España quintuplica desde 2009 su producción industrial de marihuana

105.000 plantas de cannabis fueron decomisadas en cinco provincias en 2013

Nave descubierta en Lleida el pasado marzo para la producción de marihuana, con más de 2.300 plantas y 105 focos de alta potencia.

Europa produce marihuana de forma industrial. Lo hace en cantidades suficientes como para satisfacer una parte importante de su demanda (el 60%, según algunas fuentes) y reducir su dependencia de otros continentes. Durante los últimos cinco años se ha consolidado una revolución silenciosa en el narcotráfico, hasta el punto de fomentar un mercado interior europeo con su flujo de importaciones y exportaciones.

El fenómeno también afecta a España, donde la producción al menos se ha quintuplicado y el decomiso de plantas de cannabis (marihuana) ha crecido un 532% entre 2009 y 2013, según datos del Ministerio de Interior. En las cinco provincias más afectadas se han incautado más de 105.000 plantas solo en 2013. Cuando hace una década un experto advirtió de la futura evolución de una droga europea, la bautizó con el nombre de eurocannabis.

Aquella mención al eurocannabis, que algunos tacharon como una proyección un tanto alarmista, se ha consolidado. La mejora genética de algunos tipos de semillas, los avances en la tecnología de los cultivos hidropónicos (sin tierra), la existencia de plantas más pequeñas capaces de generar entre cuatro y seis cosechas al año con producciones de mayor calidad brindan una “ventaja competitiva” a los huertos autóctonos. Consecuencia de ello, el cultivo de cannabis se ha generalizado en Europa, la producción se ha triplicado en cinco años y afecta a 26 países europeos. Según Europol, se han incautado más de siete millones de plantas en 2012.

Más cannabis en el aire de Málaga

Hace un tiempo, un suboficial de la Guardia Civil se acercó por la Facultad de Biología de la Universidad de Málaga. Quería conocer la opinión de quienes hacen mediciones de partículas en suspensión en el aire de Málaga. Entre ellas, el polen de cannabis. De las mediciones se desprende una tendencia al alza de dicho polen en los tres últimos años, y no se explica por la presencia de vientos. Puede indicar existencia de cultivos cercanos. “No podemos ir más allá de esta conclusión”, comenta la profesora Trigo. Málaga ha sido la segunda provincia en número de plantas de cannabis decomisadas durante 2013.

Existen ya suficientes indicadores como para afirmar que España no solo se ha incorporado al grupo de los productores sino también al de exportadores de marihuana. Los datos de Interior son ilustrativos: la suma de las plantas de marihuana decomisadas en las cinco provincias más afectadas (Murcia, Málaga, Granada, Alicante y Valencia, por este orden) supera las 105.000 durante el año 2013. Las operaciones que empezaron descubriendo pequeños invernaderos caseros han evolucionado hasta aflorar instalaciones casi industriales, detrás de las cuales hay actores que operan con una idea de negocio.

Tanto la policía como la Guardia Civil carecen de una información procesada sobre el perfil de los agricultores. Se han dado casos de productores locales sin relación con distribuidores extranjeros, pero también de productores extranjeros (holandeses y británicos) afincados en España. “La investigación de estos casos es mucho más compleja”, comenta un teniente de la Guardia Civil en Málaga, “porque estas organizaciones son muy pequeñas y no necesitan el número de colaboradores ni la complejidad de una operación de transporte de hachís, por ejemplo. El mismo productor puede hacer casi todas las labores”, explica el oficial, “no tiene que cruzar el Estrecho ni nada parecido: mete la producción en un coche o en una camioneta y la lleva a su destino. Como mucho, necesita a un par de personas para vigilar la finca o la nave”.

El ‘eurocannabis’ se está apoderando del mercado del hachís de Marruecos

Los agentes consultados reconocen la “ventaja competitiva” de los productores locales por la eliminación de intermediarios en una parte de la cadena, de lo que queda constancia en los informes. “Los agricultores de los tradicionales países productores de cannabis”, dice Europol, “no recibían más que un modesto porcentaje del precio final pagado por los consumidores europeos. Sin embargo, los productores europeos llegan a percibir casi un 50% de los ingresos”. También existe otro factor, como es el precio: el gramo de marihuana ha subido de 3,58 euros a 5,02 en cuatro años, mientras el gramo de hachís (la resina de la planta de cannabis) ha permanecido estable. Esa estabilidad en los precios la explican los expertos de Europol como otro indicativo de la competencia que está imponiendo el eurocannabis, que se está apoderando de mercados que antes eran casi exclusivos del hachís procedente de Marruecos. La evolución de las incautaciones también señala una evidente caída: de los más de 700.000 kilos de los años noventa a los poco más de 300.000 de la actualidad.

La geografía del nuevo mercado europeo es todavía imprecisa, porque las estadísticas son muy recientes, la recogida de datos no está homologada y coexisten cultivos en invernadero y cultivos de exterior, estos más extendidos en países del sur de Europa, entre ellos España, donde a veces se ocultan entre plantaciones de maíz u otros productos agrícolas.

Parte de la producción española se exporta a Holanda y Reino Unido

Los expertos coinciden en que los dos mayores productores de marihuana son Holanda y Reino Unido, donde se han localizado mayor número de plantaciones. Por detrás se situarían, solo en 2012, Polonia y Bélgica, con entre 1.200 y 1.500 centros de producción descubiertos. El caso belga tiene su explicación: debido a algunos cambios legislativos que penalizaban el cultivo, los productores holandeses han trasladado algunas de sus plantas a Bélgica, para luego importar la producción para sus coffee shops.

El mercado aporta algunas circunstancias curiosas. En Hungría, el consumo de marihuana procede de distribuidores de nacionalidad vietnamita que han extendido cultivos en algunas zonas de Eslovaquia, Chequia y Polonia. Así, tanto Eslovaquia como Chequia se han convertido en países exportadores, entre otros lugares a Alemania. La policía destaca la existencia de organizaciones de ciudadanos vietnamitas dedicadas al cultivo de marihuana en invernaderos. Además del caso citado, se han encontrado organizaciones de ciudadanos vietnamitas en Bélgica, Alemania, Francia y el Reino Unido. Se trata de grupos con una estructura muy cerrada y jerarquizada, que disponen de especialistas propios, como electricistas, fontaneros y jardineros, y explotan a inmigrantes ilegales para el resto de funciones.

El mercado europeo del cannabis “ha cambiado radicalmente”, concluye un informe de Europol. “Hoy se consume más marihuana que hachís en la Unión Europea. Cada vez más, la marihuana se produce en los mismos países donde es vendida y consumida. En tanto su producción se incrementa, han aparecido señales de que también se exporta a países vecinos”.