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Cronología del ébola en España

Dos meses de noticias y alertas

7 de agosto. El sacerdote Miguel Pajares, de 75 años de edad, y la religiosa Juliana Bonoha Bohé son repatriados desde Liberia hasta Madrid. El primero tiene ébola; la segunda, no. Ambos ingresan en el hospital Carlos III. Se suspenden consultas y cirugías previstas.

12 de agosto. Fallece Miguel Pajares tras ser atendido por un equipo de cuatro médicos y ocho enfermeras y auxiliares, además del personal de limpieza. Fue el primer muerto por ébola fuera de África.

13 de agosto. Comienza la desinfección de la habitación ocupada por Pajares. El equipo del hospital Carlos III utiliza lejía y un robot de la misma empresa estadounidense que limpió el ántrax del edificio central de correos de Washington en 2001 y ayudó contra posibles contagios tras el azote del huracán Katrina a Nueva Orleans en 2005.

14 de agosto. El Ministerio de Sanidad envía a todos los centros sanitarios españoles el protocolo de actuación ante el ébola.

28 de agosto. Abandona el hospital Juliana Bonoha Bohé, repatriada junto a Pajares, tras 21 días de aislamiento.

20 de septiembre. El Gobierno anuncia que se repatriará a otro sacerdote español residente en Sierra Leona, Manuel García Viejo, de 69 años, diagnosticado con ébola.

22 de septiembre. Llega a Madrid García Viejo y es hospitalizado en la sexta planta del Carlos III. Sufre una importante deshidratación y tiene el hígado y los riñones muy afectados. Su estado de salud es calificado de grave. El hospital mantuvo su actividad habitual.

25 de septiembre. Fallece Manuel García Viejo, al que no pudo suministrarse ningún fármaco al haberse agotado las existencias de ZMapp y no conseguirse otro alternativo a tiempo.

27 de septiembre. Teresa Romero, una de las auxiliares interinas que había asistido a los dos religiosos se presenta a las oposiciones de auxiliar junto a miles de aspirantes.

29 de septiembre. Romero empieza con episodios febriles no muy altos.

30 de septiembre. La fiebre persiste y la sanitaria acude a su centro de salud de Alcorcón. Visita a su médico de cabecera a la que no comunica que ha tenido contacto con enfermos infectados por el virus de ébola. La médico le diagnostica una gripe, y la manda a casa con una receta de paracetamol. Después de ir al centro de salud, acude a una peluquería cercana para depilarse.

2 de octubre. Romero llama al Servicio de Riesgos Laborales del hospital Carlos III para comunicar que tiene fiebre.

3 de octubre. En respuesta a una llamada del Servicio Madrileño de Salud, comunica que sigue con fiebre y que tiene astenia y lumbalgia. Le contestan que la fiebre no es tan alta como para considerarlo un caso sospechoso de ébola.

5 de octubre. La auxiliar llama al 061 y un médico se presenta en su casa. Tras atenderle, una ambulancia sin el aislamiento adecuado, la recoge y la traslada al hospital de Alcorcón.

 6 de octubre. Se da a conocer su contagio, el primer caso de ébola contraído fuera de África.

- 15:00. El hospital de Alcorcón recibe el resultado del primer análisis de ébola de Teresa Romero. Es positivo

- 18:00. El segundo análisis confirma que Romero tiene ébola y se solicita su traslado al hospital Carlos III. Hasta este momento, el personal que la asiste, entre ellos el doctor Juan Manuel Parra, ignora que está ante una enferma de ébola.

- 20:00. La ministra de Sanidad, Ana Mato, comunica la existencia del caso. Convoca un gabinete de crisis pero no asume responsabilidades ni aporta apenas información.

7 de octubre. Una enfermera del hospital de La Paz, que estaba bajo vigilancia, da negativo en las pruebas del ébola. Las autoridades sanitarias informan de que 52 personas están en vigilancia: 22 trabajadores del hospital de Alcorcón y 30 del Carlos III. También el esposo de Teresa Romero es ingresado para ser vigilado.

 8 de octubre. Se vacía la quinta planta del Carlos III para atender a los sospechosos de contagio. Ingresa, entre otros, el médico del Hospital de Alcorcón que la atendió antes de que se diagnosticara la infección. Teresa Romero responde al tratamiento, le baja la fiebre y habla con los medios de comunicación. Cree que el contagio se produjo al quitarse, sin supervisión, el traje con el que atendió a los religiosos.

9 de octubre. Teresa Romero empeora. Otros dos médicos y dos enfermeras que la atendieron ingresan en el Carlos III, que evacua a los enfermos de la cuarta planta para que pueda ser ocupada por los sospechosos de haber contraído el virus.

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