Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
EL REY ABDICA

El Gobierno estudia la protección judicial del Rey tras su abdicación

La Zarzuela: "Lo razonable sería aforar al Monarca cuando deje de serlo"

Ampliar foto
El rey Juan Carlos y el ministro José Ignacio Wert, en el palco real de Las Ventas, el 4 de junio de 2014. EFE

Nada más firme la ley de abdicación en una ceremonia solemne en el Palacio Real, el Rey perderá la inviolabilidad de la que ha disfrutado durante su reinado, establecida por el artículo 56.3 de la Constitución. Un portavoz de La Zarzuela manifestó ayer que mantener la inmunidad a don Juan Carlos sería “inconstitucional” y que “lo razonable” sería su aforamiento, es decir, que pudiese en su caso ser juzgado, pero solo ante el Tribunal Supremo o ante un tribunal superior de justicia autonómico. En España 10.000 cargos (políticos, jueces, fiscales...) gozan de ese privilegio. Fuentes del Gobierno indican que el aforamiento de don Juan Carlos podría incluirse ahora en la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial o en una ley específica para que no se demore tanto tiempo.

La pérdida de la inviolabilidad, no obstante, no afectaría al periodo de reinado de don Juan Carlos, sino solo desde su abdicación en adelante. Durante los últimos años se han presentado, sin éxito, varias demandas de paternidad contra el Rey.

El Rey comunicó al presidente, Mariano Rajoy, su decisión de abdicar el pasado 31 de marzo y cuatro días después, el 4 de abril, el Gobierno anunciaba que se incluiría el aforamiento de los Príncipes de Asturias y de la Reina en la compleja reforma de dicha ley, cuya tramitación puede prolongarse más de un año. Ahora está en fase de consultas. “No hay ningún país que afore a un ministro y no al príncipe heredero”, declaró el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, al anunciar esa medida. “No tiene sentido, aunque la Constitución no lo puso en ese momento, que el príncipe heredero o los consortes de quien ejerce esa posición no lo estén”, añadió.

El aforamiento no formaba parte del informe jurídico que el Rey encargó a su equipo cuando les anunció su intención de abdicar, según indicaron fuentes de La Zarzuela.

Don Juan Carlos no solo perderá la inmunidad cuando deje el trono. También renuncia a todos los títulos de la Corona. Será su hijo, una vez proclamado Felipe VI, quien decida sus funciones, de conformidad con el Ejecutivo. De hecho, el Rey bromeó ayer sobre el asunto en el acto de entrega de becas de La Caixa a 115 universitarios. “El año que viene tendré que pedirle permiso al Príncipe para seguir dando becas”, indicó.

La Zarzuela explica que no será necesario redactar un decreto especial o un estatuto para definir las funciones de don Juan Carlos una vez deje el trono —“Se irá viendo día a día, en función de los requerimientos del nuevo rey”—, pero da por hecho que Felipe VI, seguirá contando con su padre. “El Rey tiene una de las mejores agendas del mundo y a lo mejor a su hijo le interesa que siga haciendo actividades, algún viaje...”, declaró un portavoz de la Casa. De la misma forma, la Reina también podría mantener una agenda propia y continuar su labor en la fundación que lleva su nombre.

Será también don Felipe quien decida el sueldo que recibirá su padre, de la misma forma que hasta ahora era don Juan Carlos quien repartía libremente entre los miembros de la familia real una parte de la asignación anual que la Casa del Rey recibe del Gobierno, y que en 2014 asciende a 7,7 millones de euros. Hasta ahora, don Juan Carlos recibía 292.752 euros al año y su hijo, la mitad.

La Zarzuela insistió ayer en que la proclamación de Felipe VI “no abre una nueva época o tiempo”. “La nueva etapa en la historia de España se inició en 1975 con don Juan Carlos, cuando pasamos de 40 años de dictadura a 40 años de democracia. Eso sí fue un cambio, no con don Felipe, que es la continuidad. Felipe VI tendrá su estilo, pero no abre una nueva etapa. La Monarquía significa, precisamente, estabilidad”, añadieron.

Los actuales Reyes seguirán viviendo en el palacio de La Zarzuela y los nuevos, en su casa actual, una residencia de tres alturas y 1.800 metros cuadrados útiles que costó más de cuatro millones de euros y que se encuentra dentro del complejo.

La Casa del Rey justificó la escasa concreción sobre muchos de los interrogantes que plantea la renuncia al trono de don Juan Carlos en “la falta de precedentes”, pero sí insistió en que la decisión fue exclusivamente del Monarca y que no tuvo nada que ver con el resultado de las pasadas elecciones europeas y la caída del bipartidismo (PP y PSOE no alcanzaron ni el 50% de los votos). “No ha influido nada, porque esta decisión no es de ayer. El Rey piensa en enero que debe ceder el testigo al Príncipe y decide anunciar esa decisión después de las elecciones precisamente para no interferir en ese proceso. Siempre supo que sería después del 25 de mayo”, declaró un portavoz. Dejarlo para el año que viene hubiese provocado el mismo problema, añadió, ya que en 2015 hay varias citas electorales (generales, autonómicas y municipales).

La Zarzuela también niega rotundamente que en la decisión del Monarca, de 76 años, hayan influido sus problemas de salud —cinco operaciones en los últimos dos años— .

A partir de las elecciones, explicaron, “el único condicionante” para elegir la fecha del anuncio fue que estuvieran en Madrid los Reyes y los Príncipes de Asturias, y finalmente se decidió hacerlo el pasado lunes porque era el día que regresaba don Felipe de El Salvador, de asistir a la toma de posesión de su nuevo presidente, y víspera del viaje de la Reina a Nueva York para recoger un premio.

Preguntado por qué había descartado don Juan Carlos con tanta rotundidad en su discurso de la pasada Nochebuena la abdicación — “Quiero transmitiros como Rey de España mi determinación de continuar”, dijo—, un portavoz de La Zarzuela aseguró que entonces era verdad y que simplemente, en enero, cambió de opinión. El Monarca, explicó este portavoz, no mintió entonces, de la misma forma que no mintió el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, cuando en septiembre del año pasado, al anunciar que don Juan Carlos tendría que ser operado dos veces más de la cadera, declaró, rotundo: “No se ha planteado en ningún momento”.

Más información