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El hijo de un exconsejero del CES entra en ese órgano con currículo falso

El candidato presentó un certificado sobre su experiencia como abogado que no era real

LAS DUDAS SOBRE LA EXPERIENCIA DEL CANDIDATO. Manuel Núñez Mateo presentó para el concurso un certificado de la Mutualidad de la Abogacía en el que se aseguraba que estaba de alta en ese organismo desde el 1 de octubre de 2003 (izquierda). Sin embargo, tras impugnarse la oposición en la Audiencia Nacional, esa misma mutualidad envió al tribunal otro certificado que fechaba su alta a 1 de enero de 2007. Una portavoz de la Mutualidad asegura que el contenido del documento aportado por Núñez Mateo es falso. Ampliar foto
LAS DUDAS SOBRE LA EXPERIENCIA DEL CANDIDATO. Manuel Núñez Mateo presentó para el concurso un certificado de la Mutualidad de la Abogacía en el que se aseguraba que estaba de alta en ese organismo desde el 1 de octubre de 2003 (izquierda). Sin embargo, tras impugnarse la oposición en la Audiencia Nacional, esa misma mutualidad envió al tribunal otro certificado que fechaba su alta a 1 de enero de 2007. Una portavoz de la Mutualidad asegura que el contenido del documento aportado por Núñez Mateo es falso.

No sacó la plaza solo una vez, ni dos, sino tres. Un hijo del exconsejero del Consejo Económico y Social (CES) Manuel Núñez Encabo —miembro del organismo hasta 2009 a propuesta del Gobierno de Zapatero, exparlamentario del PSOE entre 1979 y 1993 y actual presidente de la Comisión de Deontología de la Federación de Asociaciones de Periodistas— ganó en 2012 las oposiciones a asesor jurídico de ese órgano consultivo del Estado a pesar de que la experiencia acreditada en el currículo que presentó no se corresponde con la realidad. La convocatoria, impugnada por otra concurrente, fue anulada en dos ocasiones por la Audiencia Nacional. El proceso selectivo tuvo que repetirse dos veces y las tres veces que se celebró fue Manuel Núñez Mateo, el hijo del exconsejero, uno de los dos que se hizo con un puesto. El caso fue denunciado y recayó en el juzgado de Instrucción 19 de Madrid. Su titular lo ha archivado, aunque su decisión no es firme. Está pendiente de recurso.

El concurso-oposición para dos plazas de asesor jurídico para el Área de Estudios y Análisis del CES (personal laboral fijo) se convocó el 12 de febrero de 2009. El proceso evaluaba con 12 puntos los méritos del currículo de cada aspirante y con otros 20 un examen escrito. Entre los documentos que adjuntó Núñez Mateo para acreditar su experiencia, estaba un certificado de la Mutualidad de la Abogacía —el organismo que ofrece un plan de previsión a los abogados alternativo al régimen de autónomos de la Seguridad Social— en el que se aseguraba que estaba de alta en ese organismo desde el 1 de octubre de 2003 como abogado en ejercicio. También presentó seis contratos de trabajo, dos de ellos supuestamente cubiertos por esa mutualidad. Su currículo le valió la mejor nota en cuanto a méritos (un 9,5 sobre 12). Obtuvo también la mejor nota en el examen, 18,9, con lo que se hizo con una de las plazas.

Una carrera a la sombra del padre

Varios de los contratos presentados en CES como méritos para la oposición por Manuel Núñez Mateo demuestran que gran parte de su vida laboral se hizo a la sombra de su padre, el exconsejero Manuel Núñez Encabo. Nada más conocerse que el certificado presentado por el aspirante no se correspondía con la realidad —cuando el verdadero llegó a la Audiencia Nacional—, Mateo pidió al tribunal del CES que retirara tres de los contratos que había aportado para acreditar su experiencia como abogado, petición que el tribunal aceptó.

Esos contratos no constan en su vida laboral, es decir, no cotizó a la seguridad social ni por el régimen general de trabajadores ni por el de autónomos. El certificado presuntamente falso de la mutua trataba de acreditar que había cotizado a ese organismo por dos de ellos. Sus empleadores, en los tres contratos retirados eran, por este orden, un instituto universitario presidido por su padre, un abogado amigo personal de este y una empresa de su tío.

El primero de los contratos retirados es de asesor jurídico para el Instituto Euroamericano de Cultura, Ciencia y Comunicación (Inecam), dependiente de la Universidad de Alcalá, organismo entonces presidido por su padre, Manuel Núñez Encabo. El segundo está firmado por el abogado especialista en Derecho Tributario Jesús Simón Martínez, amigo de Manuel Núñez Encabo y compañero de estudios. El tercer contrato corresponde a un puesto de asesor jurídico en la empresa Bersante Reciclajes. Según el Registro Mercantil, el propietario de esa empresa es Bernardino Núñez Encabo, hermano de Manuel Núñez Encabo.

A pesar de la anulación de las oposiciones, Mateo no ha dejado de trabajar en el CES, en el que entró como interino en 2008 —cuando su padre aún era consejero— aportando los contratos antes mencionados. Desde entonces, ha percibido salarios por más de 300.000 euros en total.

Núñez Encabo admite que era consejero del CES cuando se convocaron las oposiciones, pero no cuando se celebraron. Encabo afirma que sostener que su hijo haya falseado su currículo “no es veraz”. “Tanto la Audiencia como el Supremo han asegurado que las oposiciones estaban bien hechas”, dice.

Sin embargo, el resultado de la oposición fue impugnado en la Audiencia Nacional por una competidora. El recurso planteaba, entre otras cuestiones, la falta de veracidad del currículo de Mateo. Entre las pruebas recabadas por la Audiencia se encontraba otro certificado de la mutua que pidió la reclamante para comprobar si el presentado por el ganador era real. La sorpresa fue que ese nuevo certificado aseguraba que estaba de alta desde el 1 de enero de 2007 y no desde 2003, como decía el presentado por el aspirante en el CES. Mateo, pues, tenía tres años menos de experiencia como abogado de la que decía tener.

Una portavoz de la mutualidad ha confirmado a EL PAÍS que el único certificado cuyo contenido es verdadero fue el presentado en la Audiencia Nacional. También lo señala la exdirectora de Operaciones de ese organismo que firmaba el certificado presentado por Núñez Mateo, María Dolores Caldés Llopis, que asegura que ella ya no ocupaba ese puesto en la fecha en que se emitió, el 17 de septiembre de 2009. “Alguien lo ha manipulado”, dice. La falta de veracidad del certificado también la acredita su fecha de alta en el colegio de abogados, requisito imprescindible para acceder a la mutualidad. Mateo se inscribió en ese órgano el 28 de noviembre de 2006, un mes antes de su fecha real de entrada en la mutua. Núñez Mateo se niega a explicar por qué no casan los documentos. “Ninguna resolución judicial ha dicho que yo haya falseado nada”, se limita a asegurar. “Atribuirme a mí las irregularidades es falso”.

La Audiencia no entró a valorar esos hechos y se limitó a anular la oposición porque ningún vocal del tribunal del CES era licenciado en Derecho a pesar de que el temario era 100% jurídico. La oposición vuelve a convocarse y se cita a los aspirantes el 4 de noviembre de 2011. Pero no para repetir el examen, sino para que los candidatos lean ante el tribunal el que redactaron en 2009 y que la Audiencia había anulado. La víspera, Mateo envía un escrito al CES en el que pide que se retiren de sus méritos tres de los contratos que había presentado, todos ellos anteriores a 1 de enero de 2007, su fecha real de alta en la mutualidad. En su currículo inicial aseguraba que durante el desempeño de dos de esos empleos, con los que no cotizó a la seguridad social, estuvo cubierto por esa mutualidad. El entonces candidato se niega a explicar por qué retiró esos documentos. Pero el tribunal del CES aceptó su solicitud, aunque la valoración de sus méritos cayó de los 9,5 puntos que obtuvo en 2009 a 3,8. Aún así, la lectura de su examen anterior le dio de nuevo la máxima nota (18,80 sobre 20). Obtuvo de nuevo el puesto más alto.

La Audiencia vuelve a anular esta segunda convocatoria al considerar que la lectura del examen no es válida y el CES convoca de nuevo en febrero de 2012. Esta tercera vez, los méritos de Mateo quedan valorados aún peor (3,31 sobre 12). Pero en el examen consigue un 17,15 sobre 20. Queda segundo. Vuelve a ganar la plaza.

investigacion@elpais.es

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