Los duques de Palma cargaron a Aizoon viajes a África y libros de ‘Harry Potter’

El juez rastrea un decenio de la actividad fiscal de la sociedad y doña Cristina

Los duques de Palma facturaron a través de la sociedad compartida Aizoon multitud de gastos personales como si fueran de empresa: estancias en el extranjero, productos gourmet, carburante, libros y hasta suscripciones a revistas. Las facturas constan en el anexo de un informe de la Agencia Tributaria sobre las cuentas de Aizoon, la sociedad pantalla que, según los investigadores, sirvió para desviar los ingresos que Iñaki Urdangarin y su exsocio, Diego Torres, obtuvieron del sector público y privado a través del Instituto Nóos.

En agosto de 2008, la empresa Aizoon asumió el pago de un viaje de los duques a África. El periplo incluyó un safari —550 euros al cambio actual— y una noche en Sudáfrica, aunque la factura no consta a nombre de ninguno de los dos, sino de un supuesto “Pep Figueras” que, según los investigadores, es un pseudónimo. De ahí, los duques saltaron a Mozambique, donde pasaron dos días más de aquellas vacaciones. La reserva sí consta, según la documentación, a nombre de “S. A. R. Cristina de Borbón”.

El juez del caso Nóos, José Castro, evalúa estos días si imputa de nuevo a la hija del Rey. El último indicio es un traspaso de 150.000 euros desde Aizoon a una cuenta en la que la Infanta figuraba como cotitular autorizada. Al desestimar la imputación, la Audiencia de Palma valoró que debía investigarse si fue “cooperadora” de los delitos de su esposo en Aizoon; en concreto, el blanqueo de capitales.

Urdangarin cobró como consejero de diversas empresas privadas más de un millón de euros entre 2007 y 2008. Ese dinero lo ingresó después de emitir facturas a Aizoon y lo declaró a Hacienda como si correspondiera a rentas obtenidas por su sociedad. Según los investigadores, era una tapadera porque Aizoon —compartida al 50% con su esposa— no tenía “ninguna actividad”, recogen los informes de Hacienda.

Para aclarar las dudas sobre la Infanta, el juez está rastreando un decenio de la actividad fiscal tanto de Aizoon como de doña Cristina y, desde hace meses, ha encomendado diversos trabajos a la Agencia Tributaria, a la Unidad de Delincuencia Económica de la policía y al Registro de la Propiedad.

Aunque no son cantidades desorbitadas, las facturas revelan que los duques de Palma usaban a menudo su empresa Aizoon para gastos que eran de su uso y disfrute personal. La asistente de Urdangarin, Julita Cuquerella, reservó con cargo a la sociedad instrumental tres noches de habitación en el hotel Santa Chiara, en Roma, por 5.160 euros en septiembre de 2008. Un poco antes, en julio, los duques —Urdangarin aparece citado como Txiki— se alojaron en otro hotel. La estancia, incluido un almuerzo y la visita a una bodega, ascendió a 1.573 euros.

La sociedad patrimonial de los duques también asumió el pago de una suscripción (511 euros) a la revista de moda La Redoute; ropa deportiva comprada por teléfono a una tienda de Nueva York (156 euros); cajas de vino Baigorri (1.357); productos como berberechos, bacalao ahumado o muslitos de codorniz en Barcelona (204); y la serie completa de libros de Harry Potter.

La documentación revela que los policías de la escolta de los duques de Palma se encargaban también de llenar el depósito de sus vehículos; en especial, la furgoneta de Urdangarin, una Mercedes Viano. La empresa Aizoon también pagó hasta 6.672 euros por unos cursos para la Infanta y su esposo que impartió una profesora de Esade.

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