Aguirre impuso a políticos para la principal filial de Caja Madrid

Un exministro de Aznar, un exconsejero y la cuñada de González entraron en corporación Cibeles

La CNMV lo consideraba “impresentable”

Cuatro años después, Cibeles arrojaba pérdidas por 136 millones

La CNMV: “Al que veo, curiosamente, más independiente es a Acebes”

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La corporación financiera Cibeles nació en 2008 como la joya de la corona de Caja Madrid, su principal filial, la última obra de su presidente, Miguel Blesa, para ser la compañía que desarrollaría sus inversiones financieras. Pretendía, según el proyecto inicial, tener acceso directo a los capitales y cotizar en la bolsa. Pero más allá de los problemas técnicos para su alumbramiento, y que nunca logró salir a bolsa, su gestación explica que, como en tantos otros casos de su matriz, fue pasto de la voracidad del PP para situar a sus elegidos al frente del principal órgano de Gobierno de la nueva entidad.

En uno de los correos electrónicos incautados por orden judicial en el proceso abierto a Miguel Blesa, el presidente de Caja Madrid confiesa en 2008 a uno de sus subordinados lo siguiente: “Lo de la Ejecutiva presente en Cibeles me lo ha insinuado pero torpemente, no tiene pies ni cabeza. Detrás de esa propuesta está JMA, seguro. Por ahí no podemos pasar, quieren excluir a Antonio, entre otras cosas”. JMA son las iniciales con las que Blesa siempre se refiere en sus emails al expresidente José María Aznar.

Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, también pretende opinar sobre el futuro de esa filial principal de Caja Madrid. En un sms que la entonces presidenta de la Comunidad envía a Blesa, se queja de que se rechace nombrar a determinadas personas por su falta de independencia: “Tu tenías razón en cuanto a que los consejeros o son independientes o son dominicales. En cambio, no creo conveniente estigmatizar a Lamela o a Cavero por el hecho de no nombrarles cuando se han publicado sus nombres. Yo sé que no van a decir nada porque ni Lamela participó nunca en decisiones sobre caja ni Cavero tiene participación”.

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Aguirre y Acebes, en una imagen de archivo. EL PAÍS

Unos meses después, los directivos de Caja Madrid se reúnen con Ángel Benito, un alto ejecutivo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que les señala todos los problemas de incluir en los órganos de Gobierno de la corporación Cibeles a personas tan politizadas. “He hablado con Ángel Benito. Me ha dicho que le parece impresentable la propuesta que, a falta de chequear con su presidente, la rechazarían. Que si estamos de acuerdo les hagamos un comunicado y, con mucha seguridad, cree que nos dirán que dado que la ley otorga a las comunidades autónomas en la tutela de las cajas, entiende que estos señores no son independientes. Ha incidido especialmente en Cavero y Lamela. Me ha dicho que si de los tres viniese uno solo, nos parecería bien, y al que veo más independiente, curiosamente, es a [Angel] Acebes”, ex ministro de Interior con Aznar.

Mientras se desarrollan estas conversaciones, el secretario de Caja Madrid avisa a Miguel Blesa de lo siguiente: “Me dice Salvador [Victoria, entonces viceconsejero de Presidencia] que no ha podido hablar con la Presidenta de este tema desde que le dejo un escueto mensaje rebotado tuyo. El tema lo tiene estudiado y confirma que la CNMV no utiliza sólo criterios jurídicos. Quiere hablar hoy con Esperanza y comentarle como está la situación. Me llamará. Ha estado mucho más cordial”.

Al final, el criterio de Esperanza Aguirre se impone y los políticos del PP entran en Cibeles. Ildefonso José Sánchez Barco, subordinado de Blesa, explica cómo está logrando colar a esos candidatos al consejo de Cibeles y pasar el filtro de la CNMV: “OK a [Angel Acebes], ok a [Pilar] Cavero [cuñada del entonces vicepresidente Ignacio González] por su currículum y porque no hay ilegalidad en el parentesco y no a [Manuel Lamela [ex consejero de Aguirre]. No he usado a Ángel Benito [directivo de la CNMV] he entrado por las cañerías utilizando conocimiento de una anterior vida”.

Pese a los reparos de la CNMV por la escasa independencia de los candidatos, en los sillones del consejo de Cibeles acabaron sentándose los tres: Ángel Acebes, Carmen Cavero y Manuel Lamela. Más Estanislao Rodríguez Ponga, exsecretario de Estado de Hacienda. con el PP, y Mercedes de la Merced, ex concejala del PP, ya fallecida.

El PP copaba seis de los 17 sillones del consejo de Cibeles, la presunta tododopoderosa locomotora de la inversión de Cajamadrid, incluida su presidencia, ambas en manos de Miguel Blesa, nombrado por José María Aznar.

El secretario del consejo de administración de Caja Madrid envía el siguiente apunte sobre los estatutos de la nueva corporación al presidente Blesa: “Me atrevería a asegurarte que tendría la conformidad de los reguladores y que con estos estatutos no se te cuela ni Dios en Cibeles”. Léase, el consejo es un club selecto que puede controlar Blesa a su gusto.

La sociedad se crea con el siguiente objeto social: “Realización de actividades en el sector financiero, tanto en territorio nacional como extranjero”; “servicio de asesoramiento económico”; “la administración y gerencia de todo tipo de sociedades” y la “actuación como sociedad tenedora de todo tipo de participaciones y valores pudiendo al efecto constituir o participar en concepto de socio o accionista en otras sociedades”.

La sociedad, en cuyo consejo de administración entraron políticos del PP y de otros partidos sin conocimientos financieros especiales que cobraron altísimas remuneraciones por su supuesto asesoramiento, nacía el 13 de diciembre de 2008 con unos fondos propios de 1.470 millones de euros.

A 31 de diciembre de 2012, las expectativas de lo que iba a ser el motor de la expansión internacional y el embudo de la inversión de Caja Madrid fue un fiasco más dentro de la política que llevó a esta entidad financiera, que llegó a ser la cuarta de España en número de clientes y en depósito, a su quiebra e intervención por parte del Estado.

En esa fecha, la corporación Cibeles ya arrojaba 136 millones de euros de pérdidas con tan solo cuatro años de vida. El batacazo de sus participadas fue peor: 176 millones de pérdidas.

Entre medias del feliz alumbramiento y el batacazo financiero de Cibeles adquirió un rosario de sociedades de Cajamadrid y el banco CM Florida Holding. El auditor puso dos reservas a las cuentas: “El principal activo de Caja Madrid Florida Holdings se encuentra contalizada por un valor de 621 millones. El principal activo de CMFH es una participación mayoritaria en el City National Bank of Florida, a la que tiene concedida financiación por 15 millones de euros. No hemos dispuesto de los estados financieros auditados del ejercicio de 2012”.

Y también mostraba la opacidad sobre Mapfre Caja Madrid Vida, con un valor contable de 124 millones de euros. “No hemos dispuesto de las cuentas anuales de esta participada”.

El informe de gestión finalizaba esbozando un futuro muy poco optimista: “Un ciclo económico adverso reduciría la demanda de los productos ofrecidos por algunas de las sociedades participadas por Cibeles”.

Muy lejos quedaba la prosopopeya de los inicios: “Qué es Cibeles? Cibeles es una empresa que aglutina los negocios de gestión de activos y banca privada, seguros e internacional de Cajamadrid. Cuenta con operaciones en el sector financiero en España y en el extranjero. Al ser una sociedad cotizada, Cibeles podrá utilizar sus acciones en la financiación de adquisiciones para la Comunidad de Madrid. Posibilidad de ampliar la obra social de Caja Madrid mediante los recursos generados inicialmente con su salida a bolsa. y, por tanto, fortalece la capacidad de crecimiento de Caja Madrid y, por tanto, beneficios, obra social y generación de empleeo”. Y por si no era bastante el dibujo, concluían: “Incrementa la solidez del sistema financiero español en el sistema en el contexto actual de los mercados generando alternativas de obtención de liquidez y capital”.

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