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Los asesores de Mas desoyen a la UE sobre la exclusión de Cataluña

El Consejo Asesor de Transición Nacional avisa que hay un vacío jurídico en el derecho europeo

El organismo sostiene que el ingreso se aceptará por razones políticas y económicas

Francesc Homs, a la izquierda, y Carles Viver Pi-Sunyer, presidente del Consejo Asesor de Transición Nacional. FOTO: C. RIBAS / VÍDEO: ATLAS

La Unión Europa acabará aceptando finalmente a Cataluña como un nuevo Estado miembro porque los argumentos políticos y económicos a favor pesarán más en la decisión final que el veto de España, según el Consejo Asesor de Transición Nacional. Este organismo, creado por Artur Mas para fijar la hoja de ruta de un hipotético Estado catalán, difundió ayer un informe jurídico en el que concluye que lo más razonable es que las instituciones europeas den luz verde al ingreso de Cataluña. El texto relativiza y desdramatiza el veto al que tiene derecho cualquiera de los Estado socios y desoye los reiterados avisos de dirigentes de la UE en el sentido de que la secesión podría implicar la expulsión. Es más: en su opinión, ninguna institución europea se ha pronunciado “oficialmente” sobre el caso al no haber elaborado ningún informe sobre el mismo.

Con el título Las vías de integración de Catalunya a la Unión Europea, el documento rezuma optimismo y apela a que ni el derecho internacional ni el europeo contemplan una situación como la que se plantea en el caso catalán. Carles Viver Pi-Sunyer, presidente del organismo asesor, afirmó que carece de base jurídica “sólida” tanto la tesis del Gobierno español [al que no citó] de que Cataluña debería pedir su ingreso en aplicación del artículo 49 del Tratado de la Unión Europea, que requiere la ratificación de los 28 socios, de la misma forma que avisó que es incorrecto entender que una Cataluña separada será automáticamente un nuevo miembro.

“El gran debate no es jurídico. La cuestión no es tanto la expulsión, sino cómo y cuándo se convierte Cataluña en Estado de pleno derecho”, expuso Pi-Sunyer, exmiembro del Tribunal Constitucional, que no vio lógico que el “veto” tenga tanta fuerza como para que se imponga sobre la voluntad de 7,5 millones de ciudadanos y que Cataluña acabe a la cola de los solicitantes de ingreso.

El documento es el sexto de los 18 que el citado órgano elaborará sobre el eventual Estado catalán. Fue acogido con entusiasmo por su “rigor” por Francesc Homs, portavoz del Ejecutivo catalán. El Gobierno de Rajoy ha centrado su estrategia para desbaratar el plan de Mas en alertar de los inconvenientes de la secesión.

El informe dibuja cuatro posibles escenarios después que Cataluña proclame su independencia del resto de España y pida permanecer en la UE. El primer supuesto es que las instituciones comunitarias acepten el ingreso que podrían canalizar a través de modificaciones en los tratados europeos. La segunda opción contempla una exclusión inicial pero se aplicaría un sistema de adhesión rápida y a medida atendiendo a sus circunstancias de los 28 años de permanencia de Cataluña como parte de España. Lo relevante es que en esta transición el derecho comunitario seguiría vigente.

La tercera opción es que no reciba ningún trato particular y se ponga a la cola de Islandia, Turquía, Serbia o Macedonia para pedir el ingreso. Y, la última, es que la UE no acepte la petición. El relato remarca una paradoja: España y la UE deberían reconocer a Cataluña como nuevo Estado porque en caso contrario se le seguiría aplicando el derecho europeo.

Carles Viver Pi-Sunyer.

El organismo asesor confía en que se aplique la primera hipótesis. “No parece lógico obligarte a salir para volver a entrar”, dijo Pi-Sunyer, que interpretó que la UE está siendo flexible con Kosovo para burlar los vetos. Los juristas de Mas entienden que la balanza se inclinará a favor de Cataluña cuando se ponderen los argumentos. Entre ellos, que uno de los principios fundacionales de la UE es integrar a los Estados del continente y no parece lógico que se vaya frenar cuando ya suma 28; que iría en contra de su ADN excluir a un país que ya era miembro cuando cumple los requisitos del Estado de derecho y de democracia europea; que implicaría la suspensión de la ciudadanía europea y que afectaría además a muchos comunitarios afincados en Cataluña y que desde un punto de vista económico tampoco beneficiaría a la Unión la imposición de aranceles y la pérdida de un eventual contribuyente neto.

Esta última referencia fue esgrimida por Homs como una de las tarjetas de presentación de Cataluña y aseguró que un informe del Departamento de Economía de la Generalitat sostiene que en términos relativos Cataluña contribuiría más a la UE que Alemania: 0,68% de PIB frente al 0,49%. “Ni vamos a quedarnos a vagar por el espacio ni tampoco acabaremos en una isla como Robinson Crusoe”, ironizó Homs en respuesta a las metáforas empleadas por el ministro de Exteriores José Manuel García-Margallo y Rajoy sobre los riesgos de secesión.

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