El arzobispo castrense viaja en el helicóptero que debe vigilar la valla

La aeronave dedicó más de cinco horas a llevar al prelado de Melilla a Ceuta

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Juan del Río Martín junto al jefe del servicio religioso del Mando estadounidense de la OTAN en Europa, en una imagen de archivo EFE

A principios de marzo, un mes después de que 15 inmigrantes muriesen ahogados intentando alcanzar las playas de Ceuta, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, visitó las dos ciudades españolas del norte de África y anunció la adopción de una serie de medidas para intentar frenar los asaltos masivos a la frontera: el envío de 20 agentes de refuerzo, el despliegue permanente de un helicóptero en Ceuta y la instalación de mallas antitrepa en la valla.

Sin embargo, la vigilancia del perímetro fronterizo — “en labores de detección y disuasión”, según palabras del ministro— no es la única misión encomendada al helicóptero que la Guardia Civil, tiene en Melilla, un BK-117 de tamaño medio. Ayer por la mañana, la aeronave viajó de Melilla a Ceuta (225 kilómetros), trasladando al arzobispo castrense, Juan del Río Martín, y a su secretario. El viaje dura alrededor de 150 minutos, por lo que el desplazamiento completo, ida y vuelta, se prolongó durante unas cinco horas, sin tener en cuenta el tiempo necesario para repostar.

Fuentes de la Dirección General del instituto armado justificaron el desplazamiento del arzobispo castrense en el helicóptero oficial alegando que este tiene a los guardias civiles entre sus feligreses y que estaba realizando una “visita pastoral” a las comandancias de la Guardia Civil de Ceuta y Melilla.

“Cuando el arzobispo visita unidades de alguno de los tres los ejércitos, es este el que se hace cargo de facilitar el transporte”, indicaron dichas fuentes.

La página web del Arzobispado castrense daba cuenta ayer del desplazamiento de monseñor del Río en visita pastoral a Melilla, donde fue recibido por el presidente de la ciudad autónoma, Juan José Imbroda, y el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani. También visitó la Comandancia General de Melilla, la Jefatura de Policía Nacional, la Comandancia de la Guardia Civil, el paso fronterizo de Farhana y el CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes). Finalmente, participó en la misa conmemorativa del 25º aniversario de la cofradía del Humillado, hermandad castrense de Melilla.

En declaraciones a los medios de comunicación, el arzobispo mostró su apoyo a los efectivos de la Guardia Civil y la Policía que vigilan la frontera y dijo que “España no puede ser el portero de Europa”. Del Río no quiso pronunciarse sobre la polémica concertina que corona la valla y dijo que es un problema “complejo” en el que “todos tenemos que arrimar el hombro”.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), mayoritaria en el cuerpo, recordó que lleva mucho tiempo reclamando más medios para afrontar la presión de la inmigración en Ceuta y Melilla y calificó de “inadecuado que en un Estado aconfesional” se empleen recursos públicos para actividades religiosas.