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Rescatados en el Estrecho 835 inmigrantes, entre ellos 30 menores

Más de 80 pateras de subsaharianos han llegado a las costas de Tarifa, donde se ha habilitado un polideportivo para acogerles

Traslado de un bebé llegado en patera, ayer, a Tarifa. En el vídeo, el CETI de la localidad gaditana. EFE | ATLAS

La avalancha de inmigrantes en las costas de Tarifa (Cádiz) continúa este martes. Hasta el momento han sido localizadas al menos 84 embarcaciones, con un total de 835 inmigrantes en ellas, según la información de Salvamento Marítimo y la Cruz Roja de Cádiz.  Entre las personas que han intentado cruzar el Estrecho este martes hay 707 varones, 98 mujeres y 30 menores. En las últimas 36 horas, son más de 1.100 personas las que han sido rescatadas.

Los inmigrantes están siendo trasladados hasta el polideportivo municipal, cedido por el Ayuntamiento tarifeño para una atención más rápida por parte de los voluntarios de Cruz Roja y por encontrarse al límite de su capacidad el Centro de Internamiento para Inmigrantes de la Isla de Las Palomas, donde en sólo 72 horas han ingresado casi medio millar de subsaharianos. A última hora de la tarde, un segundo polideportivo fue habilitado para acoger más personas.

Según fuentes de Cruz Roja en Tarifa, "los inmigrantes se encuentran en buen estado de salud, ya que sólo presentan algunos síntomas leves de hipotermia y mareos, fruto de la travesía". Sólo uno de ellos ha tenido que ser atendido en el propio puerto por presentar una hipotermia severa y una herida importante en un hombro. "En una de las expediciones también se han localizado varios inmigrantes con quemaduras y heridas, producidas por la reacción del combustible con el plástico de las embarcaciones y el agua del mar", aseguran desde Cruz Roja.

Las buenas condiciones meteorológicas con ligero viento de Poniente y temperaturas que superan, incluso de madrugada, los 20 grados, invitan a los inmigrantes a evitar la presión policial en la frontera española con Marruecos y lanzarse al mar, a bordo de embarcaciones de juguete.

El recuento al final de este martes puede llegar a ser "dramático", asegura un portavoz de Cruz Roja, dado que, tras los 299 inmigrantes interceptados el lunes en 31 balsas, se suman los llegados a primeras horas de este martes. Y los que puedan hacerlo en las próximas horas, ya que según apuntan, "la situación hace pensar que, seguirá el flujo de pateras a lo largo del día".

En lo que va de año, unos mil subsaharianos han sido interceptados en aguas del Estrecho. Julio se cerró con 328. Estas cifras superan con creces las de 2013. En agosto del año pasado, fueron rescatados en las costas tarifeñas, 348 inmigrantes, mientras que hasta julio habían sido 548 los subsaharianos rescatados.

“No hay control y hay mucha gente en el agua”

C. R.

El importante repunte que el fenómeno de la inmigración irregular ha tenido en los últimos días, en la zona del estrecho de Gibraltar, parece tener una justificación, al margen de la buena climatología que deja el mes de agosto en la zona. La gendarmería marroquí, parece haber bajado los brazos en el control de las costas, en la zona de norte del país norteafricano. Así lo asegura al menos, Helena Maleno, experta en migraciones y portavoz de la ONG Caminando fronteras, quien confirma que, “desde las 21.00 horas del  lunes se sucedieron las llamadas a nuestra organización, anunciando la salida de numerosas expediciones [los inmigrantes lo suelen hacer, para asegurarse que existe constancia en tierra de su partida hacia las aguas del Estrecho] y recibiendo durante toda la noche, hasta una veintena de avisos”.

Una de las causas de esta avalancha es que “no hay ningún control en la costa por parte de la gendarmería marroquí”, afirma Maleno quien añade que, “tampoco se ve vigilancia en el mar por parte de la Marina Real, por lo que sólo, unidades de salvamento marítimo de Marruecos están navegando en ayuda a estas personas”. Esta situación ha corrido como la pólvora entre los grupos de inmigrantes que esperan en la zona norte del país norteafricano, para cruzar el Estrecho con ciertas garantías de éxito. “Se llaman unos a otros, porque no hay control, pero eso ha llevado a que haya mucha gente en el agua, con el riesgo que ello supone. Se reagrupan en los barrios y con el material adquirido hace días, se lanzan al mar”, apostilla la portavoz de Caminando fronteras.

Mientras tanto, a este lado del Estrecho, las ONG se dedican a la atención inmediata de quienes logran ser rescatados por Salvamento Marítimo o la Guardia Civil, desconociendo, al menos así lo expresan públicamente, cuál es la situación real en la zona norte de Marruecos. Tampoco las autoridades españolas han emitido pronunciamiento alguno, sobre la relajación de la vigilancia por parte de la gendarmería marroquí, lo que estaría favoreciendo el paso de cientos de subsaharianos desde las costas de Tánger a las de Tarifa.

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