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Multado por hablar con el copiloto

La Guardia Civil impone una sanción de 40 euros a un conductor de Gran Canaria

El atestado indica que es por "no prestar atención a la carretera"

 ATLAS

“Iba hablando con mi compañero, una conversación normal”. Pero de repente un Guardia Civil lo mandó a parar. Armando C. S sigue sin salir de su asombro por el motivo: “Le voy a multar por ir charlando con el copiloto y no prestar atención a la carretera”. Desde la Asociación Unificada de la Guardia Civil en la provincia de Las Palmas aseguran que “con parar al conductor y pedirle que preste atención, vale, pero desde que está en vigor el Resumen de Actividades Individuales (RAI), los guardias civiles compiten porque no le retiren el complemento de productividad”.

Armando y su acompañante transitaban por la carretera GC-43 de Gran Canaria el pasado viernes cuando en el kilómetro cuatro de dicha vía una pareja de la Guardia Civil le dio el alto. “Eran las once de la mañana, no había más coches en la carretera, no había exceso de velocidad. No había nada ni nadie”, recuerda. Bajó la ventanilla para saber por qué le había parado y ahí le informaron de que la ilegalidad que había cometido era ir hablando con su compañero de forma reiterada. “Lo recuerdo y me sigo riendo, pero de indignación”, asegura.

Tras hablar con un abogado que lo asesora, Armando ha decidido no recurrir porque si la paga en este momento “la infracción” le costaría 40 euros al abonarla en tiempo en el que aún puede optar al coste reducido. Y porque “si la recurro judicialmente, tras el primer recurso, que habitualmente desestiman, ya tendría que contar con un procurador y finalmente seguro que me cuesta más. La pago y ya está”. Sostiene que no es su intención “que le quiten la multa o recurrirla”, sino simplemente denunciar lo ocurrido y que finalmente que te multen por este motivo “depende de la interpretación y la necesidad del Guardia Civil que toque en cada momento”.

Consultada la Asociación Unificada de la Guardia Civil, mantienen que “seguro que la multa está bien puesta porque va mirando para otro lado, pero con parar al conductor y pedirle que preste atención a la carretera, vale”. De hecho, recordaban que hace poco tiempo también una mujer recibió una multa en Las Palmas de Gran Canaria “por ir bebiendo un actimel mientras conducía”. Además, aseguran que esta actitud de la benemérita viene a demostrar que “el RAI está haciendo mucho daño, porque se basa en el número de denuncias que tiene cada agente para no retirarle el plus de productividad que llega a ser de 240 euros”.

Críticos con “el afán recaudatorio” que se está imprimiendo en los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, desde la AUGC mantienen que “hay que cubrir el expediente y poner el mayor número de denuncias, porque nadie quiere quedar el último de la unidad”. Además, explican que “un comercial vende y si llega a 100 ventas tiene una comisión. En la Guardia Civil con el RAI no hay límites. Lo importante es no quedar el último”.