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Podemos se convierte en la sorpresa y logra cinco escaños en Estrasburgo

El partido liderado por Iglesias irrumpe como cuarta fuerza, con casi el 100% de voto escrutado

Ciudadanos consigue dos eurodiputados; y uno la coalición verde Primavera Europea

Iglesias se abraza a un seguidor de Podemos. KIKE PARA / ATLAS

Tres meses de existencia le han bastado a Podemos, inscrito en el registro el 11 de marzo pasado, para lograr cinco escaños en el Parlamento Europeo y convertirse este domingo en la gran la sorpresa de la jornada electoral. Varias formaciones emergentes aspiraban a jugar ese papel el 25 de mayo, pero ha sido el partido de Pablo Iglesias el que ha dado la campanada. Ha obtenido el 7,96% de los votos de España. Eso sí, también Ciudadanos —con dos eurodiputados— y la coalición verde Primavera Europea —con uno— tendrán un sillón en Estrasburgo, según los datos de Interior, con casi el 100% del voto escrutado.

Con un presupuesto limitado, en comparación con las grandes formaciones, y un plan de campaña basado en la difusión por redes sociales y el boca a boca, los tres partidos minoritarios han colocado en la Eurocámara a sus cabezas de lista. Un resultado que ha ahondado en la crisis de populares y socialistas. No obstante, Pablo Iglesias ha llamado "al duelo y la calma" tras conocer los resultados por no haber conseguido superar a las principales fuerzas del país.

La agrupación liderada por este televisivo profesor universitario, de 35 años, ha irrumpido este domingo con una fuerza inesperada en el panorama político español. Ha roto los esquemas del resto de partidos. A izquierda y derecha. A todos. A los mayoritarios PP y PSOE —calificados como "la casta" continuamente por los integrantes de Podemos—. A IU y UPyD, que sufrieron en algunas regiones el auge de esta nueva fuerza. Y a otros grupos emergentes.

En un plazo de tiempo mínimo, el partido ha cosechado más de 1,2 millones de votos. Todo ello, con un mensaje que tuvo un eje muy claro durante toda la campaña: la crítica al bipartidismo. El objetivo reconocido por el propio número uno, más que restar a IU, era asaltar el electorado socialista. Y, además, siempre con el voto indignado como gran granero. De hecho, arrancó la carrera hacia el Parlamento con un mitin en Berlín dirigido a los "expatriados".

A este respecto, eso sí, el cabeza de lista de este nuevo partido siempre ha evitado utilizar un discurso que pueda llegar a entenderse como una apropiación del movimiento social nacido en torno a la acampada de la Puerta del Sol de 2011. "El que se adueñe del 15-M es un vendedor de crecepelo", advirtió Iglesias en un mitin la pasada semana. Tan solo unos días antes, el 9 de mayo, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) elevaba las aspiraciones de Podemos. La formación pasó de ser una incógnita a convertirse en una promesa cuando la última encuesta de esta institución le otorgó un sillón en el Hemiciclo comunitario. El sondeo se quedó muy corto.

El objetivo reconocido por el propio Pablo Iglesias, más que restar a IU, era asaltar el electorado socialista.

Profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid y habitual de las tertulias de La Sexta y Cuatro, ha sido precisamente el carácter mediático de Iglesias el que le acarreó más reproches en campaña. "Son críticas justas. A mí tampoco me gusta que haya personas que solo por aparecer en televisión sean famosas", dijo. IU llegó a consultar a la Junta Electoral si la legislación permitía la presencia continuada de candidatos en las tertulias de televisión y radio; aunque, tras conocerse el contenido de la pregunta, la coalición de izquierdas aseguró que no la hizo pensando en Iglesias.

A este último, le acompañarán en la UE otros cuatro componentes de su equipo: Teresa Rodríguez, profesora de secundaria, de 32 años; Carlos Jiménez Villarejo, ex fiscal jefe anticorrupción, de 78; Lola Sánchez, pequeña comerciante, de 36; y Pablo Echenique-Robba, científico del CSIC, de 35.

Otro de los grandes rivales a priori de Podemos, la coalición Primavera Europea, también ha celebrado la cita de este domingo. Los cerca de 300.000 votos (1,91%) le han valido para sentar en Estrasburgo a su cabeza de lista, Jordi Sebastià. Todo ello, pese a la inquietud que sembró en esta formación la irrupción de Podemos en los sondeos previos a las elecciones. Tanto que este partido también se refirió reiteradamente al carácter televisivo del número uno de la gran sorpresa de la noche del 25 de mayo.

Los resultados de estas europeas abren un escenario nuevo ante los comicios municipales, autonómicos y nacionales de 2015. Por ejemplo, Podemos se ha convertido este domingo en la tercera fuerza en la Comunidad de Madrid. Ha obtenido más de 246.000 votos (el 11,27% del total). Por delante de este partido tan solo se han situado PP y PSOE. UPyD e IU se han quedado en cuarta y quinta posición, respectivamente. El partido de Iglesias también ha sido el tercer grupo más votado en Aragón, Cantabria, Asturias y las Islas Baleares.

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