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La familia Oriol reclama una herencia millonaria a los Legionarios de Cristo

El clan que ayudó a Maciel a desembarcar en España pugna con la orden por una mansión

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Entrada a la finca Cerro del Coto, en Majadahonda (Madrid).

La familia Oriol, artífice del desembarco en España del fundador de los Legionarios de Cristo, el fallecido cura mexicano Marcial Maciel, pugna en los tribunales por recuperar una millonaria herencia. Tras abandonar la congregación por los escándalos sexuales del pederasta Maciel, los cuatro sacerdotes Oriol Muñoz —Juan Pedro, Santiago, Ignacio y Alfonso— mantienen desde noviembre de 2012 una demanda civil para anular la donación de la mansión campestre Cerro del Coto. La residencia entregada por el potentado clan a la milicia religiosa se encuentra en una de las zonas más caras de Madrid, Majadahonda. Malén Oriol, exresponsable internacional de las consagradas (monjas sin hábito), firma la reclamación en los tribunales junto a sus hermanos, según reconoce el movimiento a EL PAÍS.

La finca de la discordia se extiende en un terreno de 9,7 hectáreas. Incluye casa y canchas deportivas. Y acoge el único centro de formación en Europa de Regnum Christi, el brazo laico de un holding religioso que pilota 14 universidades, 128 colegios y reúne a 30.000 seglares en una veintena de países.

Los Oriol entregaron el inmueble a Maciel en dos fases (1979 y 1999). La congregación admite que utilizó la mansión para avalar una hipoteca de 6 millones de euros el mismo año que la familia salió del movimiento ultraconservador (2010). Los Legionarios defienden que el préstamo se invirtió en reformar y ampliar Cerro del Coto. Una fuente próxima a la operación enmarca la hipoteca en un intento de dinamitar la devolución de este bien valorado en 7 millones. Los Oriol han declinado responder a este periódico.

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La familia Oriol en una imagen de archivo.

Hijos del matrimonio formado por Íñigo María de Oriol y Urquijo y Magdalena Muñoz y Muguiro, desdendiente del marqués de Salinas, los cinco hermanos desembarcaron en la congregación en la década de los 80. Ocuparon hasta su salida puestos clave en la arquitectura diseñada por Maciel. Santiago dirigió el madrileño colegio Everest, el primero de la orden en España. Malén organizó a las mujeres consagradas (laicas con votos de obediencia, pobreza y castidad) de una veintena de países. Tras salir del grupo, la familia activó la maquinaria para recuperar su propiedad. Y su demanda movilizó a la Legión. La orden reconoce que batallará en los tribunales por retener su mansión. Alega que permanece inalterable el fin religioso recogido por los Oriol para justificar la entrega. La finca acoge hoy a una treintena de mujeres de Regnum Christi. “La congregación siempre ha cumplido con la voluntad de los donantes”, responde el movimiento a través de un cuestionario. La milicia religiosa reprocha a la familia que presentara su demanda “sin negociar” con el entonces director territorial de la Legión en España Jesús María Delgado. “Solo hubo un acercamiento”, añaden. Otra clave es la dificultad de anular una donación. “No se puede recuperar un patrimonio entregado si no se incluyó una cláusula especial”, explica el decano del Colegio Notarial de Valencia, César Belda.

Un imperio sacudido por la crisis

“Era para habernos matado. Pero hemos aguantado...”. Una portavoz de los Legionarios de Cristo en España reconoce así la tormenta perfecta que golpeó a la orden tras destaparse los escándalos sexuales de Marcial Maciel Degollado. El movimiento fundado por el pederasta y morfinómano sacerdote, pese al optimismo de la fuente, ha reducido de 1.081 a 693 los religiosos en formación desde 2008. El pasado año abandonaron la orden 29 de sus 954 sacerdotes en el mundo, según sus propias estadísticas que dibujan un silencioso ejército de 30.000 seglares. La Legión mantiene en España una infraestructura educativa de 7 colegios (6.674 alumnos) y controla la Universidad Francisco de Vitoria (4.774 estudiantes). Su entramado se completa con 128 colegios en países como México (86), Estados Unidos (9) Chile (5) y Argentina (3). La milicia pilota también 14 universidades e institutos de enseñanza superior en Chile (1), México (9), Italia (2) y Estados Unidos (1).

Promotores de Iberdrola y del tren Talgo, los Oriol encarnan a una de las principales riquezas latifundistas españolas. La fortuna de los cinco hermanos Oriol Muñoz superaría los 30 millones de euros, según el periodista de EL PAÍS Jesús Rodríguez, autor de La Confesión (Debate, 2011). De ese dinero, la familia habría entregado 16 millones al movimiento de Maciel durante tres décadas. Su patrimonio se completa con la finca de 957 hectáreas Los Peñones en Hornachuelos (Córdoba) valorada en 14 millones que gestiona la Fundación San Miguel. Y las inversiones inmobiliarias administradas por Javier Oriol, uno de los cinco hijos de Íñigo María de Oriol que no perteneció a la legión. Según el libro de Rodríguez, la orden urdió una campaña “de acoso y derribo” en 2004 para que los Oriol entregaran a Maciel el resto de una fortuna que suma 25 millones. Esta donación se habría frustrado tras destaparse que Maciel (1920-2008) fue un depredador sexual de seminaristas.

Desde su desembarco en España en 1946 acompañado de 32 novicios mexicanos, Maciel se fijó como objetivo reclutar para su movimiento neoconservador a la oligarquía franquista. La familia Oriol fue el salvoconducto para acceder a las grandes fortunas, según todas las fuentes consultadas. Un testimonio recogido en La Confesión explica así la “victoria” que supuso captar a la acaudalada saga. “Mi mejor pesca fueron los Oriol. Los más ricos y poderosos de España...”.

 investigacion@elpais.es