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El juez recibe un demoledor informe de las supuestas ‘mordidas’ del hijo de Pujol

17 empresarios pagan ocho millones por servicios inexistentes, según la policía

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Jordi Pujol Ferrusola, primogénito del expresidente de la Generalitat, junto a su coche en el 'rally' París-Dakar en Barcelona, en 1997. EFE

El juez Pablo Ruz, que investiga a Jordi Pujol Ferrusola y su mujer, Mercé Gironés Riera, por supuestos delitos de blanqueo y contra la hacienda pública, recibió hace varias semanas un demoledor informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) sobre supuestas comisiones ilegales que pagaron hasta 17 empresas privadas, todas ellas contratistas de administraciones públicas de Cataluña, a tres sociedades del hijo del ex presidente catalán por servicios falsos. En cuatro años, esas tres sociedades ingresaron de las 17 empresas privadas más de ocho millones de euros.

Durante cuatro meses, la UDEF ha investigado por orden del juez Pablo Ruz, el origen de los ingresos de esas tres empresas del matrimonio formado por Jordi Pujol Ferrusola y Mercé Gironés. Para elaborar el trabajo, la policía se entrevistó con decenas de empresarios que habían pagado a Pujol Ferrusola o que habían intervenido en las operaciones por las que había cobrado el hijo del ex presidente catalán.

En la inmensa mayoría de los casos, la policía se ha encontrado con que los empresarios no aportaban ninguna documentación de sus tratos comerciales con Jordi Pujol Ferrusola, no se acordaban del asesoramiento que prestó o presentaban contratos increíbles por trabajos inexistentes.

Estos son algunos de los ejemplos que relata el informe.

»EMTE y la amistad con el expresidente Pujol

Jordi Pujol Ferrusola facturó con su empresa Project Marketing Cat 154.000 euros a EMTE entre 2008 y 2009. Esta sociedad, propiedad de Carles Sumarroca Coixet, “que desde antaño ha tenido vínculos con el expresidente Jordi Pujol i Soley y cuyas empresas tienen fuertes ingresos de negocios de ámbito público”, según recuerda la policía, pagó a Pujol Ferrusola por servicios de consultoría para su implantación en México en el ámbito de los sistemas de información y tecnología. El director general de la compañía aseguró a la policía que ignoraba las relaciones de su empresa con Jordi Pujol Ferrusola y que no podía aportar ni conocía si existía algún documento que acreditará la prestación de los servicios por los que el hijo mayor del expresidente catalán habría cobrado esos 154.000 euros.

EMTE contestó después por escrito a la policía que no disponía de las facturas ni de los documentos “dado el tiempo transcurrido”.

»Grupo Copisa

Entre 2008 y 2009, dos de las empresas de Jordi Pujol Ferrusola facturaron a media docena de sociedades de este grupo empresarial, hasta 3.590.000 euros por conceptos variopintos:

— “Gestiones, asistencias y negociaciones efectuadas con motivo de la firma del contrato del proyecto C-10 de ampliación de la refinería de Cartagena y el montaje mecánico de la unidad 651 Hidrocraquer”

— “Gestiones de intermediación en la compra de parcelas situadas en Tarrasa y en Hospitalet”.

— “Intermediación en la compra de oficinas en Madrid”

— “Gestiones en compraventa de participaciones de la sociedad Club de Campo y Golf de Ronda”

— “Asesoramiento e intermediación en la venta de plantas solares en Alcázar de San Juan y Pedro Muñoz” y otras gestiones.

Tras hablar con los gerentes o representantes de las diferentes empresas, la investigación policial sostiene que el Grupo Copisa pagaba a Jordi Pujol Ferrusola por “simples llamadas telefónicas en las que informaba sobre posibilidades concretas de negocio, no necesitando para ello trabajador alguno ni sede social”. La policía muestra su extrañeza ante la relación comercial de Copisa con las empresas del hijo mayor del expresidente de Cataluña: “Nunca se documentaba con carácter previo la cantidad o forma de pago con que resarcirían los servicios de Jordi Pujol Ferrusola, no había contrato previo con porcentajes sobre el volumen de negocio. Una vez conseguido el negocio en cuestión, había un momento en el que según declaran los empresarios se abría un proceso de discusión sobre el importe a percibir por Jordi Pujol Ferrusola”.

Para justificar los pagos, las sociedades del Grupo Copisa no aportaron documentos “en los que se dejara constancia de trabajo alguno real como pudieran ser correos electrónicos, justificaciones de la experiencia de Jordi Pujol Ferrusola en cada una de las materias, gastos, informes de avance…", señala el informe.

Los investigadores de la UDEF se extrañan de que Jordi Pujol Ferrusola pudiera ser experto en materias tan variopintas como “la intermediación inmobiliaria en distintas zonas de España, el negocio de las refinerías petrolíferas, el desarrollo de plantas fotovoltaicas o la actuación como broker especialista en compraventa de participaciones de diversas sociedades mercantiles”. El informe policial remitido al juez considera que Jordi Pujol Ferrusola cobraba por no hacer nada y pone como ejemplo un servicio por el que facturó 1,1 millones de euros.

En el contrato que justificaba ese pago, fotocopiado en el informe, se establece que “José Coronado Mateu paga 1,1 millones de euros a Jordi Pujol Ferrusola para que negocie con José Coronado Mateu la ejecución de unas obras”.

En la investigación policial se destaca, por ejemplo, un trabajo de asesoramiento de Jordi Pujol Ferrusola para la compra de un edificio de oficinas en Madrid. El vendedor de ese inmueble declaró a la policía que no hubo ningún tipo de intermediario de la operación, que no habló con Jordi Pujol Ferrusola ni le conoce y que se limitó a poner un anuncio en la prensa y decirle al conserje de la finca que publicitara que su propiedad estaba a la venta”.

El Grupo Copisa donó 60.000 euros a la Fundación Trias Fargas, próxima a Convergencia Democrática de Cataluña, y participó, entre otras, en las obras del Palau de la Música, de la Ciudad de la Justicia y de la Línea 9 del Metro de Barcelona.

La mayoría de las gestiones hechas por la policía para aclarar por qué conceptos cobró Jordi Pujol Ferrusola de las distintas empresas llega al mismo punto.

El juez Ruz ha citado a declarar al hijo mayor del presidente catalán el próximo 16 de septiembre para intentar aclarar este extremo y ha ordenado una comisión rogatoria para recabar de las autoridades judiciales de Andorra toda la documentación de la Banca Privada de Andorra sobre productos bancarios o fondos de los que hayan sido beneficiarios Jordi Pujol Ferrusola, su mujer, Mercé Gironés Riera y las empresas de ambos.

El juez ha ordenado esta investigación tras el comunicado que hizo público el expresidente Jordi Pujol i Soley donde señalaba que sus hijos y su esposa habían regularizado unos fondos, cuyo origen era una herencia de su padre, que nunca había declarado a Hacienda.

La Fiscalía pidió esta investigación al juez dado que en la causa abierta hace 19 meses al Jordi Pujol Ferrusola no consta que este haya presentado declaración tributaria especial alguna para regularizar los fondos que, según su padre, tienen en Andorra.

El magistrado Pablo Ruz investiga a Jordi Pujol Ferrusola a raíz de una denuncia presentada por su examante, María Victoria Álvarez Martín, en la que esta aseguraba que había visto en el coche del hijo mayor del expresidente catalán una mochila con billetes de 500 euros en un viaje que hicieron juntos de Lérida a Madrid, pasando por Andorra.

 

Lujo a precio de ganga: un Jaguar, 3.000 euros

J. D. / J. M. R, Madrid

Otro aspecto destacable en el informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) es la flota de vehículos de lujo que posee Jordi Pujol Ferrusola y que este adquirió a precio de ganga.

Un Jaguar FFY, procedente de un país de la UE, fue adquirido por 3.000 euros al contado. La policía resalta que ese vehículo vale en el mercado de segunda mano unos 80.000 euros, aunque hay unidades que llegan a 240.00 euros en el año 2006, fecha en que lo compró. “Se podría suponer la existencia de otras cantidades pagadas por dicho Jaguar, las cuales no han sido declaradas, aprovechando que se trata de un negocio entre particulares”, indica la policía.

En 2001 adquirió un Porsche 911 por 2.800 euros. El ciudadano que se lo vendió ha declarado que lo hizo por un precio tan bajo porque el automóvil era usado y con el motor en “no muy buen estado”.

El primogénito del expresidente de la Generalitat se hizo con un Ferrari por solo 20.000 euros. Los sueños de un concesionario han declarado que vendieron a Pujol un Lamborghini Diablo 132 SE por 25.000 euros, pese a que a ellos les había costado 126.000 euros. Según ellos, “lo vendieron a un precio tan bajo porque no conseguían venderlo y no les quedó más remedio”.

El titular de otro concesionario entregó un Mercedes Benz SRL McLaren a Pujol a cambio de 90.000 euros, pese a que a él le había costado 575.000. ¿Por qué hizo una operación tan nefasta? “Necesitaba el dinero”, se limitó a contestar el vendedor.

El mayor de los Pujol se hizo con un flamante Ferrari testarossa por 22.500 euros. En otra ocasión, consiguió un Porsche 911 y un Ferrari 328 por un importe total de 35.000 euros.

Aparte de eso, los investigadores policiales resaltan las “extrañas” primas de seguro que Pujol ha abonado por su flota automovilística durante los últimos cuatro años. Tan solo 45,02 euros por cada uno de los siguientes vehículos: un Mercedes Pagoda, un Porsche 011 y un Lotus Elan. Además, ha abonado 60 euros por un Ferrari F40.

La policía indica que todos los vehículos están asegurados en Lyberty Seguros, “denotando que las primas fijadas por la aseguradora son cuanto menos extrañas, al ser muy inferiores a las de mercado, pagando solamente una cantidad simbólica, que pudiera relacionarse con una contribución fija de la aseguradora o similar”.

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