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Una quinta avería en el avión del Rey retrasa su regreso a España

Defensa descarta comprar otros aparatos pero reforzará su mantenimiento

El Airbus A310 de la fuerza aérea española en el que viajan miembros de la familia real.
El Airbus A310 de la fuerza aérea española en el que viajan miembros de la familia real. EFE

El Rey sufrió ayer la quinta avería en la flota de aviones oficiales en apenas seis meses, esta vez volviendo de Kuwait. El fallo se produjo en la transmisión que abre la válvula de entrada de combustible del motor izquierdo. El Gobierno de Kuwait ofreció al Monarca uno de sus aviones, pero finalmente no hizo falta porque los mecánicos españoles lograron reparar la avería en media hora, según Efe, a bordo del avión. La salida desde Kuwait se retrasó casi una hora, pero don Juan Carlos pudo llegar a tiempo para presidir en Valencia la final de la Copa del Rey.

El ministro de Defensa, Pedro Morenés, que acompañaba al Monarca en el vuelo de regreso desde Kuwait, aseguró que don Juan Carlos se tomó “con buen humor” el percance y que entendía que los aviones “de vez en cuando” dieran “algún problemilla”.

Las anteriores averías, de distinto origen, afectaron a dos aviones (un Airbus y un Falcon) y provocaron una cancelación (el vuelo del Príncipe a Brasil el pasado 24 de noviembre) y tres retrasos que afectaron a don Felipe, Rajoy y la Reina. Morenés encargó el pasado 25 de marzo —dos días después del fallo que retrasó el regreso de doña Sofía a España desde Guatemala— al jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire que revise y refuerce los procedimientos de mantenimiento, tanto los que realiza Airbus (antes lo hacía Iberia), como los que hace el Ejército del Aire, así como un plan de renovación de la flota de transporte estratégico, aunque fuentes del Ministerio descartan la compra de nuevos aparatos exclusivamente para transporte de autoridades. No hay dinero y los dos A-310 en los que se desplaza el Gobierno y la familia real en sus viajes oficiales (adquiridos de segunda mano en 2003) están prácticamente a la mitad de su vida útil.

La avería ensombreció el final de la primera fase de la gira por el Golfo que el Rey inició el pasado domingo en Abu Dabi, acompañado por cuatro ministros y 15 empresarios, para intentar atraer inversiones y contratos. Este era el primer viaje del Monarca tras su última operación de cadera —la quinta—, el pasado noviembre, y don Juan Carlos, de 76 años, considera superada la prueba. Según el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, el Monarca está “muy satisfecho” y cree que “el esfuerzo” dará sus frutos. El Rey “no firma contratos, crea clima, y eso ha funcionado extraordinariamente bien porque aquí [en Kuwait y Emiratos] el Rey significa mucho”, declaró Spottorno.

Antes de despedirse del emir y regresar a España, don Juan Carlos quiso recordar a los kuwaitíes, que “en los momentos más difíciles”, como la ocupación por Irak, “España ha estado siempre al lado de Kuwait” y pidió al noveno productor mundial de petróleo que ahora esté al lado de España. “Animo a las empresas de Kuwait a que aprovechen las oportunidades que ofrece nuestro país en esta nueva etapa”, dijo, tras anunciar el final de la crisis. El próximo 29 de abril, el Rey viajará a Omán. Antes, el domingo, estará en Palma para asistir a la misa de Pascua con la familia real —no se espera a los duques de Palma— y el sábado de la semana que viene, en Roma, con la Reina, para una audiencia con el Papa.

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