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Rajoy recurre al orgullo nacional ante el pulso de Mas y la corrupción

El presidente del Gobierno presume de las infraestructuras españolas

Anima a trasladar una buena imagen del país, pese a los escándalos

Mariano Rajoy recurrió este domingo al argumento del orgullo nacional para defender la postura del Gobierno frente al pulso soberanista del presidente de la Generalitat y la alternativa a la consulta del 9-N impulsada por Artur Mas. El jefe del Ejecutivo presumió de los logros económicos y sociales de España e hiló una defensa de la unidad de un país que “tiene un proyecto de futuro porque participa en la construcción de un proyecto europeo”, con menos fronteras y división.

Rajoy concretó en su intervención en un cónclave de alcaldes del PP reunidos en Murcia alguna razón de ese orgullo y mencionó el AVE, una de las joyas de la marca España. “Yo que tengo ahora la oportunidad de andar más por ahí, es que eso de la alta velocidad es que no existe en casi ningún sitio. Ni las infraestructuras de ferrocarril, ni de carreteras, ni de autopistas”, recalcó. También apeló al turismo. “No seremos tan malos cuando más de 60 millones de personas vienen a vernos”, consideró.

El presidente pidió a los suyos “hablar bien” del país y, al mismo tiempo, elevó el tono contra el líder de CiU en su intervención en la cita intermunicipal de su partido. Acusó a Mas de promover un proceso “antidemocrático”, pero no concretó ningún aspecto del plan del Gobierno para frenar la nueva consulta, ni tampoco si acabará recurriéndola al Tribunal Constitucional.

En definitiva, Rajoy contrapuso las buenas noticias al 9-N y a la preocupación que recorre las filas del PP tras una semana negra marcada por un goteo de escándalos de corrupción. Habló de las mejoras de las perspectivas macroeconómicas, mantuvo que el sector bancario se halla “estupendamente” y ensalzó la actual arquitectura institucional. España “es una democracia de la que estamos orgullosos, tiene una Constitución que nos dimos entre todos, que garantiza las libertades, los derechos fundamentales, que fija las reglas de convivencia y que ha generado la mayor etapa de progreso económico y social de la historia”, enfatizó.

Volvió a advertir a Mas de que, mientras él sea presidente del Gobierno, “se va a cumplir la ley”. Rechazó la campaña informativa sobre el 9-N puesta en marcha por la Generalitat y, en referencia a la búsqueda de voluntarios, condenó unas actuaciones en las que “no se le quiere dar a nadie instrucciones por escrito y se traslada la responsabilidad en un acto mezquino a los funcionarios públicos, que no tienen por qué soportar una situación como esa”. Rajoy, quien ha encargado a los servicios jurídicos del Estado un informe para decidir si recurre al Constitucional, evitó dar pistas sobre su intención.

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ve en esa actitud falta de iniciativa y criticó los silencios del jefe del Ejecutivo: “Hiberna como los osos y no da la cara ni por el ébola, ni por Rato, ni por Acebes, ni por Cospedal”.

Rajoy exhibió la economía también frente a los escándalos y empleó la recuperación para minimizar los casos que alcanzan a su formación. No mencionó a los afectados y tan solo aludió a la preocupación interna. “Ya sé que se han producido algunas cosas que no nos gustaría que se produjeran en los últimos tiempos, pero estamos tomando decisiones y la justicia está actuando; dejémosla trabajar”, se limitó a señalar, antes de pedir que no se identifique al país con la corrupción. “Unas pocas cosas no son 46 millones de españoles”, enfatizó.

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