España es el quinto país de la UE en peor situación demográfica

Si la tendencia no varía, en 2080 se habrá invertido la pirámide poblacional europea

El envejecimiento de la población europea prosigue su avance.

Los datos son tan preocupantes o más como una década atrás, pero las estrecheces económicas han relegado este problema a un segundo plano informativo. España es el quinto país de la UE en peor situación demográfica, las españolas son las europeas que más tarde tienen hijos y las terceras que menos tienen. En clave europea las cifras son igualmente desalentadoras: en 2050, si nada cambia, la población en edad de jubilación habrá duplicado al número de menores de 15 años y en 2080 se habrá alcanzado uno de los escenarios más temidos por los sociólogos: la inversión de la pirámide poblacional. Así se desprende de un estudio presentado este jueves en el Parlamento Europeo por el Instituto de Política Familiar, entidad española que se define como “promotora y defensora” de la familia.

Los autores de la investigación auguran, en base a un cálculo que combina el porcentaje de población mayor de 65 años y el índice de fecundidad –en niveles “críticos”–, que Italia, Alemania, Grecia, Portugal y España serán los países a los que espera un peor futuro demográfico. Pero las malas noticias no se circunscriben a este grupo de Estados en serio riesgo: los datos vislumbran un futuro negro para el conjunto del continente.

Las causas de este fallo estructural son muchas y muy diversas. Pese a que el número de ciudadanos europeos es hoy superior en 36 millones a 1988, los nacimientos anuales se han desplomado un 16%: en 2013 vinieron al mundo un millón de niños menos que hace un cuarto de siglo. Todos los países de la Unión están por debajo del nivel de reemplazo generacional, situado en 2,1 hijos por mujer, y España (1,32) comparte el nada honroso pódium europeo con Polonia (1,3) y Portugal (1,28). Dos Estados del arco mediterráneo (España e Italia, con 31,6 y 31,4 años respectivamente) también se sitúan en los puestos de cabeza por edad media de maternidad, acompañados –aquí el factor económico parece guardar gran correlación– por Irlanda (31,5), otro de los países europeos que peor lo ha pasado en la crisis que azota Europa desde hace ya seis largos años

Este escenario de baja y tardía natalidad deja entrever uno de los grandes desafíos a los que se enfrentan los sistemas de pensiones europeos: el envejecimiento de la población. La edad media de los europeos ha pasado de 35,2 años en 1990 a casi 42 en 2013 y la tendencia, avisa el Instituto de Política Familiar, es claramente ascendente y pone en riesgo el equilibrio en la pirámide poblacional. Por países, Alemania e Italia (45,3 y 44,4 años respectivamente) son los países de la UE que presentan una media de edad más alta e Irlanda y Chipre (35,5 y 36,2 respectivamente), los más jóvenes. España (41,3) se sitúa en la zona templada de la tabla, ligeramente por debajo de la media.

En Europa –un continente en el que siete de cada diez hogares no tienen hijos y la mitad de los que sí tienen solo tienen uno–, el número de mayores de 65 años (un 34% más que hace 20 años) ya supera en 13 millones a los menores de 15 años (un 12% menos que en 1993). Además, el número de personas que tienen 80 años o más ya supera el 5% del total, 25 millones de ciudadanos europeos. Alemania (13,1%); Bulgaria (13,6%); Italia (14%) y Austria (14,4%) presentan las menores proporciones de menores de 15 años sobre su población total e Irlanda (21,9%); Francia (18,6%) y Reino Unido (17,6%) son los Estados con mayor porcentaje de niños y adolescentes.

Italia (21,2%) y Alemania (20,7%), más allá de figurar entre los países con menor tasa de población joven, destacan como los dos Estados con mayor proporción de ciudadanos mayores de 65 años seguidos de Grecia (20,1%) y Portugal (19,4%). Irlanda, con solo un 12,2% de mayores de 65 años, se consolida como el país europeo que presenta una pirámide poblacional más equilibrada. Eslovaquia (13,1%); Chipre (13,2%) y, en menor medida, Luxemburgo (14%) también sobresalen por sus tasas relativamente bajas de personas en edad de jubilación.

De cumplirse las proyecciones del Instituto de Política Familiar, en 2050 solo uno de cada ocho europeos tendrá menos de 15 años, el 28% será mayor de 65 y el 11% mayor de 80. Si nada varía, la UE –con España en los puestos de cabeza– se acerca con paso de gigante hacia la insostenibilidad demográfica. Europa será, con nombre y apellidos, el Viejo Continente.