quizá haya que hacer una cimentación profunda, con pilotes de 20 o 30 metros”, explica un geólogo consultado.