Margallo repesca a un diplomático de la era Aznar para embajador en París

Ramón de Miguel fue secretario de Estado en Exteriores desde 1996 a 2004

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Ramón de Miguel Egea, en una imagen de 2010.

El ministro José Manuel García-Margallo ha decidido repescar a un veterano diplomático de la etapa de Aznar como máximo responsable de una de las legaciones españolas con mayor peso político en todo el mundo: la representación en París.

Ramón de Miguel Egea se convertirá en el nuevo embajador español en Francia, en sustitución de Carlos Bastarreche, que dejará su puesto antes de las vacaciones de verano, según han confirmado a EL PAÍS distintas fuentes diplomáticas.

De Miguel fue el hombre fuerte del Ministerio de Asuntos Exteriores entre 1996 y 2004, en la anterior etapa de gobierno del PP. Aunque durante esos ocho años hubo distintos ministros de Exteriores —Abel Matutes, Josep Piqué y Ana Palacio— De Miguel nunca dejó de estar en la cúspide de dicho departamento.

En la primera legislatura de José María Aznar fue secretario de Estado de Política Exterior y para la Unión Europea; y en la segunda, secretario de Estado para Asuntos Europeos, con poderes algo recortados pero igualmente importantes.

Tras la victoria electoral de José Luis Rodríguez Zapatero, en 2004, De Miguel dejó la carrera diplomática y se pasó a la empresa privada. Su cargo más importante en esta época fue el de presidente de Iberdrola Ingeniería y Construcción (Iberinco). Fue relevado de este cargo en junio de 2012, después de que la filial de ingeniería del gigante eléctrico se viera envuelta en un caso de corrupción por un contrato en la répública báltica de Letonia, aunque Iberdrola siempre desvinculó la salida de De Miguel de este escándalo, alegando que el supuesto pago de comisiones fue anterior a su llegada a la presidencia de Iberinco. Solo cuatro meses antes de su sustitución, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, le designó responsable del área internacional del grupo.

Con el nombramiento de De Miguel como representante en París, el ministro Margallo cumple su compromiso de poner a diplomáticos al frente de las embajadas, con la excepción del ex presidente del Congreso y ex ministro de Defensa Federico Trillo en Londres.

La situación de De Miguel es, sin embargo, atípica, ya que dejó la carrera diplomática hace 10 años y desde entonces ha estado vinculado al mundo de la empresa. De hecho, no está claro si se reincorporará al servicio activo o será designado sin atender a su condición de funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores, como si se tratara de un ciudadano privado. De Miguel tiene 67 años por lo que, si reingresa en el cuerpo diplomático, deberá jubilarse en mayo de 2017.

Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, De Miguel ingresó en la carrera diplomática en 1973 y formó parte del equipo negociador para la adhesión de España a las Comunidades Europeas. En 1986, coincidiendo con la entrada de España, se incorporó a la Comisión, donde fue jefe de gabinete de dos comisarios españoles (Abel Matutes y Marcelino Oreja) y director general de Energía de la UE.

Como máximo responsable de la política europea de Aznar, fue el encargado de pelear para mantener la cuota de poder de España en la UE ante la entrada de nuevos socios del Este.

De Miguel sustituirá al diplomático Carlos Bastarreche, quien ha sido embajador en París desde septiembre de 2010 y era el único titular de una embajada importante que había sido nombrado por el Gobierno de Rodríguez Zapatero.

El relevo en Francia coincide con una cascada de cambios en numerosas embajadas; el más importante de ellos es el de la legación en Ankara (Turquía), que será ocupada por el actual subsecretario de Exteriores, Rafael Mendívil. Este último será sustituido, a su vez, al frente de la Subsecretaría por el actual embajador en Turquía, Cristóbal González-Aller.