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466 toneladas de droga incautadas, destruidas para “evitar riesgos”

Los estupefacientes han sido quemados en los últimos siete meses

Aplicado el protocolo de destrucción elaborado tras los robos en depósitos

Un total de 465.950 kilos de drogas, fundamentalmente hachís pero también mucha cocaína, han sido destruidos con control judicial en apenas siete meses. Los estupefacientes, procedentes de las aprehensiones efectuadas en los últimos años por las fuerzas de seguridad, estaban almacenados en decenas de depósitos repartidos por toda España, especialmente por las zonas costeras, con escasa protección en muchos casos. La destrucción, generalmente por incineración en hornos de cementeras, se ha acelerado tras la oleada de robos en depósitos de las distintas administraciones (policía, Sanidad, juzgados) de elevadas cantidades de drogas. Las casi 466 toneladas suponen el 72,25% del total de droga incautada y almacenada en España en este tiempo.

La quema de drogas se ha acelerado gracias a la firma de un acuerdo de colaboración entre el Gobierno, el Poder Judicial y la Fiscalía General del Estado en materia de destrucción de drogas. La elevada cantidad de droga incautada en España (campeona europea en esta materia) había desbordado la capacidad de almacenaje de los depósitos, "lo que obligaba a almacenar la droga en lugares no apropiados",  según ha declarado Manuel Almenar, magistrado y vocal del Consejo General del Poder Judicial, quien ha añadido que este hecho "elevaba el riesgo evidente de robos, sustracciones y pérdidas".

El otro problema de este sistema de almacenaje, al estar varios organismos implicados, con procedimientos distintos de custodia, se producía "disfunciones" con los alijos de droga que podían acabar con la nulidad del procedimiento y con sentencias absolutorias de detenidos "que habían sido pillados con las manos en la masa".

"Todo esto se ha acabado, no volverá a suceder", subraya Almenar: "Ahora la droga se va destruyendo según se va incautando, con orden judicial o de la autoridad administrativa con lo que los riesgos de robo o de pérdida desaparecen". Además, se han establecido pautas homogéneas para todos los organismos (policía, aduaneros, jueces...) que intervienen en la cadena de aprehensión de la droga, cuyo objetivo fundamental ha sido el aseguramiento de la cadena de custodia y "que el procedimiento llegue a buen puerto y que se condene a quienes han sido sorprendidos con la droga". Eso sí: siempre quedan muestras como pruebas para el juicio