Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Podemos corona a Pablo Iglesias para liderar la pugna al bipartidismo

El partido entroniza al líder y a la dirección en el cierre del proceso constituyente

Pablo Iglesias en la asamblea de Podemos.

Podemos escenificará hoy, salvo sorpresas, la entrega de todo el poder interno de la formación a Pablo Iglesias en el acto de clausura del proceso constituyente que empezó a mediados de septiembre. El equipo encargado de organizar la asamblea del partido, que tiene 10 meses de vida, dará a conocer en un teatro de Madrid los resultados de la votación de una cúpula directiva llamada consejo ciudadano, integrada por 62 cargos y de la que Iglesias se postula como secretario general.

Las bases del movimiento, que cuenta con cerca de 250.000 inscritos en su página web —una figura parecida al simpatizante, pero sin pago de cuota— se pronunciaron a lo largo de la semana y hasta la medianoche de ayer en un procedimiento de voto online gestionado por la compañía Agora Voting que motivó las criticas de algunos sectores de Podemos. El eurodiputado Pablo Echenique, impulsor de la principal alternativa, retiró su candidatura al considerar que el método de elección de las listas no daba lugar a ninguna competencia interna.

Los cerca de 100.000 simpatizantes que votaron —ayer al mediodía lo habían hecho 90.000 personas— podían apoyar candidaturas completas, como la presentada por el equipo de fundadores, o marcar los candidatos nombre a nombre. Este sistema, en opinión de los críticos, lamina cualquier tipo de integración. No obstante, ayer el propio Echenique volvió a defender al principal portavoz de Podemos como el mejor secretario general y se mostró convencido de que el apoyo a Iglesias es “como se percibe en las calles y en los círculos, y como ha manifestado todo el mundo: unánime”, informa EP. Además, este eurodiputado está sopesando presentarse a las elecciones autonómicas en Aragón, su comunidad.

Iglesias y su círculo de confianza —Íñigo Errejón, Carolina Bescansa, Juan Carlos Monedero y Luis Alegre— definieron primero la estrategia electoral de la formación, que fue respaldada por más del 80% de las bases durante la primera fase de la asamblea ciudadana. Decidieron, por ejemplo, no acudir a las elecciones municipales de mayo de 2015 con marca propia por temor al descontrol territorial y optaron por centrarse en las autonómicas y, sobre todo, en las generales del próximo otoño. El líder de Podemos fijó en octubre, en el encuentro con más de 7.000 militantes en el Palacio de Vistalegre de Madrid, su reto político. Competir directamente con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, para intentar “ocupar la centralidad del tablero”. La encuesta de Metroscopia para EL PAÍS y el último barómetro del CIS alienta esas aspiraciones al situar la formación, respectivamente, como primera y tercera fuerza en estimación de voto. La plana mayor de Podemos, que ha fichado a los economistas Juan Torres y Vicenç Navarro, suavizó, además, algunas medidas planteadas en el programa electoral de las europeas como el impago de parte la deuda y defendió su reestructuración ordenada.

Pero a partir de hoy, la formación, que aún carece de un programa definido, deberá afrontar su primer reto interno: la gestión de su desarrollo territorial. En este proceso también se impone el plan de Iglesias y el grupo de promotores, encargados de manejar la vida interna de una fuerza organizada que, al menos de momento, se ha desarrollado de forma espontánea en los cerca de 1.000 círculos repartidos por toda España.

Echenique no descarta optar a la presidencia de Aragón

Podemos tendrá dos órganos parecidos a dos ejecutivas de los partidos convencionales. El consejo ciudadano, presidido por el secretario general, estará integrado por los 62 miembros de la lista elegida por la asamblea ciudadana, los 17 representantes de las comunidades autónomas y un miembro elegido por los simpatizantes residentes en el extranjero. Este órgano se dividirá en áreas de trabajo (por ejemplo, organización, economía, participación, comunicación, igualdad, redes...). También existirá una especie de comité de dirección, más restringido, llamado consejo de coordinación. Se trata, según la ponencia organizativa de Podemos, del “equipo en el que se apoya el secretario general para realizar sus tareas, tanto de carácter público como de coordinación interna” y “estará compuesto por un número de 10 a 15 personas elegidas por el consejo ciudadano a propuesta del secretario general”. Previsiblemente, el consejo ciudadano mantendrá su primera reunión esta tarde, al término del acto de proclamación.

En esa cita participarán, además de los fundadores, la eurodiputada Tania González, el exfiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, el abogado de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH) Rafa Mayoral, el economista de la Universidad de Málaga Alberto Montero, el editor de Lengua de Trapo Jorge Lago y miembros del equipo técnico encargado de organizar la asamblea del partido.

Los simpatizantes también elegirán previsiblemente al comité de garantías democráticas presentado junto a la candidatura de los promotores. Se trata de una lista de 10 personas entre las que se encuentran la abogada Gloria Elizo, responsable del equipo legal de Podemos y de la representación letrada en el caso Oleguer Pujol, y el profesor de Derecho Penal Manuel Maroto. Una de las primeras tareas de este equipo consistirá en dirimir las posibles dudas derivadas del próximo procedimiento de validación de círculos, que se pondrá en marcha para asegurar la organización territorial de Podemos.

El espejo griego de Syriza

MARÍA ANTONIA SÁNCHEZ-VALLEJO

A diferencia de Podemos, el partido griego Syriza nunca ha ocultado sus credenciales izquierdistas (su nombre son las siglas de “Coalición de Izquierda Radical”). Surgido a principios de siglo como heredero remoto del eurocomunismo y con un pie anclado en los movimientos sociales, desempeñó un discreto papel en la escena política griega, con el 3% de los votos en su primera cita electoral (2004), hasta que en 2012 dio la campanada en las generales que marcaron el fin del bipartidismo en Grecia y dinamitaron el sistema político tradicional, un punto que le acerca a Podemos. Desde entonces es el principal grupo de oposición en el Parlamento griego, con 71 diputados de 300, y allí la voz de Alexis Tsipras retumba contra las duras medidas de austeridad impuestas por la troika.

Su fulgurante progresión se vio consagrada en las elecciones europeas y locales del pasado 25 de mayo. En las primeras fue el partido más votado del país, con el 26,5% de los sufragios y seis escaños; en las segundas logró plazas fuertes estratégicas como el Ática, la mayor región griega y determinante desde el punto de vista electoral por el número de votantes que concentra.

Paso a paso, modulando su discurso, Syriza se ha posicionado como alternativa real de Gobierno; las últimas encuestas le dan entre cuatro y 11 puntos sobre el primer partido, la conservadora Nueva Democracia, que lidera un Gobierno bipartito con una exigua mayoría legislativa.

Consciente de que el poder está a su alcance, Tsipras asegura que no quiere a Grecia fuera del euro y ha incrementado su agenda internacional con contactos clave como el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, con quien se reunió recientemente. En España ha ampliado su círculo, desde sus viejos amigos de Izquierda Unida a Pablo Iglesias.

Más información