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Los editores alemanes piden una tasa a Google como la española

Alemania revive la derrota que sufrieron sus editores contra el gigante estadounidense

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A mediados de octubre, unos 200 editores y medios alemanes decidieron llevar a la práctica una ley aprobada en 2013 y declararon la guerra a Google. REUTERS

La aprobación de la reforma a la ley de propiedad intelectual en España, que obliga a Google a pagar a los editores de prensa una tasa por cada información indexada, ha revivido en Alemania una larga y humillante derrota que sufrieron los editores del país contra el gigante estadounidense. En declaraciones a la agencia DPA, el vicepresidente de la Asociación Europea de Editores de Periódicos, el alemán Valdo Lehari Jr., director de Reutlinger,ha pedido al Gobierno alemán que endurezca la ley de propiedad intelectual para defender los contenidos frente a Google. “La ley española es clara y no tiene las flaquezas de la ley alemana de protección de la propiedad intelectual de editores de prensa”, dijo Lehari. “La decisión de Google de cerrar su servicio de noticias en España muestra que la nueva legislación española es eficaz”.

Los editores alemanes tienen, sin embargo, un problema diferente. A mediados de octubre pasado, unos 200 editores y medios alemanes, incluida la poderosa Axel Springer, decidieron llevar a la práctica una ley aprobada en 2013 y declararon la guerra a Google. Abandonaron Google News para obligar a la empresa a pagar una tasa por aparecer en el agregador de noticias. La revuelta fracasó cuando Springer, que publica el diario Bild, el de mayor venta en Alemania y Europa, constató que había perdido el 40% del tráfico en su web y el 80% de sus visitas desde Google News.

La revuelta duró tres semanas y acabó cuando Axel Springer anunció, el 5 de noviembre, que desistía de su intento de impedir que Google utilizara extractos de sus periódicos. “Nos hemos sacado a nosotros mismos del mercado”, admitió entonces el consejero delegado de la editorial, Mathias Döpfner, reconociendo que su intento de continuar con sus exigencias de pago de derechos de autor al gigante estadounidense solo acarrearía consecuencias negativas para su grupo. “Es quizás el error más exitoso que jamás hemos tomado. Ahora sabemos con precisión lo demoledoras que son las consecuencias de esta discriminación y también como funciona Google”, dijo Döpfner, en un gesto que prácticamente dejó sin efecto la ley de propiedad intelectual que había entrado en vigor el año pasado.

Según la legislación alemana, las editoriales pueden prohibir a los motores de búsqueda y servicios similares que usen sus artículos más allá del titular. Google, por su parte, reaccionó negándose a pagar y señaló que cada mes enviaba 6.000 millones de visitantes (pinchazos de noticias) a las web de los periódicos a través de su agregador. “Eso beneficia a los editores”, dijo Gerrit Rabenstein, ejecutivo de Google.