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EL RECORTE DE LA JUSTICIA UNIVERSAL

“Esta reforma es propia de un Gobierno lacayo de Estados Unidos”

La familia de José Couso llegará hasta Estrasburgo si es necesario

Protesta por el asesinato de José Couso en 2007.

“Nos parece absolutamente indignante”, afirma sin titubeos Javier, hermano de José Couso, el cámara de Telecinco asesinado en Irak hace 11 años, sobre la intención del Gobierno de reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial, que deja en papel mojado la justicia universal. De ser aprobada, los jueces españoles solo podrán investigar estos crímenes si el presunto culpable es un español o un extranjero que resida habitualmente en España o que esté en España y cuya extradición hubiera sido denegada por las autoridades españolas. “Si se aprueba, vamos a recurrir aquí y fuera, supongo que en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo. Confiamos en la justicia internacional”, sentencia el hermano.

El cámara fue asesinado el 8 de abril de 2003 en Irak, cuando militares estadounidenses bombardearon el hotel Palestina de Bagdad, donde se alojaba. La investigación de su muerte sigue abierta, y ha significado una lucha contra el Gobierno estadounidense, ya que no han facilitado la información que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha solicitado en varias ocasiones. Una ardua lucha que puede quedar en nada si ahora el caso queda archivado.

Según dicha reforma, las causas "quedarán sobreseídas hasta que no se acredite el cumplimiento de los requisitos". “Esto es ilógico, debería ser al revés”, explica Couso de forma airada.

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Javier Couso en una entrevista el 13 de marzo de 2008

“Esta reforma es propia de un Gobierno lacayo de Estados Unidos. Un Gobierno traidor que no busca defender a su patria ni a sus ciudadanos, sino defender intereses financieros y extranjeros. Es un recorte a los derechos fundamentales”, denuncia el hermano de la víctima. Con un tono vehemente, contundente, pero con un timbre de impotencia, fruto de la desesperación de caminar para conseguir justicia por un sendero que cada vez se vuelve más estrecho, Couso habla claro: “Es un insulto por parte del ministro Ruiz-Gallardón a las familias con víctimas. No sé qué adjetivo usar para calificarlo y no insultarlo. Es un atila; un traidor. Y puede decirlo así, con todas las letras. Además, casi todos los crímenes suceden en el extranjero y los cometen personas no españolas, ¿qué pretende el ministro?”.

Bárbara Couso, hermana del cámara fallecido, no se había enterado de esta proposición de ley, pero no tardó en mostrar su enfado en cuanto escuchó las primeras palabras de la reforma en cuestión: “No lo sabía, pero es una vergüenza. Es impactante la torpeza ante los asesinatos fuera de España, no solo de mi hermano, sino de tantos crímenes. Estoy indignada, el Gobierno cada día lo hace peor”.

La familia espera que el PSOE presente un recurso de inconstitucionalidad. “Si no es así, confiamos en la reacción del pueblo español. ¡Aquí no se va a parar!”, zanja Javier Couso.

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