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Detenidos 9 supuestos yihadistas ligados al Estado Islámico en Melilla y Nador

La operación está bajo la supervisión de la Audiencia Nacional

El español detenido es hermano de un exmilitar español que está combatiendo en Malí

Imágenes de la detención del líder de la célula islamista. Policía Nacional

Una supuesta célula terrorista vinculada al autodenominado Estado Islámico (EI o ISIS, en sus siglas en inglés) ha sido desarticulada en una operación hispano-marroquí contra el yihadismo desarrollada en las ciudades de Melilla (España) y Nador (Marruecos), según han informado fuentes antiterroristas y el Ministerio del Interior. Los agentes han detenido durante la pasada madrugada a nueve personas, -un español, cuyas iniciales son M. S. M., y ocho marroquíes-, entre los que se encuentran captadores y "desplazados", han asegurado las mismas fuentes, sin precisar si estos últimos iban a partir hacia Siria o Irak o ya estaban de regreso. El español es el supuesto cabecilla.

La operación, aún abierta y continuación de otra del pasado mes de mayo, ha sido llevada a cabo por agentes de la Comisaría General de Información del Cuerpo Nacional de Policía y de la Dirección General de Vigilancia del Territorio de Marruecos. La operación se está desarrollando en España bajo la supervisión del magistrado titular del Juzgado Central de Instrucción número tres, Javier Gómez Bermúdez, quien ha declarado secretas las actuaciones.

El español detenido es hermano de Zakaria Said Mohamed, un exmilitar español al que se le suponía combatiendo en Malí y que presuntamente ya estaba asesorando a los ahora detenidos en el manejo de armas y explosivos, informa José María Irujo. Su arresto ha sido solicitado por Marruecos para su extradición al país vecino del sur. El arresto se ha producido a espaldas de la llamada Mezquita Blanca, en el barrio de la Cañada de Hidum.

El exmilitar se unió en 2012 a las filas del grupo terrorista Muyao (Movimiento para la Unicidad y la Yihad en África Occidental), en la órbita de Al Quaeda, y actualmente podría encontrarse en las filas del Estado Islámico en la zona de Siria e Irak, donde desempeñaría funciones de coordinación de la estructura desmantelada, según informa Interior. Los supuestos miembros de la célula  coordinaban sus actuaciones con grupos vinculados a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) establecidos en el norte de Malí.

La operación se desarrolla en unos de los puntos calientes de captación y envío de yihadistas hacia zonas de conflicto. Con esta, ya son 20 las operaciones desarrolladas por España (sola o en compañía de otros países) contra el yihadismo en lo que va de legislatura. Durante esas operaciones han sido detenidas más de 60 supuestos terroristas (519 detenidos desde los atentados del 11-M de 2004).

La colaboración entre Marruecos y España en la lucha contra el yihadismo es especialmente estrecha, especialmente tras la constatación por parte del país vecino de que entre 1.500 y 2.000 de sus compatriotas combaten junto al ISIS. Y que los que sobrevivan van a regresar formados para instruir a otros en técnicas terroristas y de combate. Las zonas transfronterizas con España son especialmente delicadas por ser una posible vía de salida hacia los países donde se combate.

Melilla, así, vuelve a ser el centro de una operación contra el yihadismo. En los últimos meses, el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil han desarticulado tres células que captaban yihadistas en esa ciudad y en Ceuta. El pasado marzo, la policía desarticuló un importante grupo  con base en Melilla que envió a “decenas” de luchadores —la mayoría franceses y marroquíes— a los conflictos de Siria, Malí y Libia, según destacó entonces el Ministerio del Interior.

Entre los siete detenidos destacó Mustafa Maya Amaya, de 51 años, español residente en Melilla, quien, a través de Internet, se encargaba de escoger a los yihadistas voluntarios, cualquiera que fuese su nacionalidad. Maya Amaya, un minusválido residente en Melilla, seleccionaba a los aspirantes a yihadistas y les facilitaba las relaciones necesarias para que pudieran llegar, a través de pasadores, hasta la organización terrorista de destino.

Esta trama disponía de ramificaciones en numerosos países como Marruecos, Bélgica, Francia, Túnez, Turquía, Libia, Malí, Indonesia y Siria. El EI era una de las organizaciones receptoras de estos voluntarios captados por la red de Maya Amaya.

La detención de este grupo supuso la primera operación conjunta de España y Marruecos contra una célula islamista, una cooperación que se repite ahora.