Rajoy presume ante inversores japoneses de las bajadas de sueldos en España

El presidente reivindica su política ante inversores nipones: “Los datos avalan nuestra opción”

En España, Mariano Rajoy cuida mucho su discurso, no ofrece entrevistas y evita siempre dar titulares sobre sus reformas, en especial la laboral y la de las pensiones, que puedan molestar a sus votantes. Pero cuando viaja fuera, el presidente se ve obligado a ser más claro para tratar de convencer a los inversores de los efectos positivos para los intereses empresariales de esas reformas. Y este miércoles el presidente fue muy claro en Japón al reivindicar que su reforma laboral ha servido para bajar de manera muy importante los costes laborales en España. Esto es, los sueldos, porque las cotizaciones prácticamente siguen intactas y ahora podrían subir las más altas. Rajoy trataba de convencer con este argumento a empresarios japoneses para que inviertan más en España, que está bajando más sus costes laborales que otros países europeos, aseguró. El mensaje y sobre todo la realidad de esa bajada tuvo éxito, ya que el vicepresidente de Nissan apuntó hacia más inversiones en la planta de Barcelona, por ejemplo.

No solo el presidente, también varios de los empresarios japoneses destacaron esa bajada de costes laborales como un elemento clave para volver a invertir en España. Y como una consecuencia directa de la reforma laboral, algo que hasta el Banco de España ha admitido pero que el Gobierno sigue negando oficialmente como objetivo real de esta iniciativa que provocó dos huelgas generales. “Tras las reformas recientemente acordadas, los costes laborales unitarios en España se comportan mucho mejor que en otros países de la Unión Europea”, reivindicó. “Así lo están empezando a reconocer los inversores internacionales interesados en el mercado español, con decisiones que muestran una valoración muy positiva de la reforma laboral de 2012”, insistió para dejar claro que la bajada de sueldos es un efecto de la reforma.

El líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, le contestó desde Madrid: “Se cree que no le oímos pero se le oye. Sus discursos son distintos. Le oigo decir claramente a los empresarios japoneses 'vengan ustedes a invertir a España porque he bajado los salarios'. Pues que venga aquí y lo cuente”. Según los datos del PSOE, desde que Rajoy llegó a La Moncloa los sueldos bajan 1.104 euros al año de media por cada trabajador.

Rajoy ha llegado a Japón muy alto de moral. Ni siquiera el dato de paro, que rompe la secuencia de seis meses de bajada con una subida de 25.000 personas, frena su euforia. “Es el mejor dato de septiembre desde hace muchos años”, se alegró en Tokio. El presidente quiere enterrar cuanto antes el mensaje de pesimismo que su propio Gobierno instaló en abril. “Estamos absolutamente convencidos de que debemos dejar atrás la percepción sombría que se tenía sobre nuestra economía. Hace un año se hablaba de cuándo iba a ser rescatada España. Hoy eso es historia y se habla de cuán grande va a ser la recuperación de la economía”. Ese entusiasmo le lleva al presidente a lanzar una afirmación política de autodefensa, un “teníamos razón” en toda regla. “Los resultados permiten ser algo más optimistas que hace unos meses y confirman que la opción elegida por mi Gobierno era la correcta. Y que empieza a dar frutos. Eso se ve en los análisis de los expertos internacionales y en la prima de riesgo”.

Rajoy se vio con el emperador Akihito y este jueves lo hará con el primer ministro, Shinzo Abe. Al emperador le explicó uno de los puntos fuertes de su visita, el viaje que hará hoy a Fukushima para inaugurar una exposición de José María Sicilia. Rajoy y la prensa que le acompañarán se quedarán muy lejos de la zona del accidente nuclear, pero la visita es todo un símbolo de apoyo a Japón y a la energía nuclear. El emperador le agradeció el gesto y le recordó que aún muchas familias no han podido regresar a sus hogares por la radiación.

La candidatura de Madrid 2020 confió en algún momento en que este accidente restara opciones a Tokio, pero una vez que ha ganado, Rajoy no para de felicitar a todos los dirigentes japoneses –lo hizo también con el emperador- y en desearles suerte. El presidente explicó al emperador que en España no hay ningún temor a la situación en Fukushima, como prueba que él vaya a ser el primer dirigente occidental que visite la ciudad. Rajoy, amante del fútbol, trasladó al emperador la anécdota de que un conocido árbitro de primera división, Japón Sevilla, lleva ese apellido como descendiente de la primera colonia de japoneses que se instaló en España en 1614 después del primer contacto diplomático entre ambos países, que precisamente se conmemora ahora.

El presidente, que casi nunca habla en público ningún idioma que no sea el castellano –ni siquiera el gallego de su tierra- se lanzó este miércoles con un “muchísimas gracias” en japonés (domo arigato gozaimachita) que fue muy aplaudido por los asistentes. El interés de Rajoy por buscar el favor de los poderosos inversores japoneses es evidente, y más ahora que se abre un gran negocio en Tokio con los juegos olímpicos, al que también aspiran las empresas españolas, y sobre todo que algunas firmas japonesas del sector del automóvil miran a España y a sus costes laborales menguantes con más interés.

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