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Rajoy cifra en 7.284 millones el ahorro por la reforma de la administración

Elude detallar qué parte de ese recorte se ha producido por supresión de puestos públicos

El presidente cifra en casi 30.000 las medidas de "racionalización" en esta legislatura

Mariano Rajoy tiene un empeño personal en demostrar que la reforma del funcionamiento del Estado ha dado grandes frutos en lo que va de legislatura. Esta mañana en La Moncloa, ante los ministros de administraciones públicas de Reino Unido, Portugal, Francia, Italia y Polonia, reconoció que no es una tarea fácil, y además es "complicada de explicar". Incluso mencionó que cuando él mismo fue ministro de ese área, no hizo la reforma que el país necesitaba: "Pero he vuelto para hacerla". En dos años, dijo, el ahorro con las medidas adoptadas para eliminar burocracia y simplificar la Administración asciende a 7.384 millones de euros. "Desde el primer momento nos propusimos administrar mejor los recursos. Para que no dependiese de ámbitos de gestión ni coyunturas políticas. Sus efectos perdurarán en el futuro", dijo Rajoy.

El presidente del Gobierno empezó queriendo derribar mitos: "La administración ha desempeñado papel protagonista, con cada vez más funciones. Hemos constatado que siendo buena, no es perfecta.  En el proceso de descentralización se han producido duplicidades, solapamientos o lagunas competenciales. Pero la administración ni es elefantiásica, ni pesa como una losa". Analizó que España está entre los países de la OCDE con menor gasto en servicios en relación a su PIB y que dos tercios van a parar al gasto social y servicios básicos. Como ha hecho en tantas ocasiones, aludió a la herencia recibida del Gobierno socialista que "elevó el gasto público sin medida y control. Entre 2007-2011 pasó 39,2%  al 45% del PIB. Los trabajadores públicos crecieron en 280.000. Era incompatible con la realidad, porque teníamos el menor nivel de ingresos sobre PIB de la eurozona".

Tras culpar al Gobierno anterior de elevar irracionalmente el gasto público, Rajoy presentó la reforma como "ineludible", para "ganar músculo", y enumeró las medidas que se han puesto en marcha tras la creación de la Comisión para la Reforma de la Administración (CORA).  "La Ley estabilidad presupuestaria, la reducción de gastos en los ministerios, la restricción puestos directivos, la tasa de reposición [de personal del sector público] cero. Conseguimos ya en 2012 un ahorro extraordinario. Se identificaron 200 medidas. Todas están en ejecución y el 23% ha se han implantado". "Solo con lo que hemos hecho se acumularán  28.898 a final de 2015", cifró, sin dar ningún desglose. A esto habrá que añadir, dijo, los ahorro en otras administraciones autonómicas y locales. Pero donde no quiso entrar es el la enorme pérdida de puestos en el sector público, cerca de 400.000 según la EPA, que se han dejado las administraciones por el camino. Ahí ha estado el verdadero ahorro de la reforma, como le recordaron los sindicatos. 

La Federación de Servicios Públicos (FSP) de UGT, resumió la tan defendida reforma de la Administración en "poco más que un ERE".  "Es indignante e incomprensible que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría y el propio presidente Mariano Rajoy, presenten como único logro ante sus socios de la Unión Europea el recorte de empleo público, una destrucción de más 552.000 puestos de trabajo en el sector público, un 16, 5%". Más benévolo con el Ejecutivo se mostró el sindicato de funcionarios CSIF. "Las palabras del presidente del Gobierno reconocen de manera implícita que los empleados públicos han cargado sobre sus espaldas los excesos que han cometido los políticos. Ahora debemos establecer una hoja de ruta que permita compensar los sacrificios realizados". La central tiende su mano al Gobierno de cara a la próxima negociación de una Ley de Función Pública "que permita favorecer la promoción interna y la carrera profesional".

Mariano Rajoy avanzó también en su intervención que habrá más cambios en lo que queda de legislatura para terminar con lo que calificó de "profusión de leyes, incluso contradictorias". Se impulsarán en el Parlamento ocho textos refundidos "que pongan orden en ese marasmo". Enumeró varias iniciativas, como que cualquier producto o servicio producido al amparo de una norma autonómica pueda ser comercializado en todo el territorio; la ya anunciada regulación de la tarjeta sanitaria única; el trámite de inscripción de los niños desde los centros de salud, o la eliminación de la mayoría de las 4.000 cuentas bancarias con las que trabaja la Administración central. Este último es un dato que dijo desconocer cuando llegó a la presidencia del Gobierno y que le llamó poderosamente la atención. Su propio partido, el PP, trabaja con unas 2.500 cuentas bancarias.

Rajoy también presumió de la reducción de empresas públicas en las comunidades autónomas, 751 entidades hasta ahora, un tercio de las totales, y anunció un nuevo régimen jurídico de las Entidades Públicas que impondrá la revisiones periódicas de los entes paralelos.

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