Exteriores negocia con el PSOE el reconocimiento del Estado palestino

El Congreso debate una iniciativa que insta al Gobierno a seguir el ejemplo de Suecia

Margallo y Trinidad Jiménez durante su reunión en el Congreso.

El Parlamento español podría aprobar, por vez primera, el reconocimiento del Estado palestino si prosperan las negociaciones que el Ministerio de Asuntos Exteriores y el PP mantienen con el PSOE y otros grupos. El jefe de la diplomacia española, José Manuel García-Margallo se ha reunido esta mañana en el Congreso, al término del debate sobre los presupuestos de su departamento, con los portavoces en la Comisión de Exteriores Trinidad Jiménez (PSOE), Jordi Xuclá (CiU) y José María Beneyto (PP), para discutir en qué términos podría producirse dicho reconocimiento.

El pleno del Congreso debatirá el próximo martes una proposición no de ley firmada por el PSOE en la que se insta al Gobierno a “reconocer a Palestina como Estado […] , en la convicción de que solo a partir de la coexistencia de los dos Estados, Israel y Palestina, pueden alcanzarse mediante el diálogo y la negociación los acuerdos que garanticen la paz y la seguridad para ambos, el respeto a los derechos de sus ciudadanos y ciudadanas y la estabilidad de la zona”. Al mismo tiempo, se insta a promover este reconocimiento “de manera coordinada con la Unión Europea”.

El Ministerio de Asuntos Exteriores, según fuentes diplomáticas, no rechaza la iniciativa socialista, que no establece plazo alguno para dicho reconocimiento y deja en manos del Gobierno su eventual ejecución, pero insiste en que un paso de esta trascendencia debe darse en coordinación con los socios de la UE y cuando sirva para favorecer el proceso de paz. La promotora de la iniciativa, Trinidad Jiménez --antecesora de Margallo como titular de Exteriores-- , se ha mostrado dispuesta a aceptar las sugerencias del Gobierno y está a la espera de una enmienda transaccional del Grupo Popular. Es muy posible, según fuentes parlamentarias, que se logre consensuar un texto que sea aprobado incluso por unanimidad, lo que tendría un alto valor político, aunque escasas consecuencias prácticas a corto plazo.

España, el quinto país

La iniciativa del PSOE de presentar una proposición no de ley en el Congreso para que España reconozca a Palestina como Estado se suma a una creciente corriente en Europa a la que ya se han adherido Reino Unido, Irlanda, Suecia y Francia y a la que la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, ha dado un nuevo impulso al defender la creación de un Estado palestino con capital en Jerusalén.

Suecia es, por el momento, el único Gobierno de la Unión Europea que ha reconocido a Palestina como Estado. “Al tomar esta decisión queremos otorgar una nueva dinámica al estancado proceso de paz”, aseguró la ministra sueca de Asuntos Exteriores, Margot Wallström, el pasado 30 de octubre, el día en el que su Ejecutivo aprobó el reconocimiento. Polonia, República Checa, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Malta y Chipre ya habían reconocido oficialmente a Palestina, pero lo habían hecho antes de ingresar en la UE.

También en octubre, el Parlamento británico (el día 14) y el Senado irlandés (el día 23) aprobaron una resolución para solicitar a sus respectivos Gobiernos que den el paso de reconocer a Palestina. Ninguno de los dos Ejecutivos anunció su intención de seguir el ejemplo de Suecia, pero la presión de sus Parlamentos puede condicionar su política en Oriente Próximo.

Los socialistas franceses también anunciaron ayer su intención de llevar a la Asamblea una resolución para que su Gobierno se sume al reconocimiento oficial de Palestina “con vistas a lograr un arreglo definitivo del conflicto”, dado que la situación actual “es insostenible y peligrosa”.

La última vez que habló en público sobre este asunto, el pasado 23 de octubre en el Senado, Margallo aseguró que “por ahora, la posición española es que el reconocimiento del Estado palestino deberá producirse como resultado de las negociaciones entre las partes […], de acuerdo a las posiciones de los Gobiernos aliados y amigos [...] cuando resulte oportuno y ayude a traer la paz”. La diferencia radica en que el reconocimiento del Estado palestino ya no estaría condicionado al acuerdo previo de Israel y los otros socios de la UE.

Suecia ha sido el primer país de la UE que ha reconocido unilateralmente al Estado palestino (antes de entrar en la Unión lo hicieron algunos países del Este, como Hungría y Polonia), lo que ha provocado las protestas diplomáticas de Israel. Pero la Cámara de los Comunes británica, el pasado 14 de octubre, y el Senado irlandés, el 23 de octubre, han instado a sus gobiernos a seguir el ejemplo sueco. La Asamblea Nacional francesa debatirá una moción similar el 28 de noviembre. La nueva Alta Representante para la Política Exterior y de Seguridad de la UE, la italiana Federica Mogherini, se ha marcado como objetivo tener un Estado palestino en un plazo de cinco años y ha iniciado su mandato con una visita a la zona.

Más de 300 figuras de la izquierda israelí –entre otros el ex director general del Ministerio de Asuntos Exteriores Alon Liel y el fundador de la ONG Paz Ahora Amiran Golblum—han pedido a España que abandere el reconocimiento del Estado palestino, una medida que también le ha pedido por carta a Margallo su homólogo palestino de Exteriores, Riad al Malki. España fue uno de los países de la UE que apoyó el reconocimiento de Palestina como “Estado observador no miembro” de la ONU en 2012.

 

Madrid espera la visita de Kerry

M. G.

La diplomacia española espera recibir la semana próxima en Madrid al secretario de Estado estadounidense, John Kerry. El motivo de la visita es una conferencia internacional sobre Libia cuya celebración está pendiente precisamente de que se confirme la asistencia del responsable de la política exterior de Obama. Esta conferencia se concibió como la culminación de una serie de reuniones que arrancaron el 17 de septiembre en la capital española y continuaron cuatro días después en Nueva York con la presencia de 13 países. Se trataba de bendecir un eventual acuerdo tejido por el enviado especial de la ONU, el español Bernardino León, en sus múltiples contactos con las partes. Sin embargo, la decisión del Supremo libio de declarar ilegal el Parlamento salido de las elecciones del 25 de junio y reunido en Tobruk —el único reconocido por la comunidad internacional— ha sumido el proceso en la confusión, hasta el punto de que no se espera que haya representantes libios en la conferencia de Madrid, al contrario que en las anteriores.

Pero la caótica situación de Libia no será el único asunto a debatir con Kerry. El secretario de Estado está estos días en Oriente Próximo —ayer tenía previsto reunirse en Amán con los presidentes palestino e israelí—, por lo que el eventual reconocimiento de Palestina como Estado estará en las conversaciones.

También lo estará el viaje que Margallo hará a Cuba el 24 y 25 de noviembre, el primero de un miembro del Gobierno desde que el PP llegó al poder. De hecho, Margallo tenía previsto viajar a Washington antes que a La Habana, pero los problemas de agenda han hecho imposible este desplazamiento, al que debería sustituir el encuentro en Madrid.

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