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La escaleta de Podemos

El equipo de Iglesias ya triunfaba en la televisión antes de ser partido. Su fórmula: un discurso distinto, ameno y con mucho trabajo detrás

Juan Carlos Monedero en la tertulia de Las Mañanas de Cuatro.

“Mi presencia en los medios de masas, las cosas que digo, cómo las digo, son muchísimas horas de trabajo con compañeros pensadas para ver cómo movernos en un terreno absolutamente hostil”. En febrero, con Podemos recién fundado, Pablo Iglesias confesaba socarrón la “fórmula secreta” del discurso de su partido. El vídeo donde lo dice está en YouTube.

Hablar “para la gente, no para la izquierda”, usar un tono pausado y referentes populares, simplificar los mensajes, mostrar las contradicciones del adversario... Todas las estrategias de comunicación de Podemos están en Internet, detalladas por sus propios ideólogos en artículos, seminarios y programas de televisión. De la facultad de Somosaguas a Salvados, esta es la escaleta de cómo un discurso construyó un partido.

2009/2010 Los ensayos

En el auditorio de la Facultad Ciencias Políticas suena el ska de Madness cuando entran seis presentadores de negro con gafas de sol. El acto se llama 99 segundos: One Step Beyond. Es un seminario sobre la Transición, pero funciona como el programa 59 segundos de TVE. Iglesias, profesor/presentador, se pone las gafas sobre la melena: “Algunos pensarán que este formato irónico no es el adecuado para un acto académico y un tema tan serio”, dice. “Pero queremos llegar más lejos”.

La red de profesores Promotora inauguró el formato en las elecciones europeas de 2009; justo una legislatura antes de que naciese Podemos. “Entonces no pensábamos en crear un partido, pero queríamos intervenir en la batalla discursiva para darle otra interpretación a lo que estaba pasando”, explica Íñigo Errejón, secretario político de Podemos.

Los profesores buscaban “un discurso que fuera denso y a la vez sexy para que calase”. Sus originales actos académicos y sus clases (incluida una en la que Iglesias se sube a la mesa como el profesor de El Club de los Poetas Muertos) también se pueden ver online. Los mensajes de Podemos ya estaban ahí: “sentido común”, “casta”, “tablero”… También el medio de referencia: la tele.

2010/2013 Hipótesis Tuerka

Paco Pérez, director de la cadena local madrileña Tele K grabó 99 segundos. “Me sorprendió la capacidad para comunicar de aquel profesor”, recuerda. Le fichó para “hacer una tertulia de signo progresista para contrarrestar las de la TDTParty”, como se refiere a los canales ultraconservadores de la televisión digital terrestre. En noviembre de 2010 nació La Tuerka. La K se la puso Iglesias, que tenía “ojo para los detalles”. Fue quien ideó el atuendo —camisa blanca, corbata roja—, cuidó la puesta en escena y limitó las intervenciones… Emuló a pequeña escala “el formato del enemigo”. “Un día alguien me dijo, ‘Mira lo que está haciendo el nuevo”, cuenta Pérez. “Era Pablo… ¡Ensayando! Aquí nadie lo hacía”.

“Siempre tuvimos claro que teníamos que ser amenos y profesionales”, dice Errejón. Aun así, admite que aquellos primeros programas le recordaban “a las tertulias de Muchachada Nui: “Uno que se duerme, planos en los que se te ven los tobillos, intervenciones de seis minutos…”. El equipo se fue fogueando en directo. Forjaron la Hipótesis Tuerka: un diagnóstico del contexto político en el que había grietas para un nuevo actor (“solo mucho después tomamos la decisión de serlo nosotros”, dice Errejón). Y crearon la productora CMI (Con Mano Izquierda) “porque algunos compañeros tenían que comer" y hasta entonces todo había sido “trabajo militante”. La Tuerka pasó a finales de 2011 a Canal 33 y desde 2013, se emite en PúblicoTV.

En septiembre de 2012 el equipo empezó a emitir semanalmente Fort Apache en Hispan TV, canal financiado por el régimen iraní. Explican que la oferta para hacerlo les llegó de la productora española 360 Grados Globalmedia, que produce para varios canales y entidades aunque comparte administrador con Hispan TV, el iraní Mahmud Alizadeh. El aspecto de Fort Apache es desde la careta —en la que Iglesias aparece sobre una moto “con estilo Easy Rider— mucho más profesional.

2013/2014 Territorio hostil

A las tertulias de La Tuerka se invitaba al PP (“nos mandaban chavales de Juventudes en plan sparring”, cuenta Errejón) y a periodistas nada afines como Fernando Díaz Villanueva: “Me divertía el todos contra mí”. El tertuliano comentó en Intereconomía que había conocido a un “chaval auténtico marxista” que podía dar juego en programas como El Gato al Agua o Dando caña.

En su primera intervención Iglesias arrancó con un “es un gusto cruzar las líneas enemigas y charlar en territorio comanche”. “Funcionó muy bien de audiencia”, dice Díaz Villanueva. “Es un gran conversador y un tipo leído y en las tertulias hay mucho analfabeto”. Los vídeos de Iglesias batallando con Losantos se hicieron virales. Y las grandes cadenas vieron el filón. “Somos muy empollones”, dice Errejón. “En la tele hay que tener un respeto, no puedes decir lo primero que se te ocurra. Tienes que tomártelo en serio, hay un minuto y medio para decir algo cierto y fácilmente comprensible. No sirve parecer un profesor loco”.

2014 Reventando el ‘share’

En enero nace Podemos. La tele es un vértice esencial de su campaña. Cada aparición de sus miembros se prepara con reuniones (presenciales o vía móvil). Luego se retuitea. La televisiva cara de Iglesias se imprime en la papeleta de las elecciones europeas. Resultado: 1.246.000 votos. Las caras de Podemos se hacen habituales en las tertulias: Las Mañanas de Cuatro, La Sexta Noche, Un tiempo nuevo, El programa de Ana Rosa... Reciben un centenar de peticiones al día de los medios.

Iglesias ha roto récords de audiencia en Salvados, Viajando con Chester y El Objetivo. La tensa entrevista con Ana Pastor llegó a trending topic. “¿Cuántos políticos españoles aguantan una entrevista como la de Pablo Iglesias? Hay que decirlo. Otros ni aceptan venir”, tuiteó la periodista. La respuesta de Iglesias: “Una de las entrevistas más difíciles que me han hecho nunca. Es una motivación para trabajar más duro y mejorar”.

“Es la hora del interrogatorio a Podemos”, dice Juan Carlos Monedero. Acaba de salir de Las Mañanas de Cuatro. Hace dos o tres debates a la semana. Este ha sido bronco. Le han llamado “torticero”; él a los otros, “pistoleros”. “Salgo agotado, es como saltar en paracaídas”, dice tras dos horas de programa con un tono más suave del que usa en la tele. El equipo de redes de Podemos ha tuiteado 12 de sus frases. Antes de llegar al plató, Monedero se ha preparado durante cuatro horas.

“Ahora sentimos más responsabilidad sobre lo que decimos”, explica Errejón. “Mucha gente lo escucha como promesa. Se te abren más frentes, la gente exige respuestas para todo ya. Y sientes el peso... Pero es lo que toca”.

“Son audaces, el resto aburre”

Una metáfora surfea el éxito de Podemos: han sabido pillar la ola en el momento justo. Ellos hablan de un “oído musical para entender el contexto”, y los expertos coinciden. “Llevan años fraguándose, pero han sabido aprovechar la coyuntura, el momentum, para construir un discurso alternativo en el que se separan de los demás, son lo nuevo, frente a lo viejo, es una fórmula muy simple, pero muy inteligente”, dice Toni Segarra, fundador de la agencia de publicidad SCPF. “La marca funciona, pero de momento se mueve en el terreno de la promesa, y habrá que ver si el producto tiene el mismo éxito”.

Para el analista político Antoni Gutiérrez-Rubí una de las claves de la estrategia de comunicación de la nueva formación es que “están muy preparados”. “Han hecho muchos minutos de televisión y además les interesa la comunicación, es en lo que se han formado académicamente y se nota”. “En televisión parecía que lo habíamos visto todo”, prosigue, “los políticos suenan todos igual, son recurrentes, redundantes, cacofónicos... Y de pronto salen unos tipos que usan palabras distintas, un lenguaje y un tono nuevo, que hablan con emoción y no parecen charlatanes, y encima lo hacen para pantallas múltiples, con lo que su audiencia social en redes percute en la televisiva”. “El PP y el PSOE tienen mucho que aprender de ellos”, apunta Antonio García Ferreras, director de La Sexta. “Les llaman populistas, pero Podemos no dice lo que la gente quiere oír, sino lo que la gente piensa”. Eso en términos de audiencia: “Revienta”. “Los otros políticos aburren, pero los de Podemos son audaces, sus dirigentes se sientan a debatir, aceptan entrevistas sin condiciones y siempre dan la cara”. “Su diagnóstico de la realidad es impecable e implacable”, concluye Ferreras, “ahora les queda la prueba de fuego: materalizarlo en soluciones”.

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