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Pablo Iglesias abandona los territorios palestinos sin poder entrar en Gaza

El Gobierno de Netanyahu impidió la visita de varios eurodiputados a la franja

El eurodiputado Pablo Iglesias, este domingo frente al Muro de las Lamentaciones de Jerusalén.

Trece eurodiputados del grupo Izquierda Unitaria —entre ellos, el dirigente de Podemos Pablo Iglesias y otros cuatro españoles— culminaron este domingo en el Muro de las Lamentaciones de Jerusalén, uno de los lugares sagrados del judaísmo, su visita de cuatro días a Israel y los territorios palestinos. Se marcharon, sin embargo, sin haber podido cumplir el objetivo con el que habían llegado el pasado jueves: entrar en Gaza para comprobar los efectos de la última ofensiva militar israelí. El Gobierno de Benjamín Netanyahu les negó el viernes los permisos para entrar en la franja alegando que consideraba que la visita era privada, no oficial, y que podría interpretarse como un “espaldarazo a Hamás”.

El grupo de eurodiputados españoles estaba formado por tres parlamentarios de Podemos, una de Izquierda Plural y otro de Bildu; con ellos viajaban otros ocho miembros de Izquierda Unitaria pertenecientes a partidos de Francia, Irlanda, Portugal y Chipre. Según un portavoz de Podemos, la visita fue organizada por el grupo parlamentario, pero necesitaba los permisos de Israel para entrar en Gaza, y estos fueron denegados el viernes.

“Dejamos entrar en Gaza a delegaciones oficiales y personal humanitario. Y este grupo, en la práctica, se encuentra en la zona, desde nuestro punto de vista, como grupo privado”, explicó Emanuel Najshon, portavoz israelí de Exteriores. Najshon afirmó que la visita podría servir para “dar un espaldarazo a Hamas”, y añadió: “Si quieren ir a Gaza, pueden hacerlo a través de Egipto”. Fuentes diplomáticas israelíes contaron después a Efe que Israel no se sentía cómoda con la visita por dos razones: porque esta solo incluía reuniones con sectores propalestinos y por las declaraciones que algunos de los eurodiputados habían hecho durante el verano condenando la operación militar israelí en Gaza. Esa operación se cobró la vida de 2.138 palestinos (el 70%, civiles) y 70 israelíes (el 8%, civiles).

Pablo Iglesias llegó a pedir, en vano, la intervención del Ministerio de Exteriores español, pero finalmente los eurodiputados se quedaron en Israel y los territorios palestinos. En estos cuatro días se han reunido fundamentalmente con autoridades del Gobierno palestino y de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), así como con personal de organismos internacionales que trabajan en los territorios ocupados, como la Media Luna Roja y la UNRWA, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos. Además, han mantenido encuentros con cuatro ONG mixtas, en las que israelíes y palestinos promueven el entendimiento mutuo. Se trata del Alternative Information Center, Rabinos por la Paz, Parent´s Circle y Other Voice. La expedición ha hecho visitas a Ramala, Hebrón y Belén, además de al este de Jerusalén.

A favor del boicot

Iglesias y sus compañeros han lanzado mensajes muy críticos contra Israel, especialmente por la reciente Operación Margen Protector, pero han matizado que criticar al estado “no tiene nada que ver con criticar a los judíos”. El dirigente de Podemos comparó la resistencia palestina con la de los “héroes del gueto de Varsovia”, los judíos que se organizaron contra los nazis; y defendió la campaña BDS (boicoteo, desinversión, sanciones), impulsada por la sociedad civil palestina para impedir la colaboración económica, académica o cultural con Israel por su política de colonización. “Si el boicot a los productos fabricados en Israel puede servir, no para perjudicar a los israelíes sino para favorecer la paz, para favorecer una solución justa para los palestinos, bienvenido sea”, manifestó Iglesias. Europa tiene pendiente, precisamente, definir un etiquetado especial en los países miembros para alertar de los productos procedentes de zona ocupada.

Podemos se mostró, por otra parte, a favor de que los palestinos reconozcan la Corte Penal Internacional de La Haya, un paso con el que se podría investigar a Israel por presuntos crímenes de guerra pero también, en paralelo, a milicias como Hamás.