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La ‘número uno’ del PSOE balear gana las primarias contra la líder en Palma

La diputada autonómica Francina Armengol, afín a Rubalcaba, triunfa con un 54% de los votos

La ganadora lanza su apuesta de "retornar derechos y libertades"

Francina Armengol posa en el Consell de Mallorca en 2007.
Francina Armengol posa en el Consell de Mallorca en 2007.

El PSOE de Baleares no cambia de cartel para los comicios autonómicos de 2015, pero toma impulso tras movilizar en sus votaciones primarias del pasado domingo una masa de votantes que multiplica por cinco su militancia. Participaron 11.818 inscritos entre simpatizantes y afiliados (un 80,3%), cuando la militancia de carné son apenas 2.000 personas.

La actual secretaria general de los socialistas baleares y líder de la oposición en el Parlamento autonómico, Francina Armengol, ganó la pugna de manera clara –con cerca del 10% de margen- a su rival, Aina Calvo, líder del partido en Palma y portavoz opositora en el Ayuntamiento de la capital balear.

Francina Armengol venció por un 54,58%, pero no barrió a Calvom que logró un 45,65%. La vencedora anunció que pugna para volver a un Gobierno de la izquierda para "retornar derechos y libertades perdidos" con la mayoría absoluta del PP.

Armengol es afín al secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y Calvo es una colaboradora de Carme Chacón, la rival del actual líder del partido en las primarias en las que él salió vencedor. Una y otra se tendieron la mano para colaborar. En Baleares quedan instaladas dos imágenes socialistas, dos estilos personales, pero no dos alas enfrentadas o dos rivales incompatibles. Armengol se impuso en los pueblos de Mallorca, Ibiza y Formentera, mientras que Calvo le ganó claramente en su feudo Palma, Menorca, Calvià y Manacor.

Por primera vez desde su caída a la oposición en el 2011, el PSOE balear logró movilizar en sus primarias a sectores afines más allá de su exigua base militante. Así, social y políticamente, aparecieron cuantificadas ante la opinión pública la red de arraigo socialistas y sus preferencias, las bases del partido que encabeza al progresismo y el rechazo a las políticas del PP.

El PSOE está fuera de las presidencias del Parlamento, Gobierno y consejos nsulares y las alcaldías de las principales ciudades, tras el pleno total e histórico en las instituciones de 2007-2011. Desde la arena del desierto la izquierda -y sus socios nacionalistas- quiere intentar reconquistar el poder y derribar al PP del actual presidente balear, José Ramón Bauzá.

Ambas políticos socialistas, Calvo y Armengol, que se han medido las fuerzas entre los suyos apenas expresaban diferencias en su discurso. Las dos son oficialistas, toda vez que controlan los respectivos aparatos partidistas en Baleares y Palma.

La bicefalia electoral no es una duda abierta porque Aina Calvo anunció hace tiempo que no quería ser otra vez candidata a la alcaldía de Palma. Está pues por determinar su papel político en el PSOE.

Armengol no es neófita. Presidió el Consell de Mallorca con Unió Mallorquina, PSM-IU-Verds entre 2007 y 2011, al tiempo que Calvo era, en el mismo periodo y con la misma alianza multipartidista, alcaldesa de Palma. La manera de relacionarse con las minorías y con los estamentos de poder local y cultural quizás marcó distancias entre ellas. Armengol es una autonomista y ecologista emocional y Calvo una socialdemócrata multicultural.